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jueves, 17 de septiembre de 2020

Circo barato y malo

 

A esto se ha reducido el gobierno: a circos baratos y de pésima calidad solo para encubrir su sorprendente ineptitud. Tal como lo escenifican Brozo y Carlos Loret de Mola con el avión presidencial, un circo y ahora con el lugar donde el presidente predica sobre lo que no sabe además de fungir como fiscal, juez y verdugo de las personas que le son adversas. El presidente no tolera la crítica ni la disidencia a su incompetencia como gobernante y a la evidencia me remito: la seguridad es un desastre, el manejo de la pandemia es terrible, el gobierno prácticamente está en bancarrota, la economía tiene un pésimo desempeño desde el inicio de la administración. En otras palabras: este gobierno agravó los problemas existentes y creo otros nuevos de la nada. Entiendo que la situación ya era muy difícil hace dos años cuando fueron las elecciones, pero no solo no ha mejorado sino que ha ido de mal en peor y el presidente quiere que miremos a otro lado.

La rifa del avión presidencial es uno de los mayores distractores hasta este momento de la terrible situación que pasamos. Desde el año pasado el presidente ha utilizado la venta del avión presidencial para distraer y evitar el compromiso de hacer cumplir sus funciones y evadir su responsabilidad ante todos nosotros. De repente todos nuestros problemas serían mágicamente resueltos con la venta del “mayor símbolo de exceso y opulencia” de los pasados gobiernos: proyectos para dotar de agua potable a las comunidades que no tienen dicho servicio, drenaje, electricidad, construcción y remodelación de escuelas, la pavimentación de un camino, de repente todo se podía solucionar con la venta de dicho aparato. Hay entonces una estrategia perversa del gobierno para no dotar de servicios básicos y no cumplir con sus obligaciones primarias, algo bastante grave. Desde el año pasado también se ha venido reportando acerca del despilfarro de los ahorros dejados por los gobiernos pasados y este años varias dependencias reportaron que ya gastaron prácticamente todo el presupuesto que tenían asignado para este año. Con la venta del avión, se pretenden, o al menos eso se quiere hacer que creamos, que se van a resolver mágicamente esos huevos en las finanzas públicas y no es así.

Como el circo anterior ya va a cerrar sus funciones, el presidente tiene que distraer a sus seguidores con otros asuntos. Para eso sirve el juicio a los ex presidentes, para que sea tema de conversación eso y no los problemas derivados de la incompetencia de su gobierno. El problema aquí es que se está poniendo en entredicho la presunción de inocencia de las personas que para bien o para mal los destinos de esta nación. Cuando se persigue a un delincuente y se le lleva ante la justicia se debe presentar pruebas contundentes de la comisión de un delito, cosa que no se está haciendo en este caso. La aplicación de la ley es algo que no se consulta, se aplica y punto. Si el presidente tiene pruebas de que sus antecesores cometieron delitos durante sus gestiones que se presenten las pruebas correspondientes como bien lo ha señalado el ex presidente Felipe Calderón de manera acertada. En cuanto a la Suprema Corte de Justicia de la Nación de su fallo en contra de las pretensiones de López Obrador de hacer un juicio a los ex presidentes en el que él fungiría como fiscal, juez y verdugo estoy seguro de que se lanzaría contra los magistrados del tribunal más importante del país al no cumplir con sus caprichos de niño berrinchudo.

