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jueves, 17 de septiembre de 2020

Circo barato y malo

 

A esto se ha reducido el gobierno: a circos baratos y de pésima calidad solo para encubrir su sorprendente ineptitud. Tal como lo escenifican Brozo y Carlos Loret de Mola con el avión presidencial, un circo y ahora con el lugar donde el presidente predica sobre lo que no sabe además de fungir como fiscal, juez y verdugo de las personas que le son adversas. El presidente no tolera la crítica ni la disidencia a su incompetencia como gobernante y a la evidencia me remito: la seguridad es un desastre, el manejo de la pandemia es terrible, el gobierno prácticamente está en bancarrota, la economía tiene un pésimo desempeño desde el inicio de la administración. En otras palabras: este gobierno agravó los problemas existentes y creo otros nuevos de la nada. Entiendo que la situación ya era muy difícil hace dos años cuando fueron las elecciones, pero no solo no ha mejorado sino que ha ido de mal en peor y el presidente quiere que miremos a otro lado.

La rifa del avión presidencial es uno de los mayores distractores hasta este momento de la terrible situación que pasamos. Desde el año pasado el presidente ha utilizado la venta del avión presidencial para distraer y evitar el compromiso de hacer cumplir sus funciones y evadir su responsabilidad ante todos nosotros. De repente todos nuestros problemas serían mágicamente resueltos con la venta del “mayor símbolo de exceso y opulencia” de los pasados gobiernos: proyectos para dotar de agua potable a las comunidades que no tienen dicho servicio, drenaje, electricidad, construcción y remodelación de escuelas, la pavimentación de un camino, de repente todo se podía solucionar con la venta de dicho aparato. Hay entonces una estrategia perversa del gobierno para no dotar de servicios básicos y no cumplir con sus obligaciones primarias, algo bastante grave. Desde el año pasado también se ha venido reportando acerca del despilfarro de los ahorros dejados por los gobiernos pasados y este años varias dependencias reportaron que ya gastaron prácticamente todo el presupuesto que tenían asignado para este año. Con la venta del avión, se pretenden, o al menos eso se quiere hacer que creamos, que se van a resolver mágicamente esos huevos en las finanzas públicas y no es así.

Como el circo anterior ya va a cerrar sus funciones, el presidente tiene que distraer a sus seguidores con otros asuntos. Para eso sirve el juicio a los ex presidentes, para que sea tema de conversación eso y no los problemas derivados de la incompetencia de su gobierno. El problema aquí es que se está poniendo en entredicho la presunción de inocencia de las personas que para bien o para mal los destinos de esta nación. Cuando se persigue a un delincuente y se le lleva ante la justicia se debe presentar pruebas contundentes de la comisión de un delito, cosa que no se está haciendo en este caso. La aplicación de la ley es algo que no se consulta, se aplica y punto. Si el presidente tiene pruebas de que sus antecesores cometieron delitos durante sus gestiones que se presenten las pruebas correspondientes como bien lo ha señalado el ex presidente Felipe Calderón de manera acertada. En cuanto a la Suprema Corte de Justicia de la Nación de su fallo en contra de las pretensiones de López Obrador de hacer un juicio a los ex presidentes en el que él fungiría como fiscal, juez y verdugo estoy seguro de que se lanzaría contra los magistrados del tribunal más importante del país al no cumplir con sus caprichos de niño berrinchudo.

El problema principal de todo esto es que el circo va a hartar a la ciudadanía tarde o temprano, en especial al voltear a ver su bolsillo y verlo vacío. Y el problema ya está visible con el desempleo generalizado que se padece en el país, sin embargo, el presidente dice que avanza y no se quita y pretende que todos, evidentemente, vivamos de las dadivas gubernamentales lo cual es una soberana estupidez, puesto que los ingresos del gobierno provienen de los impuestos de los empresarios y de los trabajadores. Con estos antecedentes, no me sorprende que el gobierno esté prácticamente en la quiebre entre programas clientelares y proyectos de obra pública que se convertirán en elefantes blancos. Y para eso son los circos, para evitar que la gente se centre en la incompetencia de López Obrador como presidente que ha llevado a un desabasto de insumos en el sector salud, que varias dependencias hayan agotado prácticamente el presupuesto que tenían asignado para este año, el desempleo por la quiebra de 350 mil pequeñas y medianas empresas con lo que el número de beneficiarios de los programas electoreros va a aumentar los gastos pero no así los ingresos.   

jueves, 3 de septiembre de 2020

El gobierno en bancarrota

Todos los economistas serios lo advirtieron: no habrá dinero para todas las ocurrencias de López Obrador. No existe registro hasta la fecha en la historia de este país de un gobierno que haya quebrado la hacienda pública en tan poco tiempo: menos de dos años. A Echeverría y López Portillo les tomó por lo menos unas cinco veces más para hacer lo que hizo López Obrador en mucho menos tiempo. El gobierno no tiene un solo centavo para hacer frente a lo que restra del año. De ahí que se busque la manera de hacer recortes en todas las áreas aunque la estructura del estado ya se encuentre prácticamente en los huesos. “Voto masivo a AMLO” decían en 2018, ¿qué podría salir mal? Ya lo estamos viendo, el gobierno ha agotado todos sus fondos entre el presupuesto de egresos y los ahorros que dejaron los “corruptísimos gobiernos neoliberales” de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Estos fondos los despilfarraron en gasto corriente puesto que desde el año pasado los fondos para estabilizar el presupuesto se fueron agotando.

El sábado pasado, 29 de agosto del presente año, el inútil arrastrado del secretario de Hacienda dijo que 2021 será un año muy difícil y que básicamente tenemos que apretarnos el cinturón. Fundamentalmente, ya voy entendiendo por qué se fue Carlos Urzúa de la Secretaría de Hacienda y Germán Martínez del Seguro Social: le pusieron sus manotazos al presidente para evitar que tomara dinero tanto de los fondos de estabilización como de las cuotas de los trabajadores que cotizan en el IMSS. Urzúa hizo lo mismo que Hugo B. Margaín en el sexenio de Luis Echeverría: renunció ante tanto desatino y ocurrencia del presidente que requieren un gasto público fuera de la realidad. Pero mientras Margaín aguantó tres años, Urzúa prácticamente se fue a los seis meses del inicio de la administración porque este último de plano tuvo menos aguante que el primero o los planteamientos del presidente en materia económica estaban muy jalados de los pelos. Cualquier tiburón de las finanzas correría en tales condiciones porque sabe que la quiebra de la hacienda pública es inminente junto con la crisis económica obligada. Urzúa es evidente que cada que el presidente intentaba tomar una moneda de la caja le daba un golpe en la mano, pero los pleitos desgastan y, harto, prefirió poner tierra de por medio antes de seguir con ese espantoso drama.

Lo peor del caso es que el año que viene hay elecciones en las que se renueva la Cámara de Diputados, quince gobiernos estatales y un gran número de diputados locales y ayuntamientos. Es una elección bastante grande y hay que hacer uso de los recursos públicos para comprar conciencias. Lo que tenemos ahora es a la estructura del gobierno trabajando en los puros hueso, producto de los permanentes recortes en todas las dependencias para mantener los futuros elefantes blancos y por otro lado para sostener los programas populistas de compra de votos. Para rematar, tenemos, como lo dijo Arturo Herrera, que se gastaron los ahorros que los corruptos gobiernos neoliberales tardaron años en reunir y que fueron dilapidados en menos de dos años. Esos fondos eran para alguna emergencia (tal vez la pandemia que actualmente azota a todo el globo) y no para que un gobierno fracasado porque no sabe administrar bien recursos los tire en gasto corriente por muy buenas intenciones que tenga. Repartir dinero a diestra y siniestra no ayuda a los más pobres a salir de esa espantosa condición y puede causar un agujero muy grande en las finanzas públicas, como ya ocurrió, que a la larga los puede afectar más, es la receta para el desastre, incluso en países ricos.

Y para terminar de cavar la tumba, el presidente no está dispuesto a ceder en sus políticas, sino que va a continuar por esa ruta. Entonces no esperemos que las cosas mejoren en el futuro puesto que ya sabemos que el despilfarro mayúsculo va a continuar en los años venideros. Y la situación se puede poner peor con el asunto de PEMEX, puesto que la insistencia de López Obrador en inyectarle recursos públicos a una empresa quebrada que ya es imposible de salvar y de continuar por ese camino pues la deuda del sector público puede ser la más afectada, pero el presidente no entiende. La Comisión Federal de Electricidad está en la misma situación, o peor, porque con la cancelación de contratos de energías renovables y de gas natural están generando una crisis de desabasto de electricidad que puede afectar de manera muy importante la inversión en el futuro, crisis que ya está afectando a Baja California porque a sus habitantes se les pide no usar el aire acondicionado en las horas de mayor demanda. Todo lo anterior ya está causando estragos en las ya de por sí frágiles finanzas públicas y las consecuencias las vamos a pagar cada uno de nosotros en el futuro. Y como dije, los primeros en pasar a cuchillo son los más pobres entre los aumentos en los precios productos de la inflación, prohibiciones absurdas como la del maíz transgénico y algunos pesticidas, los recortes en áreas como la salud y la educación. Y los más pobres son los más afectados en cualquier crisis económica, no nada más en México. sin los ahorros la situación será grave y ya de por sí es bastante mala. Pero el presidente se niega a rectificar el camino y todos vamos a pagar las consecuencias de un despilfarro mayúsculo como consecuencia de un gobierno que pretende salvar al país.


martes, 1 de septiembre de 2020

Segundo (no) informe de gobierno

 El presidente López Obrador llega a su segundo informe de gobierno con las manos vacías. El año pasado de por sí no había nada para presumir (aunque dudo que un gobernante tenga logros para presumir) al segundo año, por lo menos hasta el sexenio pasado, había logros, quizá pequeños, pero los había. Ahora, si el informe tiene tres renglones es mucho. Pero a López Obrador le gusta exhibirse de esa manera pensando que así tal vez pueda ganar votos para su partido en los comicios del año entrante. En este momento, como dije, el presidente no tiene nada para presumir, a menos que diga que quebró la hacienda pública en tiempo record como bien lo señaló el inútil de Arturo Herrera, secretario de Hacienda. Esto ya había sido augurado por economistas incluso antes de las elecciones de hace dos años. También podría presumir que va que vuela para romper el record de asesinatos cometidos durante la administración de Enrique Peña Nieto.

