No señores, no voy a hablar de la aberración que es la rifa del avión presidencial, pero el título del post tiene una razón de ser. Tal parece que es la única manera en la que a uno le hacen caso. Mi verdadera preocupación son los lamentables resultados que este gobierno está arrojando en materia económica, de seguridad pública (que dejare para otro post) y, lo más criminal de todo, en materia de salud. Y el avión presidencial está sirviendo para desviar la atención de lo que sí es importante en el debate político. López Obrador sabe cómo llevar la agenda de la oposición y desinformar de se modo a todos los mexicanos. Es extraño puesto que el sonsonete más utilizado por los seguidores de López Obrador para callar a los críticos sobre algunas cuestiones que manejaba y se ponían en tela de juicio era “infórmate bien”, diciendo de manera disimulada lo tonto que se veía un cuestionamiento al líder todo poderoso. ¿Qué dirán esas personas ahora?
Comenzare por la cuestión económica ya que terminó algo que llamaremos “contrato” (a falta de un término mejor) de la primera generación de beneficiarios del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”. En una ceremonia con bombo y platillo en Coahuila, el presidente y la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, se entregaron constancias firmadas por el mismo titular del ejecutivo. Con la economía por los suelos, se calcula que solo se contrataran a 20 mil de los 2.2 millones de beneficiarios (son datos oficiales, que me los trague es otra cosa) registrados en dicho programa, es decir, menos del 1% del total. En otros países (como la tan cacareada Alemania) existe la figura del aprendiz en la legislación laboral, pero en aquellas tierras tan exóticas hay una estrecha relación entre el sector laboral y educativo. En México, el programa tiene una perversidad más: el programa estrella de la 4T está siendo utilizado para adoctrinar a los jóvenes por parte de MORENA, según se muestra en algunos vídeos difundidos en redes sociales. En realidad, el programa es más una dadiva que un programa social serio.
Ahora, continuando con el apartado económico, también se tiene problemas en otros sectores de la economía, particularmente el energético, y no dudo que la siguiente crisis económica provenga de ahí. Ustedes saben que yo apoyé la reforma energética de la administración pasada con la esperanza de romper de una vez y por todas con el monopolio petrolero y el eléctrico. Pero también estuve de acuerdo con que existieran mecanismos para el control de la corrupción porque nunca confíe del todo en Peña Nieto y sus allegados (y la verdad, no estaba tan equivocado luego de ver la Estafa Maestra y el caso Odebrecht). Además, siempre he dejado en claro que yo no me tragó el mito de Lázaro Cárdenas porque para mí es uno de los peores gobernantes de la historia de México. La intentona del gobierno de rescatar a PEMEX con recursos públicos ya se ha hecho en el pasado y los resultados fueron desastrosos. El querer hacerlo puede comprometer las finanzas públicas de un modo mucho peor del que ya están pues la petrolera debe entre el 97 y el 98% de sus activos. Lo ideal sería traer inversionistas privados, pero el presidente insiste en rescatar la empresa con fondos públicos. Además, otros efectos de dejar una industria tan estratégica como la energética en manos del Estado de manera exclusiva ha tenido efectos contraproducentes, como la escasez de combustibles en enero del año pasado. El sector energético es tan importante porque de él dependen otras ramas de la economía y ya no podemos negar que eso ha socavado nuestro desarrollo al impedir la instalación de inversiones productivas. Pero la actual administración no parece entenderlo.
Y para rematar, lo más criminal que ha hecho la 4T: destrozar el sistema de salud con base en ocurrencias y desatinos. El 28 de enero del presente (el mismo día en el que se mostró el posible diseño del billete de lotería para rifar el avión presidencial) los periodistas Carlos Loret de Mola (El Universal), Carmen Aristegui y Ricardo Alemán (La Silla Rota) dieron a conocer con documentos en mano un comunicado de la SHCP a las instituciones de salud para extender los contratos de compra de medicamentos correspondientes al año 2019 hasta marzo de 2020 para hacer ajustes en la compra y distribución de los mismos, además de dejarlas a la deriva hasta entonces. Con esto se comprueba que el mismo gobierno federal es el responsable del desabasto de medicamentos y otros insumos en el sector salud. Y para acabar de clavar el ataúd, ahora resulta que los medicamentos comprados en el extranjero no tendrán que pasar por el filtro de la Comisión Nacional para la Prevención de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para terminar de destruir a la industria farmacéutica nacional que, según el presidente, no quiere cooperar con la 4T. Y mientras tanto, muchos pacientes esperan en los hospitales, o mejor dicho se desesperan, ante la falta de medicinas y otros insumos para continuar con sus tratamientos médicos. Y estamos hablando del servicio público más delicado, pues aquí se están jugando la vida miles de personas y lo dijo Julio Frenk Mora, esto no lo podías esperar de un gobierno de izquierda.
