Estamos a unas semanas de
haber terminado un año con bastantes altibajos en materia de seguridad y economía.
¿Qué debemos hacer ante un gobierno incapaz de tener una administración ordenada?
La improvisación es el sello de la administración de López Obrador y no parece
que se quiera cambiar. Incluso en los temas internacionales fue un año
terrible. Desde aquella visita del secretario de Estado Mike Pompeo, sabía que
fueron a echar medidas para saber cómo tratar a la entonces electa
administración y creo que se dieron cuenta inmediatamente que estaban tratando
con personas que no habían hecho su tarea y por eso los han agarrado de bajada.
En realidad, a mí me sorprende este gobierno improvisado y desorganizado hasta
para dar explicaciones de sus equivocaciones.
Empecemos con el desastre
económico en el que nos ha metido el gobierno de López Obrador. Desde que se
anunció la cancelación del aeropuerto en Texcoco, la situación de la economía mexicana
ha ido de mal en peor. Los inversionistas quedaron bastante atemorizados ante
la posibilidad de que el presidente cancelara proyectos de infraestructura de
esa envergadura. Para agravar la situación, la cancelación de las rondas
petroleras, la intentona de cancelar los contratos de abastecimiento de gas por
parte de la CFE y la terrible manera en la que negociaron un anexo laboral del
T-MEC ponen al gobierno en una situación bastante complicada. No importa si
hasta ahora se han mantenido los principales indicadores (inflación, paridad
peso-dólar, desempleo) estables, no van a durar si el gobierno sigue en su
intentona de hacer menos a la iniciativa privada. La situación es tal que se ha
tenido que meter mano en el Fondo de Estabilización de los Ingresos
Presupuestarios para hacer frente a los gastos gubernamentales, en otras
palabras, utilizaron un fondo de emergencia para solventar gasto corriente y lo
peor vendrá cuando se agote dicho fondo.
En el sector salud las
cosas no van mucho mejor. Durante todo el año pasado se produjeron desabastos
de medicamentos, sobre todo contra el cáncer, en diversos hospitales de alta
especialidad. Y las explicaciones que dan las autoridades van desde lo que podrían
ser simples errores administrativos hasta respuestas francamente inverosímiles.
Durante cinco meses (de mayo a octubre) se negó la escasez de medicamente para después
asegurar que los responsables eran los laboratorios farmacéuticos. Sin embargo,
cuando compraron medicamentos en el extranjero se gastaron 4.6 millones de
pesos ahorrando 17 mil pesos a sí hubiesen comprado los fármacos en México. En realidad
esto se debe a que se destruyeron las vías de distribución de medicamentos. Lo hecho
en el sector salud es lo más criminal que ha hecho el gobierno de Andrés Manuel
López Obrador pues está jugando con vidas humanas que no pueden esperar ya que
el paso del tiempo es su peor enemigo.
Pero sin duda el rubro de
seguridad fue el que más empeoro durante el primer año de esta administración.
2019 está siendo considerado ya el año más violento de la historia (33 mil
muertos en 2018 contra 34 mil en 2019) y tal parece que esto no le importa al
gabinete de seguridad. La Guardia Nacional es el nuevo juguetito que nos va a proteger
de los malos, pero es un cuerpo de seguridad sin recursos e improvisado. Se les
ha asignado la tarea de evitar que en la frontera sur pasen los inmigrantes
centroamericanos, pero la tarea para la cual fue creado este cuerpo de
seguridad no se ha cumplido cabalmente. En varias poblaciones (sobre todo entre
Puebla y Veracruz) los pobladores los han corrido incluso a escobazos. Pero la
gota que derramó el vaso fue el operativo en Culiacán, Sinaloa para capturar al
hijo del Chapo y que no hizo otra cosa más que evidenciar la ausencia de una
estrategia de seguridad. Y esto se evidencia en forma aun más marcada luego de
que se dieron hasta cinco versiones de lo que había salido mal e incluso
delataron a un oficial del ejército para lavarse las manos. El gobierno se está
viendo rebasado por la delincuencia por desorganización, de por sí venimos de
una escalada de violencia terrible y esto puede terminar mucho peor.
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