El problema principal de todo esto es que el circo va a hartar a la ciudadanía tarde o temprano, en especial al voltear a ver su bolsillo y verlo vacío. Y el problema ya está visible con el desempleo generalizado que se padece en el país, sin embargo, el presidente dice que avanza y no se quita y pretende que todos, evidentemente, vivamos de las dadivas gubernamentales lo cual es una soberana estupidez, puesto que los ingresos del gobierno provienen de los impuestos de los empresarios y de los trabajadores. Con estos antecedentes, no me sorprende que el gobierno esté prácticamente en la quiebre entre programas clientelares y proyectos de obra pública que se convertirán en elefantes blancos. Y para eso son los circos, para evitar que la gente se centre en la incompetencia de López Obrador como presidente que ha llevado a un desabasto de insumos en el sector salud, que varias dependencias hayan agotado prácticamente el presupuesto que tenían asignado para este año, el desempleo por la quiebra de 350 mil pequeñas y medianas empresas con lo que el número de beneficiarios de los programas electoreros va a aumentar los gastos pero no así los ingresos.   

jueves, 3 de septiembre de 2020

El gobierno en bancarrota

Todos los economistas serios lo advirtieron: no habrá dinero para todas las ocurrencias de López Obrador. No existe registro hasta la fecha en la historia de este país de un gobierno que haya quebrado la hacienda pública en tan poco tiempo: menos de dos años. A Echeverría y López Portillo les tomó por lo menos unas cinco veces más para hacer lo que hizo López Obrador en mucho menos tiempo. El gobierno no tiene un solo centavo para hacer frente a lo que restra del año. De ahí que se busque la manera de hacer recortes en todas las áreas aunque la estructura del estado ya se encuentre prácticamente en los huesos. “Voto masivo a AMLO” decían en 2018, ¿qué podría salir mal? Ya lo estamos viendo, el gobierno ha agotado todos sus fondos entre el presupuesto de egresos y los ahorros que dejaron los “corruptísimos gobiernos neoliberales” de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Estos fondos los despilfarraron en gasto corriente puesto que desde el año pasado los fondos para estabilizar el presupuesto se fueron agotando.

El sábado pasado, 29 de agosto del presente año, el inútil arrastrado del secretario de Hacienda dijo que 2021 será un año muy difícil y que básicamente tenemos que apretarnos el cinturón. Fundamentalmente, ya voy entendiendo por qué se fue Carlos Urzúa de la Secretaría de Hacienda y Germán Martínez del Seguro Social: le pusieron sus manotazos al presidente para evitar que tomara dinero tanto de los fondos de estabilización como de las cuotas de los trabajadores que cotizan en el IMSS. Urzúa hizo lo mismo que Hugo B. Margaín en el sexenio de Luis Echeverría: renunció ante tanto desatino y ocurrencia del presidente que requieren un gasto público fuera de la realidad. Pero mientras Margaín aguantó tres años, Urzúa prácticamente se fue a los seis meses del inicio de la administración porque este último de plano tuvo menos aguante que el primero o los planteamientos del presidente en materia económica estaban muy jalados de los pelos. Cualquier tiburón de las finanzas correría en tales condiciones porque sabe que la quiebra de la hacienda pública es inminente junto con la crisis económica obligada. Urzúa es evidente que cada que el presidente intentaba tomar una moneda de la caja le daba un golpe en la mano, pero los pleitos desgastan y, harto, prefirió poner tierra de por medio antes de seguir con ese espantoso drama.

Lo peor del caso es que el año que viene hay elecciones en las que se renueva la Cámara de Diputados, quince gobiernos estatales y un gran número de diputados locales y ayuntamientos. Es una elección bastante grande y hay que hacer uso de los recursos públicos para comprar conciencias. Lo que tenemos ahora es a la estructura del gobierno trabajando en los puros hueso, producto de los permanentes recortes en todas las dependencias para mantener los futuros elefantes blancos y por otro lado para sostener los programas populistas de compra de votos. Para rematar, tenemos, como lo dijo Arturo Herrera, que se gastaron los ahorros que los corruptos gobiernos neoliberales tardaron años en reunir y que fueron dilapidados en menos de dos años. Esos fondos eran para alguna emergencia (tal vez la pandemia que actualmente azota a todo el globo) y no para que un gobierno fracasado porque no sabe administrar bien recursos los tire en gasto corriente por muy buenas intenciones que tenga. Repartir dinero a diestra y siniestra no ayuda a los más pobres a salir de esa espantosa condición y puede causar un agujero muy grande en las finanzas públicas, como ya ocurrió, que a la larga los puede afectar más, es la receta para el desastre, incluso en países ricos.

