Aunque esto parezca algo
mundano y parte de un gobierno que intenta tapar el sol con un dedo. Pero me
temo que esto no es del todo cierto, basta con ver la situación incómoda del
gobierno federal. Los acontecimientos recientes, como la Reforma Educativa, los
estudiantes de Ayotzinapa, los hechos de Tlatlaya y otros temas son
responsabilidad del presidente Peña. Sin embargo, a pesar de lo que la mayoría podría
pensar, esto no es solo más que errores de su departamento de comunicación social.
Esto es un verdadero problema para la administración de Enrique Peña Nieto, ya
que sus opositores quieren su renuncia para poder medrar con los restos del
gobierno y tomar el poder para ellos, pero para su beneficio personal, no para
el de nosotros. Aunque considero que la el gobierno de Peña Nieto no ha estado
a la altura de los retos y circunstancias nacionales y muchas veces se ha
quedado pasmado ante los problemas que nos aquejan a los mexicanos día a día.
Considero que el actual
gobierno ha cometido errores, como en el caso de la Reforma Hacendaria de 2013,
ya que fue una treta para quedar bien con los partidos de izquierda y obtener
de este modo su apoyo en futuros trabajos legislativos. Es necesario resaltar
que este gobierno no ha sido perfecto. ¿Qué gobierno lo es, pregunto yo? Claro que
ninguno, pero la administración actual va de mal en peor y nadie hace algo por
evitarlo. Puedo entender que la economía global no está en su mejor momento,
pero nuestros problemas internos, tanto económicos como sociales, lo agravan. También
hay que hablar de sus colaboradores, que la verdad no pocas ocasiones han hecho
declaraciones desacertadas. Es el caso de Rosario Robles en días pasados,
cuando dijo que los periódicos solo sirven para matar moscas y limpiar vidrios.
Entre los errores que ha
cometido Peña Nieto es no hacer cambios en el gabinete, como en la Secretaría
de Gobernación o la de Hacienda y Crédito Público, Miguel Ángel Osorio Chong y
Luis Videgaray, respectivamente. Por lo menos estos son de los secretarios de
estado que deberían ser cambiados desde hace algún tiempo. Osorio Chong es uno
de los peores secretarios de gobernación de la historia de México. Al igual que
su jefe, él no ha sabido estar a la altura de las circunstancias muy
particulares de nuestro país en estos días. El hecho de que los maestros de la
coordinadora sean una timadores del gobierno federal, además de que el
presidente no ha comunicado el hecho de que ellos también un erro al aliarse
con los sindicatos para ganar el control del país. Es cierto que el gobierno
federal ha cometido ese y otros errores, pero también hay que aceptarlos, lo
que representaría un gran avance en el intento de desacreditar las protestas de
la coordinadora. En cuanto a Videgaray, me temo que la estrategia de sangrar al
contribuyente cautivo no ha resultado en una mejor recaudación. Al contrario,
México lo que necesita es crecer y generar empleos. Con un recorte al
presupuesto federal donde no se debe pues nunca vamos a tener un gobierno más
austero. Se deben reducir primero los programas sociales, como Prospera y la
Cruzada Nacional Contra el Hambre y reducir ciertos impuestos, como los
aplicados a las cuentas bancarias y el ISR, con esto a la larga se obtendrían más
logros que con la actual política fiscal.
También hay que resaltar
que al gobierno federal lo han acusado de ser el culpable de hechos tan
lamentables como los de los 43 estudiantes desaparecidos en Guerrero. El gobierno
podrá ser responsable, pero no culpable. Estoy totalmente de acuerdo que los
culpables deben ser castigados, pero no se ha encontrado evidencia
incriminatoria en contra de algún grupo de personas. El caso de los normalistas
desaparecidos, junto con lo ocurrido en Tlatlaya, Nochixtlan y Tanhuato son
asuntos que se le achacan al gobierno federal porque es priísta, no porque en
realidad sea el culpable directo. Esto es porque algunos medios de comunicación
han hecho lo imposible por echar lodo a la actual administración federal de
manera indiscriminada, sea justificado o no, de tal manera que la opinión hacía
el gobierno federal sea excesivamente negativa. Además, la comunicación social
de Peña Nieto es bastante mala, ya que no ha podido responder a los opositores
de manera contundente, al contrario, esta se ha quedado callada ante una autentica
carnicería en contra del presidente. Además, una cosa es la crítica
constructiva y otra muy distinta es la burla, la descalificación y el morbo,
que se ve mayormente en redes sociales. Esto es para reflexionar.