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miércoles, 25 de abril de 2018

Precisiones sobre el debate


Después de haber visto el primer debate creo que ya se mostraron cuáles son los verdaderos rostros de los candidatos. El nuevo formato lo hizo más dinámico y tal parece que mostró lo que pueden hacer los aspirantes a la presidencia bajo presión y en este caso defender su proyecto de gobierno en caso de ganar las elecciones. Este tipo de ejercicios deben servir para que los votantes contrasten las ideas de lo que se oferta como proyecto gubernamental. Algo que sí debo precisar es que el formato hizo que los aspirantes a la presidencia pudieran replicar los proyectos de los contrincantes pero también confirmó la pobre oferta política para los enormes retos. El gran ganador fue sin duda Ricardo Anaya, pues supo poner en aprietos a Meade y a López Obrador, el Bronco fue el elemento cómico y Margarita Zavala pasó sin pena ni gloria. Los moderadores fueron Denise Mearker, Sergio Sarmiento y Azucena Uresti que hicieron preguntas incisivas y directas y no tuvieron preferencias mostrando un profesionalismo muy alto.
Yendo de lo peor a lo mejor creo que los candidatos independientes fueron los que dejaron más que desear en este debate. Margarita Zavala puso sobre la mesa propuestas bastante interesantes pero se le dificultaba hilar palabras y no tanto porque no se hubiese preparado para el debate sino por los nervios y no usar su derecho de réplica hicieron que tuviera una participación bastante gris. Jaime Rodríguez fue el elemento cómico pues sacó algunas ocurrencias como cortarles la mano a los políticos corruptos como ocurre en China. Lo que sí cabe destacar del Bronco es el hecho de que a López Obrador lo puso en su lugar varias veces con comentarios directos a la yugular como lo referente a la promesa de vender el avión presidencial a lo cual el aspirante independiente le recordó que primero tenía que ganar y luego hacer lo que quería. De hecho es de destacar que el regiomontano tuvo más reacciones que la ex primera dama es patente de lo que digo. El Bronco no ha dejado de ser un rancherote norteño y Margarita parece que carga con la sombra del gobierno de su marido. 

López Obrador queda en tercer lugar porque no se alteró (algo bastante difícil en su persona) pero de plano se le notaban los nervios. Sin duda por ser el puntero fue el más atacado por tres de los aspirantes que compiten por el mismo cargo. En realidad lo de ayudar a su hijo a llenar el álbum de Panini® respondió a la necesidad de aparentar ante sus seguidores que el debate lo tenía sin cuidado pero él no prepararse tuvo un costo y fue que apenas pudo responder los cuestionamientos de los moderadores y las réplicas de sus contrincantes ni mucho menos los señalamientos de sus errores en el GDF de parte de Anaya, Meade y el Bronco. Lo único que hizo sin duda fue repetir lo que es un discurso para las masas y nada más. López Obrador no hizo sin demostrar que está haciendo uso de uno de los mayores vicios priistas que es la simulación y es algo que debemos tomar muy en cuenta. Meade queda en segundo lugar en mi opinión debido a que a pesar de ocupar el tercer lugar en las encuestas pudo responder a los señalamientos en su contra respecto a que carga con los errores de la administración de Peña Nieto. 
En cuanto al formato fue bueno en general ya que permitió ver a los candidatos defender su proyecto gubernamental y replicar los puntos con los que no estaban de acuerdo con los contrincantes. Los moderadores fueron bastante incisivos con todos y demostraron un profesionalismo muy grande al no inclinarse por algún candidato. Jamás en la vida me imagine que Sergio Sarmiento fuera de esa forma algo que sí era de esperar de parte de Denis Mearker. De Azucena Uresti no tengo mucho que decir pues desconozco su trayectoria profesional salvo que trabaja en Milenio Televisión. Lo que sí queda claro es que la caballada política está más flaca que nunca.       