Y para terminar de cavar la tumba, el presidente no está dispuesto a ceder en sus políticas, sino que va a continuar por esa ruta. Entonces no esperemos que las cosas mejoren en el futuro puesto que ya sabemos que el despilfarro mayúsculo va a continuar en los años venideros. Y la situación se puede poner peor con el asunto de PEMEX, puesto que la insistencia de López Obrador en inyectarle recursos públicos a una empresa quebrada que ya es imposible de salvar y de continuar por ese camino pues la deuda del sector público puede ser la más afectada, pero el presidente no entiende. La Comisión Federal de Electricidad está en la misma situación, o peor, porque con la cancelación de contratos de energías renovables y de gas natural están generando una crisis de desabasto de electricidad que puede afectar de manera muy importante la inversión en el futuro, crisis que ya está afectando a Baja California porque a sus habitantes se les pide no usar el aire acondicionado en las horas de mayor demanda. Todo lo anterior ya está causando estragos en las ya de por sí frágiles finanzas públicas y las consecuencias las vamos a pagar cada uno de nosotros en el futuro. Y como dije, los primeros en pasar a cuchillo son los más pobres entre los aumentos en los precios productos de la inflación, prohibiciones absurdas como la del maíz transgénico y algunos pesticidas, los recortes en áreas como la salud y la educación. Y los más pobres son los más afectados en cualquier crisis económica, no nada más en México. sin los ahorros la situación será grave y ya de por sí es bastante mala. Pero el presidente se niega a rectificar el camino y todos vamos a pagar las consecuencias de un despilfarro mayúsculo como consecuencia de un gobierno que pretende salvar al país.


martes, 1 de septiembre de 2020

Segundo (no) informe de gobierno

 El presidente López Obrador llega a su segundo informe de gobierno con las manos vacías. El año pasado de por sí no había nada para presumir (aunque dudo que un gobernante tenga logros para presumir) al segundo año, por lo menos hasta el sexenio pasado, había logros, quizá pequeños, pero los había. Ahora, si el informe tiene tres renglones es mucho. Pero a López Obrador le gusta exhibirse de esa manera pensando que así tal vez pueda ganar votos para su partido en los comicios del año entrante. En este momento, como dije, el presidente no tiene nada para presumir, a menos que diga que quebró la hacienda pública en tiempo record como bien lo señaló el inútil de Arturo Herrera, secretario de Hacienda. Esto ya había sido augurado por economistas incluso antes de las elecciones de hace dos años. También podría presumir que va que vuela para romper el record de asesinatos cometidos durante la administración de Enrique Peña Nieto.

El rubro económico es sin duda el más golpeado durante esta administración puesto que las políticas son muy erráticas. El presidente anunció desde antes incluso de la campaña presidencial que la corrupción le costaba al país 500 mil millones de pesos y presumió todo lo que iba a hacer con ese dinero. Evidentemente en este momento del tiempo en el que las finanzas públicas están en quiebra por la pésima de López Obrador, en serio uno se pregunta si no se ha acabado con la corrupción o las afirmaciones del presidente son una tomadura de pelo. Lo peor del caso es la caída de la inversión prácticamente desde el inicio del sexenio con lo que la recaudación fiscal también tendrá una reducción considerable. Y para acabar de empujar el buey a la barranca, las declaraciones de Arturo Herrera, secretario de Hacienda, acerca de los ahorros dejados por los gobiernos anteriores que prácticamente están agotados por lo que 2021 va a ser un año muy difícil. Y todavía no acaba ahí el asunto, pues el presidente no está dispuesto a hacer los recortes en los programas de compra de votos o en sus disparates faraónicos. Lo peor del caso es la desconfianza de los inversionistas privados y la fuga de capitales actualmente en curso sin que nadie haga ni diga nada.