El rubro económico es sin duda el más golpeado durante esta administración puesto que las políticas son muy erráticas. El presidente anunció desde antes incluso de la campaña presidencial que la corrupción le costaba al país 500 mil millones de pesos y presumió todo lo que iba a hacer con ese dinero. Evidentemente en este momento del tiempo en el que las finanzas públicas están en quiebra por la pésima de López Obrador, en serio uno se pregunta si no se ha acabado con la corrupción o las afirmaciones del presidente son una tomadura de pelo. Lo peor del caso es la caída de la inversión prácticamente desde el inicio del sexenio con lo que la recaudación fiscal también tendrá una reducción considerable. Y para acabar de empujar el buey a la barranca, las declaraciones de Arturo Herrera, secretario de Hacienda, acerca de los ahorros dejados por los gobiernos anteriores que prácticamente están agotados por lo que 2021 va a ser un año muy difícil. Y todavía no acaba ahí el asunto, pues el presidente no está dispuesto a hacer los recortes en los programas de compra de votos o en sus disparates faraónicos. Lo peor del caso es la desconfianza de los inversionistas privados y la fuga de capitales actualmente en curso sin que nadie haga ni diga nada.

Salud es quizá el rubro donde se note más la incompetencia del presidente después del económico. Ya he hablado en este espacio acerca del desabasto persistente de medicamento en el sector salud y que ya ha cobrado varias vidas. Esto es porque el presidente, o al menos eso cree, tiene cuentas pendientes con el sector farmacéutico. Y por otro lado está el manejo de la pandemia cuyos números no dejan bien parado a nuestro país. El bajo número de pruebas en relación con el número de habitantes (países más pobres aplican más) y la necedad del presidente de salir de gira (y saludar a la madre del narcotraficante más peligroso de México) han hecho que las medidas para reducir el contagio sean ineficientes. Y la avanzada contra la industria de la comida chatarra es sin duda una manera de echarle la culpa de la incompetencia en el manejo de la pandemia de coronavirus al responsabilizarla exclusivamente de la epidemia de obesidad en nuestro país que desde hace años causa problemas entre la población, aunque países con peores niveles de obesidad han controlado mejor la pandemia. Y para echar más sal a la herida, recortaron el 75% del presupuesto de salud y el 95% de los programas de vacunación, así que cuando esté lista la vacuna contra el coronavirus es posible que no haya recursos para adquirir siquiera las dosis necesarias para la población vulnerable.

En el rubro de seguridad tampoco queda muy bien el presidente puesto que va que vuela para superar el número de asesinatos cometidos durante el gobierno de Peña Nieto: 60 mil muertos y contando. Lo peor del caso es que dijo que se habían acabado las masacres. ¿Y la de la familia LeBaron, que la acribillaron a tiros en el límite de Chihuahua con Sonora? Y hace poco hubo un asesinato múltiple en un centro de rehabilitación en Irapuato, Guanajuato. En el caso del robo de combustible, no solo no ha disminuido, sino que ha aumentado de forma considerable sin que el gobierno tome cartas en el asunto. Y en ambos caso el presidente al negar la existencia de ambos delios lo cual es muy, muy grave pues le da pie a la delincuencia de una carta de impunidad muy, muy poderosa ante una autoridad ausente.

 Lo más frustrante de todo es que el presidente nos vende un México que no corresponde al de la realidad. Y todos quisiéramos vivir en el México de sus discursos. Yo no sé quién se traga todas las mentiras que dice López Obrador pues el país se cae a pedazos y ahora tenemos a un gobierno más ausente que nunca. Ya no podemos negarlo, necesitamos otro gobierno y otro poder legislativo porque los que tenemos no pueden o no quieren lidiar con el paquete delicado que es México.  

viernes, 28 de agosto de 2020

Educación a distancia

Durante años se ha insistido acerca de la precariedad del sistema educativo y, aunque ha habido intentos por mejorarlo, la verdad es que todos han sido infructuosos. Luego de mucho investigar durante años he llegado a la conclusión de que es un problema que tiene siglos de existir y los esfuerzos verdaderos que se han dado en la materia han sido echados por tierra. Ahí están los esfuerzos de la noble tarea de Justo Sierra que se fueron al traste por la Revolución, ahí están los de José Vasconcelos que fueron enviados a la basura por la “educación socialista” de Calles y ni hablar de la titánica tarea y el legado de Jaime Torres Bodet que fueron lanzados por la borda por Luis Echeverría. Ahora la educación se considera un botín político de las mafias sindicales que lo único que hacen es defender privilegios inconfesables de unos cuantos caciques pueblerinos. Aunque apoyé la reforma educativa de la administración de Peña Nieto, sí considero que le faltaba bastante para estar completa, además, definitivamente el actual gobierno hizo muy mal en hacerla derogar. 

Como dije antes, este gobierno no está muy comprometido con la niñez de este país y en el campo de la educación pues no es la excepción. El entregarle el sistema educativo nuevamente a las mafias sindicales por ceder a sus chantajes de bloquear vías de comunicación. Y lo peor es que no se ha logrado apaciguarlos de ninguna manera. Pero esto no es lo más grave, pues este gobierno, que basa sus políticas públicas en ocurrencias e improvisándolo todo y la educación no es la excepción. Los contenidos educativos de los libros para primaria y secundaria no se entienden mientras para maestros y padres de familia los objetivos del programa no están ni siquiera bien definidos. Mientras tanto, casi nadie sabe dónde está el secretario de educación, Esteban Moctezuma, pues nunca dice nada y cuando abre la boca, lo mejor es que se quede callado. En realidad esto es un reflejo más de la improvisación que se nota en todas las áreas del gobierno. Cosa que se advirtió desde la entrega del Plan Nacional de Desarrollo, que en realidad parece que lo escribió un estudiante la noche antes de entregarlo y ni siquiera le pasaron el corrector ortográfico por el texto.

Este año se vino la pandemia y las escuelas, como muchos establecimientos, tuvieron que cerrar y los niños pues tuvieron que quedarse en sus casas. Y aunque con las nuevas tecnologías es posible tener clases sin tener que salir de la comodidad del hogar, pues algo así como la mitad de la población del país no tiene computadora ni acceso a internet con las consecuencias imaginables. Y sí, muchos maestros dedicados a su profesión mejor se pusieron a repartir fotocopias con tareas para los alumnos de escasos recursos aunque en el futuro sería bueno reducir la brecha digital, pero eso toma tiempo. Lo que hizo el gobierno federal es firmar un acuerdo con las televisoras para pasar contenido educativo por televisión abierta, pero como todo, ni siquiera a bosquejo en una servilleta llega. De hecho, el primer día pasaron fragmentos del circo de don Gansisco. Ya viendo el contenido, francamente para lamentarse, no se entiende con claridad lo que dice el instructor. Y todavía ponen un número de teléfono donde resuelven dudas. ¿Cómo van lo van a hacer si ni ellos mismos entienden lo que tratan de explicar? Esto es lamentable, francamente no ha diferencia a que los niños pierdan el año escolar.

Lo peor del caso es que el chistecito nos está costando 450 millones de pesos que caen muy bien a las televisoras en un tiempo en el que casi nadie ve televisión abierta. Yo odio a la CNTE, pero en esta ocasión estoy de acuerdo con ellos que era mejor repartir copias con el material didáctico. Y esto no es nada más en México, sino en todo el mundo, pues especialistas en la materia educativa están preocupados por el impacto que pueda tener la pandemia en el desempeño de los alumnos en los diferentes sistemas educativos alrededor del globo. Lo peor del caso de México es que las autoridades educativas pues francamente están desorganizadas pues no tienen objetivos o programas educativos claros. Que tan grande es el problema que mejor se han puesto las pilas gobiernos de países más pobres como el de Uganda cuyo presidente describió bien los problemas derivados de no ir a la escuela. En México, por ejemplo, se desplomó la venta de útiles escolares cuando por estas fechas es prácticamente imposible encontrar un triste lápiz, todo debido a que ni una lista de útiles escolares elaboraron este grupo de ineptos. Y sí, es cierto, tampoco los padres de familia están tomando este asunto con seriedad, detalle que he denunciado desde hace muchos años, aunque este problema también puedo comprender que se derivó de lo desastrosas que son las políticas públicas en todos los aspectos de la vida nacional y que en este caso en particular se traduce en que los padres no sepan ni lo que deben hacer. Tiene razón Brozo al decir que la pandemia desnudó a la 4T, y esto solo es un botón.     

jueves, 27 de agosto de 2020

Caída libre

 El INEGI acaba de dar a conocer las cifras del desempeño de la economía durante el segundo trimestre del año y los resultados son lamentables. El porcentaje de la caída es 18% con respecto al trimestre anterior, por lo que esta caída del PIB representa menos bienestar para todos. Esto es porque se traduce en mayor desempleo, menor consumo, menor inversión y caída en la recaudación de impuestos. La situación es bastante grave debido a que el estado de las finanzas públicas ya de por sí delicado, esto supondrá un duro golpe para los que menos tienen. Esto no es de sorprender puesto que los más pobres son siempre los primeros en pasar a cuchillo en las crisis económicas por mucho que se intente ocultarlo con programas sociales. Y no solo es la caída en la recaudación lo que tiene a las finanzas públicas contra la pared, también el gobierno tienen más gastos debido a que ahora tienen que pagar los populismos del presidente en un momento en que no se pueden afrontar, lo que sin duda está poniendo en riesgo incluso la operatividad del gobierno.

Y mientras el presidente desprecia el Producto Interno Bruto como el indicador por excelencia del desempeño de la economía, los que la sufrimos somos cada uno de nosotros. El gobierno prácticamente vive en otra dimensión tratando de hacernos creer que todo está bien pero la realidad terca siempre se impone. Solo a mí alrededor veo a personas vendiendo toda clase cosas: gelatinas, dulces, tamales, merengues, etc., evidencia sin duda del desempleo brutal que hay en el país. El presidente dice que con los programas sociales la reactivación de la economía es solo cuestión de tiempo, pero las pruebas dicen que esto no está resultando así, sino por el contrario. Y no va a ayudar que el inútil arrastrado de Mario Delgado y se haga pasar pos taxista para hacernos creer que los empresarios son los malos del cuento mientras que los que reciben dadivas del gobierno están felices. Se le olvida al inútil arrastrado ese que son los empresarios medianos y pequeños los que sostienen a este país pues generan el 95% de los empleos que se necesitan y contribuyen enormemente a las arcas públicas, por lo que el ejercicio del lamebotas del líder de la bancada de MORENA salió al revés. Solo deseo que lo lancen a patadas el año que viene.