miércoles, 11 de abril de 2018

Inician las campañas presidenciales

Están iniciando formalmente las campañas a la presidencia de la república pero antes de empezar los aspirantes ya me tenían harto. Motivos no me hacen falta pues por lo menos los tres aspirantes a la presidencial que van adelante en las encuestas se han lanzado con todo en un desfile de dimes y diretes en un intento por demostrar quién ha sido más corrupto en sus cargos anteriores. En parte son absurdas las leyes electorales mexicanas hechas para aumentar el poder de los partidos políticos con absurdos tales como “precampañas”, “periodo intercampañas” y “veda electoral” que en realidad no son más que tonterías para limitar la de por sí magra democracia mexicana. La polarización de la sociedad en nuestro país es, además, un problema bastante antiguo y ha causado estragos muy importantes en nuestra nación pues la clase política se siente dueña del poder y cuidado cuando otro lo obtiene.
Empecemos con José Antonio Meade que de ganar continuaría con las políticas de Peña Nieto por otros seis años al menos. Sin embargo, el partido que lo postula es el que tiene el peor historial entre la población. No es para menos, pues el Partido Revolucionario Institucional llevó al poder a personas cleptómanas y asesinas. Aunque yo mismo puedo reconocer algunos de sus logros, sus negativos los eclipsan totalmente. Además, tiene que cargar con la mala administración de Peña Nieto que se durmió en sus laureles mientras fortalecía a sus opositores, en especial a López Obrador. El tema de las reformas estructurales estuvo muy mal manejado desde el principio y fue cuando el presidente no pudo enfrentar a los demonios engendrados por su partido. Lo ocurrido con los estudiantes de Ayotzinapa no se ha aclarado del todo y se lo achacan al gobierno federal. La corrupción ha sido constante a lo largo del sexenio que termina y actualmente hay varios gobernadores prófugos, mientras que funcionarios del gabinete desaparecen dinero a diestra y siniestra. Meade se me hace una persona bastante decente pero su sequito es otra cosa y con lo anterior se antoja tremendamente complicada su victoria en las elecciones.
El joven Ricardo Anaya Cortes pareciera ser la promesa opositora a Peña Nieto pero sin llegar a los radicalismos de López Obrador. Sin embargo, para el joven queretano las cosas no pintan color de rosa y motivos sobran. La primera de ellas tiene que ver con el hecho de que llegó a donde está traicionando a medio mundo, en especial a su mentor, Gustavo Madero, y al matrimonio Calderón-Zavala provocando una fuga de militantes en el albiazul. Además, los señalamientos por lavado de dinero debido a la venta de naves industriales en su natal Querétaro lo han hecho caer en las preferencias electorales sobre todo por no transparentar el asunto. Aun así, se ha posicionado segundo lugar en las encuestas y podría vencer a López Obrador pero con bastante dificultad. Y es que debido a las traiciones cometidas para llegar a la candidatura a la presidencia muchos cuadros de los partidos que los patrocinan, en especial del PAN, se han ido a engrosar las filas de MORENA fortaleciendo a su dueño que además va primero en las encuestas. Además, las propuestas de Anaya son más que absurdas y basta con ver lo del “Ingreso Básico Universal” para tener idea de lo demagogo que puede llegar a ser.
A López Obrador lo deje para el último porque es el puntero en las encuestas y tal parece que es proclive a autodestruirse. Algo que no ha trascendido en muchos medios de comunicación es que hay protestas por parte de los militantes de MORENA en contra de López Obrador por las candidaturas. Es evidente que las ansias de llegar a la presidencia de López Obrador lo han llevado a incluir cuadros de grupos disidentes de otros partidos (la mayoría de ellos del PRI, que además tienen un historial muy largo de corrupción) y por eso ha dado candidaturas a los recién llegados. Esto ha desatado el enojo de los militantes que fundaron MORENA debido a que se sienten traicionados por su líder. Sin temor a equivocarme, la única candidata a un puesto de elección popular de los militantes fundadores es Claudia Sheinbaum. Por este motivo se han presentado protestas de militantes de MORENA en Apodaca (Nuevo León), Chihuahua, Durango, Ocoyacac (Estado de México), Ciudad de México (el bastión más fuerte de MORENA), Toluca y no sé si son todas hasta el momento. También cabe señalar que candidaturas plurinominales como las de Napoleón Gómez Urrutia y Nestora Salgado han sido cuestionadas en diversos medios de comunicación pues ambos aspirantes han sido señalados por diversos delitos. Además, amenazas tales como cancelar el proyecto del aeropuerto y de derogar la reforma educativa son temas en los que el candidato y su sequito no se ponen de acuerdo pues el aspirante presidencial insiste en ello mientras que sus colaboradores señalan que solo serán revisados. Y por último, el dueño de MORENA y sus empleados ya se sienten presidente y miembros del gabinete, respectivamente, pero se les pasó por alto que el dicho dice que del plato a la boca se cae la sopa.