“Candil de la calle,
oscuridad de su casa” es un dicho popular que se utiliza para señalar a
aquellas personas que se dedican a resolver problemas fuera de sus
responsabilidades inmediatas. Frecuentemente se asocia con las personas que
dedican más tiempo y esfuerzo en asuntos fuera del seno de la familia. En este
caso se lo aplico al presidente que se la pasa ayudando a países extranjeros a
costa de condenar a sus compatriotas a tener servicios públicos deprimentes. Esto
que hace el presidente de México alguna vez lo hizo el gobierno cubano desde la
llegada de los Castro al poder (o lo siguen haciendo). Sin embargo, debería
enfurecernos que el gobierno actual lo haga porque en aras de la “austeridad” no
es posible que se le regale dinero de nuestros impuestos a un gobierno al que
no le interesa su pueblo cuando sus compatriotas tienen problemas para tener
servicios básicos producto de recortes presupuestales inmisericordes.
El gobierno mexicano está
metido en serios problemas debido a que tiene presiones tanto del interior como
del exterior. . el presidente le da 30 millones de dólares al gobierno de El Salvador
para un programa de empleo con el objeto de detener la migración ante la ira de
los mexicanos. Para los han leído historia sabrán que los países centroamericanos
se separaron de México luego de la caída del Primer Imperio. Si este país es un
desastre desde entonces, en Centroamérica dicen “quítate que ahí te voy”, pero
voy a separar la paja del trigo: Costa Rica y Panamá tienen un nivel de
desarrollo incluso más alto que el de nuestro país. en cambio, lo que respecta
a Nicaragua, El Salvador y Honduras son de los países más pobres del continente
y son los que han estado expulsando migrantes durante los últimos meses. Algo que
sí considero decir en este espacio es que los gobiernos de aquellos países son
bastante corruptos y tienen fama de robarse la ayuda humanitaria. Con estos
datos no dudaría ni por un segundo que el dinero que el gobierno mexicano está
cediendo de buena fe termine en los bolsillos de un grupo de políticos corruptos.
Por lo tanto, considero que decirles “ayúdate que yo te ayudaré” es un
magnifico primer paso.
Para continuar, hay que revisar las condiciones en las
que la Policía Federal está haciendo las laboras que amablemente nos asignó el
gobierno de Estados Unidos. Ante la inminente aplicación de aranceles por parte
del gobierno de nuestro vecino del norte para evitar que sigan llegando
inmigrantes centroamericanos a la frontera norte se enviaron a ambos límites
internacionales fuerzas federales entre policías, marina y ejército. Las condiciones
de la Policía Federal que hace labores que no le corresponden son indignantes:
los enviaron a lugares donde no ya camas, comida, baños, es decir, lo más
indispensable. Además, como ahora van a ser miembros de la llamada Guardia Nacional
tienen que comprar su uniforme y ni siquiera les dan suficientes municiones o
combustible para los vehículos. Esto ya está, como diría Brozo, para la vil
chingada, puesto que el director del Instituto Nacional de Migración les dijo
que eran unos “fifís” porque de seguro querían seguir hospedándose en hoteles
caros y comer en los restaurantes a los que estaban acostumbrados. Esto causó
gran indignaciones de muchos sectores porque esto sucede por los recortes que
se han aplicado de manera inmisericorde.
Esto no es todo lo que ha
venido pasando estos días puesto que el presidente estuvo de visita en Quintana
Roo, más precisamente en Cozumel y Playa del Carmen. Una reportera le reclamó
en la conferencia de prensa matutina, que ya es costumbre en el presidente,
sobre los problemas ambientales y de inseguridad que padece aquel estado en el
sureste. Como en Playa del Carmen había dicho que el sargazo que afecta las
playas de Quintana Roo no es un problema grave a pesar de que espanta al
turismo, principal fuente de ingresos del estado. Además, la inseguridad campea
a sus anchas se manifiesta en los asesinatos que ocurren todos los días, sobre
todo en Cancún, y el cobro de derecho de piso a los restauranteros. Además hay
que agregar que, debido a que es uno de los principales destinos turísticos de
México, hay una importante presencia de bandas criminales dedicadas a la trata
de personas con fin de explotarlas sexualmente, sobre todo mujeres y niños. Y esto
solo es una pequeña muestra de lo que pasa en el país, de la compleja realidad
que si bien la heredo el gobierno actual tampoco es que se estén tomando las
decisiones correctas para resolver los problemas de manera efectiva. El presidente
únicamente habla de sus programas asistencialistas y populacheros, de que él
tiene otros datos además de echarle la culpa a otros de sus equivocaciones. Sí que
estamos en problemas.