Lo que sí es evidente es el desprecio de la técnica para diseñar y ejecutar políticas públicas. Esto ha llevado sin duda a tener un desastre en todos sentidos y el económico no es la excepción. En primer lugar, tenemos los proyectos de obra pública que ni a bosquejo en una servilleta llegan, pues eso absorbe una gran cantidad de recursos públicos y de hecho no dudo que esto tiene en parte responsabilidad de la precariedad de las finanzas públicas. El otro lado de la moneda sin duda son los programas populistas del presidente para la compra de votos a favor de la transformación de cuarta. Lo peor del caso es que por la caída de la economía ya le está dando al traste a todo lo anterior por la falta de recursos entre el aumento del gasto público a la par de la caída de la recaudación fiscal. Esto es porque de un momento a otro puede haber recortes en áreas estratégicas como salud y educación además de los que ya se aplicaron y esto se puede reflejar en el paquete económico de 2021. El presidente no tuvo la previsión de entender que con la economía deprimida sería prácticamente imposible cumplir con sus compromisos de campaña, aunque estos también iban a tronar la economía de todas maneras, pues además de todo prácticamente desprecia a los empresarios. Y como dije, los más pobres son los primeros en pasar a cuchillo independientemente de los programas sociales existentes y es iluso el que crea lo contrario.

Hay otro punto que casi nadie toca pero que es de crucial importancia para el desarrollo del país: el sector energético. Este sector es muy importante, pues de él dependen todos los demás. Sin embargo, ahora está en crisis por los desplantes del presidente y los encargados del mismo. A estas alturas del partido Baja California tiene una crisis energética al grado de pedirles a los habitantes del estado que apaguen el aire acondicionado durante las horas de mayor demanda. Esto es bastante grave puesto que uno de los factores que influyen en la instalación de inversión extranjera es el acceso a fuentes de energía confiables. Esto sin duda va a impactar duramente en el PIB no solo por ahuyentar a los inversionistas energéticos sino que empresas de otros ramos podrían irse ante los cortes de electricidad frecuentes, como los que ya ocurren en California. Sin temor a equivocarme esto va a impactar de forma negativa en la generación de empleos con el consiguiente impacto a las finanzas públicas y nuevamente los primeros en pasar a cuchillo son los más pobres. A lo mejor en eso consiste aquello de “primero los pobres”. Pero mientras son peras o son manzanas, el crecimiento económico ha pasado de mediocre a pésimo lo que va a aumentar la pobreza de modo alarmante en los años venideros. Y lo siento mucho, pero la política económica de López Obrador está encaminada hacia allá, pero piensa que con programas sociales la va a rescatar, o al menos cree que nos lo vamos a tragar. Y ya no quedan dudas, no hay opción más que exigir la renuncia del presidente, ya hay motivos de sobra.  

miércoles, 26 de agosto de 2020

Nido de corrupción

 Tal parece que se le acabó el teatro a López Obrador y que alguien sabe cómo voltearle el asunto a su favor. Hace muchos años que yo me temía que López Obrador era una persona ruin debajo de esa fachada pureza en la que se daba baño. Y tal parece que no estaba del todo errado, pues debajo de esa fachada de hombre impoluto realmente había un sepulcro blanqueado, y mis sospechas estaban bien fundamentadas, puesto que el presidente se rodea de personas de uñas muy largas y que no supiera de la red de sobornos y extorsión de Rene Bejarano, Claudia Sheinbaum, Carlos Ponce y Carlos Imaz tenían en sus narices prácticamente. Desde aquella vez que Brozo saco a Rene Bejarano en vivo y a todo color recibiendo soborno y hasta llevándose las ligas (de ahí su apodo) muchas personas comenzaron a dudar de la honestidad del entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, aunque eso no fue suficiente para evitar que se postulara a la presidencia tres veces y en la última por fin se sentó en la amada silla, pero solo para demostrar su incompetencia.

Todo lo que hemos visto estos días es el lodo que se lanza la clase política, primero por el video supuestamente entregado por Lozoya en el que se ve al hasta hace unos días secretario particular del gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, que en ese entonces era senador. Tengo entendido que el vídeo fue grabado por la época en la que se aprobó la Reforma Energética, que el presidente ahora busca tirar por todos los medios para rescatar a PEMEX y a la CFE (algo imposible de hacer a estas alturas). Pero también para hacer circo acerca del caso Lozoya pues ante los pésimos resultados de la administración de López Obrador y la caída en las preferencias electorales de MORENA tiene que encontrar la manera de mandar a la lona a la oposición y conservar la mayoría en la Cámara de Diputados. Sin embargo, para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta y el presidente la tiene muy, pero muy larga, pero se las había ingeniado para tenerla bien escondida. Y alguien la ha encontrado y parece que la tiene bastante más larga de lo que uno se imagina por lo doloroso del pisotón que le dieron de vuelta. Ahora presento Carlos Loret de Mola (muy buen amigo de Brozo) un vídeo en el que el hermano de López Obrador está recibiendo dinero para el movimiento. 

Algo que es totalmente cierto es que no se debe usar la corrupción de un bando para defender al otro. Sin embargo, algo que siempre he sospechado es que López Obrador sostenía su movimiento a través de sobornos y aportaciones en lo oscurito y veo que no estaba del todo equivocado. Desde que grabaron a Carlos Ahumada dándole sobornos a Rene Bejarano se sospechaba de esta red, pues no pocas personas se preguntan a cerca de los recursos que López Obrador usó todos estos años para sostener su movimiento. Con esto queda claro que el presidente se valió de estos recursos para hacer proselitismo a favor de su “causa” y las interminables giras que finalmente lo sentaron en la amada silla presidencial. Se sospecha de corrupción al interior del gobierno por la enorme cantidad de contratos por asignación directa otorgados desde el inicio de la administración de López Obrador, las casas de Bartlett e Irma Erendida Sandoval y el caso de Ana Gabriela Guevara. Con esta cantidad de malos elementos dentro del gobierno, no me sorprende que el presidente sea un sepulcro blanqueado mientras sus seguidores intentan por todos los medios justificar lo que no tiene justificación por más que se le busque a este penoso asunto. Lo siento, pero así es.

No son pocas las personas que hablan del pacto de impunidad suscrito entre López Obrador y Peña Nieto. Pacto que el presidente acaba de violar de la manera más estrepitosa, suponiendo que existe. Independientemente de esto, el presidente no midió las consecuencias de armar un circo alrededor de Lozoya. Es evidente que todo con el fin de distraer de la ineptitud de este gobierno. También muestran una falta de tacto político al subestimar de esa manera al enemigo. No hay que olvidar que López Obrador es una persona sumamente soberbia y narcisista, al grado que piensa que puede controlar el universo, pero eso es imposible y por eso las cosas rebotan de maneras que no tomó en cuenta. Aunque sé que las guerras de lodo nunca llevan a algo bueno, me alegro de que al menos exhibieran aquella parte la clase política que presume de honradez y en realidad no es más que un grupo de sepulcros blanqueados. La narrativa anticorrupción de López Obrador, si no está destruida, ya comienza a tener grietas, fisuras producto de su incapacidad de él y de sus allegados de poder gobernar. Y por mucho que el presidente lo quiera ocultar, el desgaste prematuro de su gobierno ya es muy notorio y en realidad este vídeo comprometedor solo retiró la atención del circo alrededor del caso Lozoya, de ahí que el presidente quiera retomar la imposible consulta popular para juzgar a los ex presidentes. Pero ya no hay pan y la gente se aburre con este circo barato.    


martes, 18 de agosto de 2020

Con los niños no

Si hay en este mundo algo muy sensible son sin lugar a dudas los hijos ya sea por los sacrificios que implica tenerlos o cuando se los usa para señalar los defectos de los progenitores. Yo no tengo la fortuna de ser padre aun, pero en mi experiencia como hijo sin lugar a dudas he visto de todo en relación a los padres. Sin embargo, no estoy aquí para contar mi experiencia familiar, sino para ventilar algunos asuntos familiares del presidente y la primera dama y otros por ahí de suma importancia. Todavía tengo presente que al presidente Peña Nieto y su familia los sometieron a todo tipo de vejaciones muy fuertes, desde cuestionar la capacidad intelectual del primer mandatario hasta decirle a la Primera Dama la palabra de cuatro letras que igualmente usaron con las hijas de ambos. Esta conducta sin duda fue promovida por los simpatizantes con la complacencia del mismo López Obrador. Y ahora, que se meten con los hijos del presidente, en especial con el menor, la no primera dama no soporta las burlas y en Twitter han lanzado el hashtag #ConLosNiñosNo.

Sin lugar a dudas, ningún gobierno mexicano se ha comprometido realmente con la niñez de este país, pero este, francamente es el más criminal de todos. Desde el retiro de fondos para tratar enfermedades graves como el cáncer infantil (que en México es la segunda causa de muerte entre los 5 y 14 años) hasta dejar la educación de las futuras generaciones en manos de una banda de delincuentes como es la CNTE. Pero no es lo único, puesto que el presupuesto del Programa Nacional de Vacunación fue reducido en un 95% de tal manera que en futuro es muy probable que se encuentren enfermedades como difteria, poliomielitis o tosferina. Si someter a los infantes a una muerte segura por falta de medicinas oncológicas o el sufrimiento innecesario por falta de vacunas e incluso a padecer secuelas en su motricidad a causa de la poliomielitis es estar comprometido con la infancia, no quiero ni imaginarme lo demás. Lo de las vacunas apenas ha permeado en los medios de comunicación, y es bastante grave, pues si algo podemos presumir los mexicanos es uno de los mejores esquemas de vacunación del mundo, hoy en peligro por una malentendida austeridad.

Otro evento que debería llamar nuestra atención es sin duda la prohibición de vender comida chatarra a menores de edad en Oaxaca. Ahora varias legislaturas locales la pretenden copiar e incluso se quiere discutir en la federal. Aunque tengo mis dudas acerca de la aplicabilidad de la medida, Oaxaca tiene otros problemas mucho más urgentes. Es el segundo estado más pobre del país y en el que el aborto también es legal, aunque la entidad además tiene otros problemas sociales bastante graves. En muchas comunidades indígenas todavía venden a las niñas para matrimonio, a cambio de cosas que van desde cabezas de ganado o aves de corral hasta por un cartón de cerveza, pero eso no se toca por ser parte de los “usos y costumbres” de los pueblos indígenas. Esto a mí me llama mucho la atención porque los grupos feministas celebraron con bombo y platillo la legalización del aborto en Oaxaca cuando me parece que esos colectivos tienen mal sus prioridades. Supongamos que una niña de 12-13 años que fue vendida para el matrimonio se somete a un aborto porque a esa edad un embarazo es riesgoso, ¿de verdad es necesario hacerla pasar primero por una violación, luego por el dolor de un embarazo que pone en riesgo su vida y finalmente por un aborto? Si es así, francamente estamos mal, y hay motivos para criticar severamente a esos grupos feministas.

Para terminar está el asunto del hijo menor de López Obrador y las burlas que recibe en redes sociales al grado de ponerle apodos. La primera dama, Beatriz Gutiérrez Müller, se molesta por las burlas que recibe su criatura en redes sociales como cualquier madre de familia lo haría. Sin embargo, cabe recordar que a las hijas de la primera dama Angélica Rivera y a ella misma les proferían el insulto de las cuatro letras, en no pocas ocasiones promovido por la cúpula de MORENA. Sin embargo, parece que ella si se comportaba como dama y nunca pidieron censura en redes sociales como si lo hace doña Beatriz ante los insultos que recibe su retoño. El que se lleva se aguanta, dice la máxima mexicana y tal parece que la familia presidencial no aguanta nada del mismo chocolate del que dieron tantas cucharadas a la señora Rivera. Tal parece que el hijo del presidente es el único niño al que pretenden defender, puesto que el resto de la niñez mexicana les importa un esparrago. Aparentemente sí hay presupuesto para defender al hijo del presidente pero no para surtir medicamentos oncológicos para niños con cáncer, comparar vacunas para evitar que se enfermen de patologías con síntomas horribles o impiden su desarrollo al negarles una educación de calidad. Este gobierno tiene más abandonada a la infancia que los anteriores, pero todo se ha cancelado argumentando la corrupción, pero a la hora de crear nuevos programas deja mucho que desear, en otras palabras, son unos incompetentes.     

sábado, 15 de agosto de 2020

Debacle económica

 

Quién lo diría, hemos pasado de tener un crecimiento económico mediocre a tener un decrecimiento importante. Y no solo es efecto del cierre forzoso producto de la pandemia sino que, como lo han señalado muchos economistas antes que yo, la economía iba mal desde antes de la pandemia, esto solo aceleró lo que era inevitable. Lo peor del caso es que la recuperación va a tardar años y años, a menos de que el gobierno tome las medidas pertinentes para salir del agujero, cosa que definitivamente va a pasar cuando las vacas vuelen. Esto, como lo he dicho en incontable ocasiones, era totalmente inevitable, el cierre forzado lo único que hizo fue acelerar la debacle económica que se viene gestando desde la cancelación del aeropuerto hace casi dos años. Y los efectos negativos de todos esos errores acumulados ya se están sintiendo pues el desempleo es bastante alto (12 millones en paro) pero al presidente no parece importarle en lo más mínimo. Y no, los programas sociales no van a ayudar en lo más mínimo.

Para empeorar la situación, otros problemas se están juntando de manera continua, pues parece que una planta de amoniaco carrera la misma suerte que el aeropuerto o la planta de Constellation Brands. La cancelación de la planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa sin duda sería un golpe más a la ya de por sí deteriorada confianza de los inversionistas. El presidente y el gabinete (que se limita a oír, callar y obedecer ciegamente) están poniendo todas sus esperanzas en el T-MEC, pero destruyendo la confianza de los dueños del capital y que no van a arriesgar su dinero si a la primera oportunidad su dinero se va a perder por una consulta patito. Con esto pues lamentablemente se está hipotecando el futuro. Pero a nadie del gobierno le importa, tal parece que pretende que pongamos buena cara ante la destrucción del país. Eso es imposible ya que no puedes venderle humo y espejos a quien quiere comer algo más que pan y le aburre este circo chafa que pretenden vender como el Ringlin Brothers pero ni a espectáculo de feria de pueblo llega. Todo lo anterior se está traduciendo en aumentos en la tasa de pobreza y por consiguiente de la delincuencia que se verá más temprano que tarde.

Y la verdad es que todo esto se venía venir desde aquella vez que el presidente se lanzó contra el CONEVAL al revelar que la Ciudad de México es la cuarta entidad en la que más ha aumentado la pobreza en el periodo 2008-2018. Era un aviso de lo que se venía y era evidente que López Obrador no quería que se viéramos los nefastos resultados de sus políticas públicas. Es evidente que regalar dinero a diestra y siniestra tiene el efecto contrario en la pobreza al que sus seguidores piensan, aunque esta revelación no tuvo mucho eco en los medios de comunicación. Pero esto es crucial para entender que las políticas públicas de López Obrador tienen el efecto de multiplicar el número de pobres. Basta con ver la disminución de la pobreza en el mismo periodo de tiempo en estados como Jalisco, Aguascalientes, Guanajuato o Querétaro, que han seguido políticas públicas muy diferentes y han reducido sus niveles de miseria de manera espectacular al atraer inversión que de hecho los ha convertido en un cinturón industrial muy importante que empieza en San Juan del Río y termina en Aguascalientes. Y mientras que en las ciudades de esa zona es raro ver pordioseros pidiendo limosna, en la Ciudad de México son parte del paisaje urbano y no es raro verlos en el centro histórico o en las inmediaciones de la Basílica de Guadalupe pidiendo dinero.    

Y mientras tanto, los militantes de MORENA, entre legisladores, gobernadores y otros funcionarios andan perdiendo el tiempo en estupideces. Mario Delgado, dirigente de la bancada de MORENA en la Cámara de Diputados anda de taxistas preguntando a la gente su opinión del gobierno, aunque en realidad no ha de faltar la persona que le recuerda el 10 de mayo. En Oaxaca, la legisladora local Magali López consiguió que se aprobara una prohibición prácticamente imposible de hacer cumplir de vender comida chatarra a menores de edad en todo el estado y ahora se pretende replicar en varias legislaturas estatales e incluso en la federal, aunque solo prohíbe la venta de productos industrializados según la norma 051. Lo peor del caso es que la presidencia tiene en la mira a los fideicomisos a los que quiere hincarles el diente para despilfarrar el dinero en sus populismos. La situación económica está cada día más fatal pero el presidente en su eterna soberbia no entiende que ha errado el camino y debería rectificar, pero parece empeñado en llevar al país al despeñadero. Y para terminar de empujar al país al barranco, el presidente no deja de prometer regalar dinero, como a los yaquis en Sonora, pero también es evidente el descontento sobre todo al ver la cantidad de groserías que le dicen al presidente en las últimas giras. Y mientras el presidente busca adulaciones, el país se cae a pedazos. Pero bueno, deseo que a fin de sexenio todavía haya país que rescatar.    

viernes, 31 de julio de 2020

Emilio Lozoya

Tal parece que están saliendo a flote los escándalos más importantes de la administración de Enrique Peña Nieto. Y aunque todo acto de corrupción debe ser castigado con todo el peso de la ley, tengo mis dudas acerca del caso en contra de Emilio Lozoya. Si son legítimos o no, es algo que solo el tiempo dirá si quienes vaticinamos esto tenemos razón o no. Esto es porque no soy el único que piensa que el gobierno ya está quemando los cartuchos que tenía reservados para momentos difíciles. Y vaya que estos momentos son ahora a más de año y medio después de la toma de posesión y López Obrador y a dos años de la victoria de MORENA en las urnas. Si esto lo digo es porque antes ya había analistas que piensan que la pandemia solo aceleró lo que era inevitable, aunque yo esperaba ver este escenario hasta el tercer o cuarto año de gobierno. Tiene razón Brozo al afirmar que la pandemia solo desnudo a la 4T ante un país que en materia económica venía bastante mal desde hacia tiempo.

Algo de lo que no me cabe la menor duda es la tremenda corrupción  durante la administración de Peña Nieto. La Estafa Maestra o el caso Odebrecht son los ejemplos más claros de esta corrupción, aunque también hay que agregar a gobernadores como Cesar Duarte o Javier Duarte y el caso de FERTINAL. Lozoya como director de PEMEX está involucrado en el caso Odebrecht y en el de FERTINAL. Desde luego que esto es correcto pues la detención de Lozoya podría ser un primer paso para poner fin a la impunidad de los altos funcionarios, pero con este gobierno francamente tengo serias dudas. Esto es porque el presidente está usando la detención de Lozoya para golpear a sus adversarios de tal modo que pueda desprestigiarlos para los próximos comicios. Pero sobre todo para montar un espectáculo y de eso modo distraer a todo el mundo de su pésima administración y tratar de recuperar popularidad para las elecciones de 2021. Sin embargo, el único modo en el que eso podría suceder es que el ex presidente Enrique Peña Nieto acabe tras las rejas lo que se antoja bastante difícil. Y si no se llega a hasta ese punto, la popularidad de López Obrador podría llegar a caer aún más de lo que ya lleva hasta el momento de tal modo que parece que está jugando con fuego.

Sin embargo, López Obrador está usando el caso para hacer cacería de brujas, pues intenta que la gente crea que Lozoya tiene información comprometedora de sus adversarios y que podría poner en entredicho la reforma energética. Entre los nombres que supuestamente ha dado el ex director de PEMEX está Ricardo Anaya, Ernesto Cordero, Felipa Calderón, etc., es decir, todos aquellos contra los que tiene o tuvo rencillas. Sus electores podrían creer que el mesías camina sobre el agua, pero cualquier persona con dos dedos de frente sabe muy bien que el presidente está en sus horas más bajas y en su desesperación sale a cazar brujas como en el Salem del siglo XVIII tratando de desprestigiar a los que considera sus adversarios. Sin embargo, el juego le puede salir contraproducente porque cualquier abogado medianamente competente podría tirar el caso argumentando que el presidente no respetó el debido proceso debido a que se la pasó revelando información confidencial incluso antes del juicio. Pero al presidente solo le importa quedar bien con sus seguidores (que cada vez son menos) y por eso esta cacería de brujas para desprestigiar a los que considera que son sus adversarios.

Pero el presidente no ha volteado a ver la auténtica porquería que hay dentro de su partido, pues evidente que los corruptos no tienen color o ideología. Lo he dicho en incontables ocasiones, la corrupción no tiene color ni ideología y MORENA nos está demostrando eso en efecto. Quizá el caso más escandaloso sea el de Ana Gabriela Guevara en la CONADE, porque además de sufrir recortes presupuestales inmisericordes también sufren la corrupción de la funcionaria que está juntando dinero para su campaña para gobernadora de Sonora. Qué casualidad que un grupo de matarifes hayan intentado matar a un grupo de empresarios que la denunció y que ahora a ese mismo grupo lo hayan detenido y acusado de estar involucrados en una desaparición forzada. Pero no es el único caso pues parece que a Jaime Bonillas, gobernador de Baja California, lo sorprendieron jugando en un casino en San Diego, justo al otro lado de la frontera. Insisto, el presidente está usando el caso de Lozoya para hacer cacería de brujas con el doble objetivo de desprestigiar a los que considera sus adversarios y tirar las reformas estructurales solo para quedar bien con sus seguidores (cada vez menos, insisto) yo no dudo que en el gobierno de Peña Nieto haya habido corrupción, pero también la hubo en el de Calderón y la hay en este y los demás. Pero para hacer un buen combate a este flagelo se empieza desde casa, pero el presidente se enoja porque descubren a sus funcionarios. Así no se puede.


jueves, 23 de julio de 2020

Inversiones

Con la entrada en vigor del T.MEC el gobierno está esperando la llegada de inversiones en avalancha. Como si las inversiones en un país o región fuera algo que no se estudiara concienzudamente, pues los inversionistas lo que desean con mayor ahínco es ganar dinero a manos llenas. Para atraer inversiones es evidente que se necesita algo más que un tratado comercial con una de las regiones más dinámicas económicamente hablando. Hay que ganarse la confianza de los dueños del capital con cadenas de valor, mano de obra capacitada y a bajo costo si es posible además de un andamiaje jurídico estable. Todo eso es algo que no tenemos en este momento gracias a las desatinadas políticas de la actual administración que espantan a la inversión que espantan en lugar de atraer la inversión a nuestro país. Pero el presidente no está dispuesto a ceder en sus posiciones contrarias a los empresarios a los que se ha acusado de ladrones y conquistadores hasta el cansancio que incluso el embajador de Estados Unidos desaconseja invertir en nuestro país.

En otras palabras, el T-MEC no va a atraer las inversiones que el país necesita para salir del bache en el que nos tiene sumergido el actual gobierno. Se ha dicho hasta el cansancio que la economía estaba mal desde antes del inicio de la emergencia sanitaria por la desconfianza generada por el presidente desde la cancelación del aeropuerto antes de siquiera tomar posesión del cargo para el que había sido electo. Desde ahí la caída de la economía no ha parado y lo único que hizo la emergencia sanitaria fue acelerar lo que tarde o temprano sería inevitable de no corregir el camino. Además, la negativa del presidente a ayudar a los empresarios por el cierre forzoso debido a la pandemia contribuyó a aumentar el desempleo que se venía gestando desde antes del inicio de la emergencia sanitaria, cosa que han hecho incluso países desarrollados alrededor del planeta. Al principio creía que se trataba simplemente de que se pretendía hacer dependientes a todos aquellos despedidos del Estado, pero no es lo único sobre la mesa. Es cada vez más evidente la quiebra de la hacienda pública de México, alto que ya habían sido advertido por diversos economistas desde antes siquiera de las elecciones de 2018. No me queda más que decir que estamos metidos en un verdadero problema pues significa que las cosas se van a poner peores.

Lo que más va a resentir (o mejor dicho, ya está resintiendo) la falta de inversión es sin duda la hacienda pública. Producto de la quiebra de empresas y la desconfianza de los dueños del capital de arriesgar su dinero en nuestro país el dinero recaudado ha disminuido drásticamente. El T-MEC no va a resolver en automático este problema cuando se han cancelado cuantiosas inversiones empezando con el aeropuerto y terminando con la planta de Constellation Brands. El mismo embajador de Estados Unidos reconoce que este no es el momento idóneo para invertir en México por la incertidumbre que el gobierno de López Obrador ocasiona cambiando las reglas a su antojo. Con todo esto, la recaudación de impuesto se puede reducir de manera considerable y tal parece que al presidente no le interesa en lo más mínimo. Piensa que con sus programas sociales va a sacar adelante al país pero el problema es que se necesita mayor recaudación para sostenerlos. Además, con el desempleo el número de beneficiarios crecería y la presión sobre las finanzas públicas será aun mayor así que el gobierno tendrá que aumentar la deuda pública de manera importante y llegara el momento en el que tampoco tendrá liquidez para pagar los créditos por lo que igualmente el asunto de las finanzas públicas ira de mal en peor.

Y desde luego que hay señales del deterioro de las finanzas públicas en detalles aparentemente insignificantes pero que tienen mucha trascendencia. hace poco se pidió a todas las dependencias federales que recortaran el 75% de sus gastos operativos por lo que la secretaria de Economía anunció el retiro del 75% del equipo de cómputo de la dependencia a su cargo aunque por las críticas se tuvo que retractar. Sin embargo, la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, dijo que era un acto de solidaridad de parte de los trabajadores federales apoyar al gobierno federal aun a costa de sus derechos laborales (el patrón tiene la obligación de tener todas las herramientas necesarias para desempeñar un trabajo), que por cierto debería defender. Y esto solo es el principio pues algo que me dice que las cosas van a empeorar e irónicamente los más pobres son los que finalmente van a pagar los platos rotos de la actual administración. Pero tal parece que en este gobierno nadie parece darse cuenta de que el barco va a la deriva con una situación económica cada vez más insostenible para todos. La economía no crece por falta de inversión, el desempleo aumenta de forma exponencial, la recaudación cae y la presión sobre las finanzas públicas aumenta de manera considerable. Para aquellos que odian a los empresarios lamento informarles que sin ellos no funciona el motor de la economía y que sin los impuestos derivados de la actividad económica el gobierno no puede dar servicios. Una cosa más: se agotó el 95% del presupuesto de las Escuelas de Tiempo Completo, ¿todavía creen que este gobierno es responsable? Yo nunca lo he creído

miércoles, 8 de julio de 2020

El presidente ante los avances técnicos

Ahora sí la austeridad está afectando de manera importante el financiamiento del gobierno. Ante la orden de recortar el 75% del presupuesto para operar y esto llevó a la secretaria de Economía, Graciela Márquez, a retirar el 75% de las computadoras de las oficinas de las dependencia y diciendo a los trabajadores de la misma que deberían llevar su equipo de cómputo o comprarlo ahí mismo en la oficina. Esto es absurdo, pues están llegando al grado el comprometer la operatividad de la dependencia pues sobra decir que en la actualidad es con es inconcebible llevar el trabajo de una oficina sin equipos de cómputo. Por ejemplo en el área de finanzas se tienen que tener cinco o seis computadoras de altas capacidades para estar el tanto de los mercados financieros. Y lo peor del caso fue lo que dijo el presidente diciendo que los próceres no tenían computadoras, cuando no podemos comparar ambas épocas más cuando los avances tecnológicos han hecho que dependamos completamente de las computadoras.

Pero a mí no me sorprende que el presidente sea un ignorante total de los avances tecnológicos cuando vive anclado al pasado. El pensamiento del presidente es algo que no debería sorprender puesto que cree que todo puede ser como cuando el PRI estaba en pleno auge. López Obrador piensa que puede regresar a la época en la que el Estado en el propietario del 60% de la actividad empresarial a pesar de que esa etapa ya está más demostrado que llevó a México a una de las peores crisis de su historia. Y el problema es que muchos de sus seguidores piensan que México era un país desarrollado lo cual constituye un error. Ya había en aquel entonces alguien que acertadamente ya había advertido que el gobierno no podía seguir interviniendo en el aspecto económica de ese modo de lo contrario pasaría una crisis económica como no se había visto desde hacía mucho tiempo. Como ejemplo de esto está el hecho de que el presidente quiere rescatar a PEMEX y a la Comisión Federal de Electricidad para llevarlas otra vez a ser la palanca del desarrollo que nunca han sido a pesar de que nos han hecho creer lo contrario. De hecho, ambas empresas registran actualmente pérdidas más cuantiosas de su historia.    

Pero vayamos a los proyectos más importantes de esta administración, como la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya. Ambos proyectos son menos que dibujos hechos en una servilleta o de la esquina de un periódico puesto que además de que no tienen un plan bien aterrizado, se pretenden hacer con tecnología anacrónica. La refinería no necesita mayores explicaciones: estamos al final de la era de los combustibles fósiles en aras de nuevas fuentes de energía más limpias. En el caso del Tren Maya, se pretende que funcione con tecnología arcaica como usar locomotoras diésel que dentro de unos años serán totalmente obsoletas por el mismo motivo por el que a estas alturas se quiere construir una refinería de petróleo, algo inconcebible. Pero López Obrador está necio en la construcción de ambos proyectos a pesar de que muchos especialistas advierten acerca de su inviabilidad técnica y financiera. Entiendan que López Obrador quiere beneficiar al sureste del país porque es oriundo de la zona y pues es la zona de mayores índices de pobreza, pero los proyectos productivos deben ir en el mismo sentido de que deben tener rentabilidad para la zona de tal modo que se puedan generar oportunidades para los habitantes de la zona y no solo el mero capricho del presidente.

Los que votaron por López Obrador sencillamente esto fue lo que obtuvieron, un presidente peleado con el avance tecnológico. Esto es muy peligros puesto que representa nuestra ruina porque nos resta competitividad ante el resto del mundo. Años de desarrollo que tardaremos muchos años en recuperarnos. Pero no, al presidente solo le interesa meter con calzador sus ideas sacadas del bote de la basura de la historia quizá porque piensa que con eso nos va a llevar al desarrollo de manera sincera. O tal vez sí sabe que sus métodos son desastrosos y piensa que así va a tener electores cautivos y de ese modo imponer una dictadura partidista como lo fue el PRI durante el siglo pasado. Pero sea cual sea el objetivo del presidente estoy seguro de que todos nosotros lo vamos a pasar muy mal. Esta aversión a los avances tecnológicos solo es una muestra más de un hombre que vive en el pasado y que a rajatabla nos quiere introducir de nueva cuenta en él. Justificar con evitar la corrupción o supuestos actos de corrupción es francamente muy bajo para hacernos creer que las decisiones del presidente son las correctas cuando a todas luces es evidente que no es así, pero independientemente de esto, al presidente le encanta hacer el ridículo siempre que puede pero sus seguidores y funcionarios de gobierno siempre justifican los errores del emperador, que no me cansare de decir que va desnudo y nadie se atreve a decírselo. Pero bueno, votaron y obtuvieron ese adefesio como presidente.    

   


lunes, 6 de julio de 2020

El desastre llega a extremos

A que nivel tiene que llegar la quiebra de la hacienda pública que en la Secretaría de Economía se tienen que empeñar tres de cada cuatro computadoras por falta de fondos. La mala administración de este gobierno es tal que se tienen que empeñar las herramientas de trabajo de los burócratas y obligarlos a comprarlas o a llevarlas de su casa. Ya algunos comentaristas habían advertido que esto pasaría puesto que pasamos de tener un gobierno con las uñas largas a uno mal administrado y también con las uñas muy largas. Brozo tenía razón: la 4T fue encuerada por la pandemia, basta ver la falta de insumos en el sector salud el que prácticamente ya está en los huesos porque es más importante rescatar una empresa quebrada como PEMEX, repartir dadivas para comprar los votos de los pobres y sus proyectos con ninguna rentabilidad social o económica. Ahí es donde se ha ido todo el dinero del gobierno después de los recortes sobre recortes y lo peor es que el presidente no quiere dar un golpe de timón muy necesario porque vamos directo a ser el Titanic

La quiebra de la hacienda pública se ha venido gestando prácticamente desde antes del inicio de esta administración. La deuda pública aumentó de manera dramática durante la administración de Peña Nieto y que critiqué bastante en ese espacio. Pero a pesar de algunos recortes en la recta final del gobierno de Peña Nieto el dinero alcanzaba para todo. Ahora pasamos a tener un gobierno derrochador que no tiene límites en los montos gastados, sobre todo en lo referente a los proyectos insignia de esta administración o las dadivas para comprar votos. Estoy consciente de que la reducción de la pobreza es un objetivo muy loable para cualquier gobierno, pero hay maneras de llegar a los mismos puesto que muchas medidas pueden ser contraproducentes. Sin embargo, esta administración se ha dedicado a repartir dinero a diestra y siniestra sin un modo sostenible de obtener recursos. Pero los recursos peor gastados son sin dudas los que se inyectan a PEMEX y lo único que consiguen es aumentar las pérdidas de la empresa. No importa la cantidad de dinero que se le inyecte a PEMEX, las pérdidas son cada vez más grandes, por lo que convendría mejor declarar la quiebra de la petrolera, que además solo ha traído más problemas que beneficios, aunque se rasguen las vestiduras.

Lo peor del caso es lo referente a los ingresos del gobierno que se han visto disminuidos por la mala gestión económica. El año pasado, como lo han dicho los analistas muchas veces, el país tuvo una contracción económica del 0.1% de PIB y este año ya la caída era bastante evidente incluso antes de la pandemia. La caída en los ingresos fiscales se intentó subsanar gastando el dinero de los ahorros reunidos por las pasadas administraciones, por lo que al llegar la pandemia de coronavirus simplemente ya no hubo los recursos necesarios para hacerle frente a la contingencia sanitaria. De ahí la negativa a retrasar la entrega de las declaraciones fiscales e incluso transferir dinero a las empresas con el fin perverso de tener una masa de electores cautivos, pero estamos en un círculo vicioso en el que va aumentando la presión sobre las finanzas públicas en un momento en el que la recaudación es menor. Pero lo peor es que el presidente no reconsidera sus posiciones lo que va a llevar a una larga y profunda crisis económica durante los próximos dos o tres años. Y no, el país no iba bien antes de la pandemia, sino que se contaban cinco trimestres de caída, señal de que prácticamente no se ha crecido desde el inicio de esta administración.

Ahora bien, López Obrador está esperando la avalancha de inversiones con la entrada en vigor del T-MEC. No puedes esperar la llegada de grandes capitales dispuestos a arriesgar su dinero en nuestro país si les cambias las reglas a cada rato o si dices que solo vienen a conquistar. Nos guste o no la inversión extranjera es importante para el desarrollo al traer empleos a nuestro país que por cierto, la calidad de las manufacturas de México es apreciada en todo el mundo. Cancelando contratos, cambiando las reglas para la inversión e insultar a los inversionistas lo único que se está provocando es la desconfianza aunque tengas un tratado con el país que representa el mayor mercado del mundo. Por tratar de quedar bien con sus seguidores hace esto a pesar de que a largo plazo van a ser más los daños que los beneficios. Incluso estoy convencido de que asuntos como las energías renovables van a ser punto de tensión con el presidente norteamericano Donald Trump. Esto lo intuyo por la grosería que recibió de parte de la Casa Blanca y de la cual hablé en la entrada anterior. Más porque la queja viene tanto del embajador de Estados Unidos como del secretario de comercio de aquel país. pero bueno, tal parece que se votó por la destrucción del país en lugar de levantarlo usando lo bueno que dejaron las dos administraciones anteriores. Ya lo he dicho: pasamos de un gobierno corrupto a uno despilfarrado, pero con dinero que no le pertenece. Qué fácil es hacer caridad con dinero 

domingo, 5 de julio de 2020

Nuevo Tratado de Libre Comercio

El 1 de julio entró en vigor el nuevo Tratado de Libre Comercio, conocido como T-MEC por sus siglas en inglés, y que fue resultado de las peticiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Las negociaciones fueron muy tensas y le tocó el paquete al gobierno de Enrique Peña Nieto, que ciertamente sí la supo hacer en unas pláticas bastante difíciles. Este finalmente se firmó el 30 de noviembre de 2018, es decir, el último día del gobierno de Peña Nieto y en el que se modificaron cosas como el contenido de partes americanas en los automóviles, tema delicado porque en México se producen autopartes de manera masiva tanto para las armadoras que hay en el país como para las que se encuentran en Estados Unidos y Canadá. Pero lo más importante y preocupante se debe a que el presidente López Obrador está fincando todas sus esperanzas para levantar la economía que desgració con sus políticas erradas e improvisadas y que nos están costando empleos con todo lo que conlleva el incremento de las personas desocupadas como aumentos en la pobreza además de las afectaciones a las arcas públicas.

 En el marco del segundo aniversario del triunfo de López Obrador hay detalles que hay que destacar. Para empezar, el hecho de que los festejos fueron bastante desangelados, no solo por el encierro forzado producto de la pandemia sino porque en redes sociales ya no se defiende al presidente como al principio de su mandato y de hecho parecía más un día de luto que una fiesta. El presidente quiere presentar el nuevo tratado como un logro de su gobierno a pesar de que las negociaciones no habían comenzado durante las negociaciones. El que tuvo que lidiar con ese toro fue Peña Nieto con la asistencia de su gabinete, que para la capacidad que tenían y que yo siempre he criticado lo hicieron bastante bien. López Obrador piensa que las inversiones van a llegar a caudales, pero se necesita algo más que un tratado comercial para atraer inversión extranjera pues lo principal es ganarse la confianza de los dueños del capital de tal modo que puedan poner a trabajar su dinero con riesgos mínimos de perderlo y obtener jugosas ganancias. Sin embargo, este gobierno se ha dedicado a espantar tanto las inversiones nacionales como extranjeras con sus dimes y diretes de tal modo que es poco probable que lleguen en el caudal que desea el presidente y que es muy necesario.

Se le ha dicho una y mil veces al presidente que con sus consultas amañadas hacen mucho daño. Y vaya que lo hacen puesto que el primer acto de gobierno fue cancelar el aeropuerto mediante este mecanismo nefasto y eso solo fue la primera puñalada a la economía. A esto hay que agregar a a la banda infernal de Rocío Nahle, Octavio Romero y Manuel Bartlett con la cancelación de las rondas petroleras cuyos contratos fueron calificados como “leoninos”, los cambios de reglas en lo referente a energías renovables y ahora otra vez los gasoductos por la termoeléctrica de la empresa española Iberdrola y lo que se junte en el futuro. A esto hay que agregar la planta de Constellation Brands en Mexicali que se canceló con otra consulta amañada. Con estos antecedentes el presidente está loco si está esperando una avalancha de inversiones con el T-MEC porque también se necesita certeza jurídica para que animen los inversionistas a arriesgar sus capitales en México. Se hizo mucho este año y medio para perder el grado de inversión del país con todo lo anterior. Esto también ha traído problemas legales como la suspensión judicial del acuerdo firmado por Rocío Nahle y Bartlett para limitar la distribución de electricidad proveniente de energías renovables, llamando incluso a los inversionistas como “conquistadores”.

Todo lo anterior se va a traducir en menor bienestar para todos nosotros por el desempleo y la consiguiente pobreza por la falta de ingresos. Pero al presidente no le importa el asunto puesto que estoy convencido de que está pensando que puede suplir la falta de ingresos por desempleo con programas sociales pero la presión de las finanzas públicas a aumentar radicalmente. Pero eso no es lo peor puesto que López Obrador se auto invitó en visita de Estado a Estados Unidos para “agradecer” a Donald Trump el 8 y 9 de julio y vaya que empieza mal la visita desde ahora, antes de salir. Para empezar, la casa donde normalmente se hospedan los mandatarios en van a Washington en visita de Estado está presuntamente en remodelación y al presidente de México le van a pagar un hotel a cuenta de la Casa Blanca. Con esa grosería yo francamente cancelaba la visita de Estado o por lo menos la pospondría con cualquier pretexto. Es evidente que a pesar de todo, Trump no le tiene tanto aprecio a López Obrador como se decía, se rumoraba y se comentaba hasta hace no mucho tiempo. Yo ya me imaginaba que el presidente solo iba a hacer el ridículo Llendo a visitar a Trump pero esta grosería rebasa con creces las expectativas que tenía. Además, Trump estoy seguro de que tiene cuentas pendientes con López Obrador por asuntos como López Obrador por lo de Ovidio Guamán, las empresas de energías renovables y quizá hasta la planta de Constellation Brands, las últimas tres tienen que ver con el T-MEC. Pero en fin, el emperador va desnudo y ahora con todo esto espero que se dé cuenta de sus limitaciones.


jueves, 2 de julio de 2020

Y ahora contra Amblin Entertainment

Tal parece que México no se salva de la corrección política pues ahora se pide que se censure la serie Animaniacs. Esta serie creada por Tom Ruegger y creada por Steven Spielberg había sido anunciada para su retransmisión en el canal 7 de Tv Azteca en México inmediatamente causó indignación de parte de los ofendiditos progresistas de siempre. Dicen que no es entretenimiento apropiada para niños (supongo que tiene que ver con la parte de “hola, Enfermera”). Pero mientras son peras o son manzanas, se califica como contenido inapropiado. La serie tiene el humor característico de los Looney Toons que sí son violentos, pero también tenía buenos segmentos educativos donde se aprendía de arte, ciencia e historia de una manera didáctica que no he vuelto a ver desde hace décadas. En esta serie vimos a los hermanos Warner visitar a Miguel Ángel Buonarroti mientras pintaba la Capilla Sixtina o a Einstein mientras formulaba la teoría de la relatividad. A, pero se me olvida que los progresistas quieren borrar el arte y la cultura por ser “ofensiva”.

Comenzando desde el principio, Animaniacs es la segunda serie animada producida por Amblin Entertainment para Warner Bros. entre 1993 y 1998 con 99 episodios. Su creador fue el animador Tom Ruegger en colaboración con Steven Spielberg. Ellos también crearon la serie Tiny Toons, siendo ambas un homenaje a los cortos clásicos de los Looney Toons. A diferencia de muchos programas educativos que veo el día de hoy, Ruegger nunca trató a sus espectadores como tarados. Ese es un problema muy recurrente hoy en día con la programación dirigida al público infantil al considerar que un niño no es inteligente, de hecho muchas veces tienen una comprensión mayor de la que imaginamos los adultos, aunque debo destacar que su inocencia les impide captar de la misma manera que lo hace una persona mayor. En realidad, esa es la tendencia, tratar a la audiencia como si fueran tarados, aunque hay producciones de se tipo que al día de hoy llegan a aburrir a los más pequeños del hogar. Y no hay manera de ofender más a una audiencia como si tuvieran poca inteligencia, independientemente de si el espectador tiene seis años o sesenta, está mal hacer eso, punto.

Los progresistas son el grupo de pensamiento político más propenso a ofenderse por lo que sea y el más incongruente. Hablan de diversidad y son los que ponen todo tipo de etiquetas basadas en las preferencias sexuales, el sexo biológico, el color de la piel o los gustos alimenticios como si fueran las características que definen nuestro carácter e identidad. Hablan de igualdad y piden privilegios para las minorías. Además, no parecen entender que el mundo actual es resultado de la historia, para bien o para mal. Yo en serio quisiera preguntar que hicieron mal en la generación que nos educó para que salieran tan sensibles a este mundo que no va a cambiar por ellos. Cancelar programas o películas porque no son del agrado de ciertos grupos no va a cambiar la historia. Whoopi Woldberg ya había hecho algunos comentarios a propósito de esto en una introducción de cortos de los Looney Toons acerca de preservar obras por políticamente incorrectas que fueran por el hecho de tener un registro histórico del trato discriminatorio hacia los afroamericanos. Pero además hay que recordar que no se pueden medir los eventos del pasado con los valores actuales. Animaniacs fue un producto de su tiempo, cosas que se hacían en los 90 no se consideran correctas hoy. Sin embargo, los ofendiditos van a querer seguir censurando lo que no les guste aunque no vean televisión ni se paren en un cine.

Algo que me llama mucho la atención es el hecho de que muchas producciones que se han realizado bajo los estándares progresistas han fracaso en audiencia. Entre tramas donde el protagonista es inverosímil hasta representación como idiotas retrasados mentales a los que llaman “hombres blancos heterosexuales” son algo común en esas películas y series de televisión. A los espectadores no les gusta que los adoctrinen mientras se entretienen (en realidad, ese es el fin de la literatura, el teatro, el cine y la televisión) y de ahí el fracaso de las producciones progresistas. Es más, los ofendiditos no ven televisión ni se paran en el cine, solo les interesa fastidiar el entrenamiento de los demás. Y todavía la academia de Hollywood se pone sus moños al pedir inclusión por encima de calidad en las producciones cinematográficas que pretenden competir en los oscares. Si de por sí las últimas entregas han caído en audiencia en parte porque están hartos de los discursos políticos de los que consideran verdaderos bufones o que las películas nominadas o premiadas no sean las mejores en cuanto a guion, fotografía, dirección o actuación, todo se reduce a cuotas. Otros premios sí se están dedicando a premiar a las películas por sus características técnicas o artísticas y no meras cuotas han crecido mucho en los últimos años. Con esto no digo que no pueden puedan hacer películas sobre homosexualidad o con actores de cualquier fisionomía sino que estas deben destacar por sus detalles artísticos, nada más. Porque censurar una serie de televisión, película, obra de teatro o novela por “ofensiva” solo demuestra la poca cultura de los que censuran.          

 


miércoles, 1 de julio de 2020

Dos años de desastre

Hoy, 1 de julio del año 2020 se cumplen dos años del triunfo de López Obrador en las elecciones presidenciales. El poder lo empezó a ejercer desde el momento en que se declaró que había ganado la contienda electoral tomando decisiones que todas las personas inteligentes dijeron que en el futuro se iban a notar. Sin duda el peor error de la administración de López Obrador fue la cancelación del aeropuerto de la Ciudad de México y que ha tenido consecuencias sobre la inversión que ahora con la pandemia se han agudizado. De hecho, la crisis sanitaria aceleró lo que era inevitable que era la destrucción nacional con la caída del presidente en popularidad. La inseguridad es otro rubro que va al alza y es muy probable que se rompa el record de asesinatos de Peña Nieto. La corrupción es otro rubro que sin duda está mellando la popularidad del presidente y que desde luego tiene escándalos tan graves como en su momento lo fueron la Casa Blanca o la Estafa Maestra y que el presidente trata de tapar y fingir que nada pasó.

¿Cómo llegamos a esto? Es una pregunta que hizo Vito Corleone a los demás jefes de la mafia con los que el padrino tenía rencillas. Yo creo que es obvio que los gobiernos anteriores no hicieron un buen trabajo y la gente se inclinó por quien pensaron sería su redentor. Había grandes esperanzas en el gobierno de López Obrador, pero las mismas se han ido apagando con el tiempo. La debacle económica de este país comenzó con la cancelación del aeropuerto en octubre de 2018 y que arrojó como resultado una contracción económica del 0.1%. La creación de empleos se vio afectada en consecuencia puesto que en 2018 se crearon algo así de 600 mil mientras que en 2019 solo fueron alrededor de la mitad según las cifras del IMSS. El presidente piensa que puede lograr el bienestar de las familias mexicanas a través del reparto de dinero de los mal llamados programas sociales, pero con la caída en los ingresos de las arcas gubernamentales eso se antoja hasta imposible por lo que no sería posible seguir manteniendo dichos programas en un futuro. Lo peor del caso es que la pobreza está aumentando por el desempleo y la presión sobre las finanzas públicas va a aumentar de forma brutal.

 Seguridad es el rubro que también López Obrador ha dejado abandonado a su suerte. Para intentar resolver el problema creo una Guardia Nacional que en serio pasa más pena que gloria. No es posible tener un cuerpo de seguridad al que es posible amedrentar a escobazos. Pero sobra decir que la seguridad no es la prioridad del presidente, pues además de saludar a la madre de uno de los delincuentes más notables de nuestro país, a los familiares de las victimas los hace a un lado. Pero lo más destacado es la improvisación, el sello de López Obrador. En octubre del año pasado hubo un operativo para capturar a Ovidio Guzmán en el que se notó la improvisación de las fuerzas de seguridad involucradas en el mismo. Meses después, y retomando la indiferencia hacia las víctimas, fueron masacrados de manera cruel varios miembros de la familia LeBaron en Chihuahua, incluidos varios niños y únicamente se les atacó en redes sociales de manera inmisericorde de parte de los bots pagados por el gobierno. Lo peor del caso es que el presidente pretende mostrar la cara de que es un humanista de la talla de Gandhi, que tal vez fuera un pacifista, pero eso es diferente de ser un pusilánime, cosa que sí es López Obrador.

Pero sin duda el tema por el que ha destacado este gobierno es la corrupción que incluso ha socavado la imagen de mártir impoluto del presidente (que nunca le ha quedado). El fantasma de Rene Bejarano anda rondando por ahí al ver casos como el de Yeidckol Polevnsky que era presidenta de MORENA y salió con cuentas malas en las finanzas del partido. Estoy convencido de que las denuncias en su contra tienen que ver con la rivalidad por el control del dinero del partido con los hijos del presidente y que de la noche a la mañana se convirtieron en dueños de una chocolatería y una cervecería. El caso de Irma Erendida Sandoval es otro notable pues le salieron lujosas propiedades sin tener los ingresos millonarios para poder costearlas. Algo similar a lo ocurrido con Manuel Bartlett hace algún tiempo. A esto hay que agregarle que la mayoría de los contratos públicos por asignación directa, siendo la porción tres de cada cuatro. Se supone que el combate a la corrupción sería uno de los pilares de esta administración, pero están haciendo parecer a Peña Nieto y su gabinete como aficionados al desvió de recursos, pues la percepción de la corrupción ha crecido un 53% durante el último año. Esto lo convierto en un gobierno sumamente corrupto, incluso más que el anterior. Yo no sé por qué demonios habla el presidente con tanta seguridad acerca del fin del flagelo que más daño ha hecho al país porque es evidente que está más preocupado porque se no se sepan las porquerías que se cometen dentro de su gabinete, lo que podría minar la supuesta honestidad de López Obrador y su popularidad…

  


domingo, 28 de junio de 2020

Inseguridad al alza

La mañana del 26 de junio del presente año atentaron contra la vida del secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch. En el incidente, ocurrido en la colonia Lomas de Chapultepec fallecieron dos escoltas del funcionario. El ataque fue perpetrado por un grupo no muy bien organizado y armado con fusiles Barret calibre .50. Pero más preocupante aun que saber que atentaron contra la vida de un funcionario de seguridad capitalino y alto rango es la reacción tanto de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, como del presidente de la república ante un ataque contra las estructuras del Estado. No había visto tal desinterés en el tema desde que vivía en Zacatecas durante el gobierno de Amalia García (2004-2010) que básicamente prefería voltear a otro lado mientras las bandas delincuenciales hacían lo que querían. Algo parecido estoy viendo en la actualidad ante un presidente que prometió en campaña asistir a las víctimas y a sus familias y ahora les da la espalda.

No voy a negar que muchas heridas de guerra que tiene México fueron propinadas por los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Pero el arranque de este sexenio llevó las cifras de la violencia a nuevos records. Y el gobierno en lugar de buscar soluciones solo se ha dedicado a culpar a Calderón (porque ya se le olvidó que Peña Nieto está en medio). Desde la campaña anunció una estrategia conocida como “abrazos, no balazos” y una ley de amnistía que no termina de convencer, llegamos a este punto. Sin duda el hecho más conocido hasta este momento es la captura y liberación de Ovidio Guzmán en octubre del año pasado en un operativo improvisado y que llevó a la ciudad de Culiacán a vivir horas de terror. Y ahora el presidente sale con que él fue la persona que ordenó la liberación del capo para evitar “derramamiento de sangre” en una operación que a todas luces fue mal planeada. Y todo para que luego López Obrador fuera a Badiraguato a saludar a la madre del Chapo Guzmán y a celebrar el cumpleaños de Ovidio pretextando que ahora es un humanista de la talla de Gandhi, francamente es para vomitar ante la situación. Pero el señor no es capaz de bajarse de la camioneta para escuchar a las madres de las víctimas del bar “Caballo Blanco” de Minatitlán.

El ataque contra García Harfuch tuvo unas reacciones que francamente nunca había visto en mi vida y he estado de espectador de esta guerra desde tiempos de Calderón. El presidente se va de gira y no la suspende para regresar a la Ciudad de México, mientras Claudia Sheinbaum convoca a una conferencia de prensa diciendo más de lo debido a los reporteros. Pero lo más preocupante es la actitud despreocupada de ambos funcionarios. López Obrador obviamente con sus giras por tierra. Pero Sheinbaum cuando recién entró al gobierno capitalino criticó que las puertas de la oficina estaban blindadas y las mandó quitar mientras se burlaba de la conciencia de Miguel Ángel Mancera. Y lo que son las cosas, pues en la antigua residencia oficial hay un bunker, del que también se burló López Obrador, y ahora el presidente mandó construir uno en Palacio Nacional. En otras palabras, el presidente se envalentona de manera imprudente con sus giras parece que le teme a quién sabe quién o a qué en la residencia oficial, algo parecido a la burla a sus antecesores de Claudia Sheinbaum. Además, esto representa gastos de cosas que ya se tenían cuando tenemos un gobierno que presume de austero y gasta a manos llenas. ¿Dónde está el Instituto Nacional de los Gastos Pendejos para reportar esto? Parece ser que solo se le notan estas coas al PRIAN.

Ahora bien, la población se siente cada vez más abandonada por el gobierno, y ahora más que nunca. De ahí las caravanas de automovilistas que exigen la renuncia del presidente o que en las últimas giras lo increpan y le faltan al respeto. Esto es peligroso para un jefe de Estado, pues del respeto es de donde se deriva la autoridad y esto el presidente ya lo perdió. Pero el primer mandatario insiste en que hay que dar abrazos y no balazos a pesar de que el número de asesinatos va al alza y podría romper el actual record de asesinatos que lo tiene Enrique Peña Nieto. El emperador va desnudo porque piensa que tiene todo bajo control, pero la realidad ya se está encargando de darle lecciones bastante duras pero que no acaba de comprender. Y todavía el presidente va a tener el atrevimiento de ir a Estados Unidos para entrevistarse con Donald Trump en la Casa Blanca sin saber las implicaciones que podría tener esta visita. Más cuando confesó en el espectáculo que da todas las mañanas que dio la orden de liberar a Ovidio Guzmán o esto que le pasó a García Harfuch ocurrido a unos pocos kilómetros de la embajada norteamericana. Les aseguro que lo sucedido al secretario de seguridad capitalino ya había sido leído y releído por Trump antes de que siquiera se le transmitiera a López Obrador. La situación es demasiado grave, pues en sexenios pasados no hubo evidencia de ataques a funcionarios de la capital lo que habla de un empoderamiento brutal de las bandas delincuenciales. Pero en fin, dudo que esto haga entender al presidente que su estrategia de seguridad es equivocada.     


El regreso del dinosaurio

Son tiempos turbulentos los que estamos viviendo actualmente con un gobierno con una incompetencia mayúscula. El sistema de salud está colapsado, la inseguridad va al alza, la económica va en picada y la pandemia no cede. El descontento con el gobierno de López Obrador va en aumento ante la falta de resultados en todos los rubros y se nota en las veces que han increpado al presidente en sus últimas giras, siendo la más memorable las madres de las víctimas del bar “Caballo Blanco” de Minatitlán, Veracruz donde incluso le recordaron que sí saludó a la madre del “Chapo Guzmán”. Los periódicos insisten en que el emperador va desnudo lo cual es cierto pero él no se ha dado cuenta ni nadie de su equipo se atreve a decírselo por temor a perder su trabajo. Esto sin duda está permeando en el electorado mexicano que se siente traicionado por la absoluta incompetencia y corrupción del gobierno que encabeza López Obrador al no funcionar sus políticas y destruir lo que medio funcionaba en los gobierno anteriores. La decepción es universal y el presidente lo sabe.

El gobierno de López Obrador no da una y tal parece que no quiere rectificar el camino andado porque lo podría poner en contra de sus votantes, aunque cada vez hay más descontento por sus errores. Y al ver esto, el presidente se da cuenta que va a ser difícil o de plano imposible que MORENA retenga el control de la Cámara de Diputados el año que viene y se antoja muy difícil que gane más de una gubernatura de las quince que se disputan en los mismos comicios. El presidente, estoy convencido, se lanza contra el Instituto Nacional Electoral para influir en las elecciones de 2021 y asegurar buenos lugares para MORENA. Es nuestro deber defender la democracia de los intentos del presidente de querer golpearla de cualquiera que, según él, pretenda hacer fraudes electorales. Esto es un pretexto muy infantil, pues la persona que más ha vulnerado la democracia es él precisamente con sus consultas amañadas o con los golpes autoritarios para imponer sus deseos sean los correctos o no. El presidente desea perpetuar el poder de MORENA sea por las buenas (que a estas alturas del partido ya es imposible) o por las malas ante la evidente falta de resultados, él lo sabe y sus seguidores creen que las cosas están bien, pues todavía tienen la esperanza de que los resultados positivos se vean en el futuro.

Mi teoría de por qué López Obrador piensa que es mejor que el presidente tenga el control de todo estoy seguro de que tiene que ver con la época en la que empezó a militar en el PRI (y ahora pretenden borrar este detalle a toda costa). Era Luis Echeverría el presidente cuando López Obrador entra a militar en el tricolor. Echeverría es señalado como uno de los peores gobernantes de la historia de México por la enorme deuda y la inflación creciente que dejó cuando se fue. Todo con la idea de que el Estado manejara la actividad empresarial (llegando al 60%) en “beneficio del pueblo”, además de que se dedicó a regalar dinero a diestra y siniestra en programas sociales que hicieron poco o nada para disminuir la pobreza, que por cierto comenzó a aumentar a pasos agigantados durante su gobierno. Esto llevó al fracaso finalmente al llamado “Desarrollo Estabilizador”, cosa que había previsto el secretario de Hacienda, Antonio Ortiz Mena, poco antes de que Gustavo Díaz Ordaz dejara la presidencia. Y como dato curioso, el primer secretario de Hacienda de Echeverría, Hugo B. Margaín, renunció al tercer año de gobierno harto de que el presidente no hiciera caso de sus recomendaciones para evitar la quiebra de las finanzas públicas. Recordemos que el primer secretario de Hacienda de esta administración se fue al cabo de unos meses por el mismo motivo ¿Deja vu?

Y ojo señores, estoy al tanto de dónde venimos, pues entiendo que los gobiernos anteriores no lo hicieron mucho mejor. Pero este gobierno encabezado por un caprichudo empezó desbaratando lo que funcionaba más o menos bien en los gobiernos anteriores siendo el ejemplo más claro el Seguro Popular y que se a traducido en una permanente falta de insumos en el sector salud. Esto no ha pasado desapercibido gracias a que los medios de comunicación han cubierto el problema prácticamente desde el comienzo que fue en mayo del año pasado. Pero en lugar de resolver el problema, el presidente ha intentado por todos los medios taparlo, siendo el caso más sonado el de los niños con cáncer que se quedaron (incluso llegó a decir que los médicos deberían hacer cooperación para comprar medicamentos que incluso llegan a costar 100 pesos la dosis) y hasta han tenido que recurrir a amparos para obligar al indolente gobierno a surtir las medicinas. Pero eso sí, presumieron un ahorro de 7 mil millones de pesos en el sector salud al tiempo que se detectaron subejercicios en el presupuesto de dicho rubro. Además, el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) no ha cumplido con el servicio que daba el Seguro Popular pues el financiamiento es imposible y la gente perdió derechos que ya tenía según comentó Julio Frenk Mora, secretario de Salud durante la administración de Vicente Fox y que echó a andar el Seguro Popular. Pero López Obrador no quiere dar resultados sino imponer ideas y métodos sacados del bote de la basura de la historia por onerosos e ineficientes además de multiplicadores de la miseria.