Salud es quizá el rubro donde se note más la incompetencia del presidente después del económico. Ya he hablado en este espacio acerca del desabasto persistente de medicamento en el sector salud y que ya ha cobrado varias vidas. Esto es porque el presidente, o al menos eso cree, tiene cuentas pendientes con el sector farmacéutico. Y por otro lado está el manejo de la pandemia cuyos números no dejan bien parado a nuestro país. El bajo número de pruebas en relación con el número de habitantes (países más pobres aplican más) y la necedad del presidente de salir de gira (y saludar a la madre del narcotraficante más peligroso de México) han hecho que las medidas para reducir el contagio sean ineficientes. Y la avanzada contra la industria de la comida chatarra es sin duda una manera de echarle la culpa de la incompetencia en el manejo de la pandemia de coronavirus al responsabilizarla exclusivamente de la epidemia de obesidad en nuestro país que desde hace años causa problemas entre la población, aunque países con peores niveles de obesidad han controlado mejor la pandemia. Y para echar más sal a la herida, recortaron el 75% del presupuesto de salud y el 95% de los programas de vacunación, así que cuando esté lista la vacuna contra el coronavirus es posible que no haya recursos para adquirir siquiera las dosis necesarias para la población vulnerable.

En el rubro de seguridad tampoco queda muy bien el presidente puesto que va que vuela para superar el número de asesinatos cometidos durante el gobierno de Peña Nieto: 60 mil muertos y contando. Lo peor del caso es que dijo que se habían acabado las masacres. ¿Y la de la familia LeBaron, que la acribillaron a tiros en el límite de Chihuahua con Sonora? Y hace poco hubo un asesinato múltiple en un centro de rehabilitación en Irapuato, Guanajuato. En el caso del robo de combustible, no solo no ha disminuido, sino que ha aumentado de forma considerable sin que el gobierno tome cartas en el asunto. Y en ambos caso el presidente al negar la existencia de ambos delios lo cual es muy, muy grave pues le da pie a la delincuencia de una carta de impunidad muy, muy poderosa ante una autoridad ausente.

 Lo más frustrante de todo es que el presidente nos vende un México que no corresponde al de la realidad. Y todos quisiéramos vivir en el México de sus discursos. Yo no sé quién se traga todas las mentiras que dice López Obrador pues el país se cae a pedazos y ahora tenemos a un gobierno más ausente que nunca. Ya no podemos negarlo, necesitamos otro gobierno y otro poder legislativo porque los que tenemos no pueden o no quieren lidiar con el paquete delicado que es México.  

viernes, 28 de agosto de 2020

Educación a distancia

Durante años se ha insistido acerca de la precariedad del sistema educativo y, aunque ha habido intentos por mejorarlo, la verdad es que todos han sido infructuosos. Luego de mucho investigar durante años he llegado a la conclusión de que es un problema que tiene siglos de existir y los esfuerzos verdaderos que se han dado en la materia han sido echados por tierra. Ahí están los esfuerzos de la noble tarea de Justo Sierra que se fueron al traste por la Revolución, ahí están los de José Vasconcelos que fueron enviados a la basura por la “educación socialista” de Calles y ni hablar de la titánica tarea y el legado de Jaime Torres Bodet que fueron lanzados por la borda por Luis Echeverría. Ahora la educación se considera un botín político de las mafias sindicales que lo único que hacen es defender privilegios inconfesables de unos cuantos caciques pueblerinos. Aunque apoyé la reforma educativa de la administración de Peña Nieto, sí considero que le faltaba bastante para estar completa, además, definitivamente el actual gobierno hizo muy mal en hacerla derogar. 

Como dije antes, este gobierno no está muy comprometido con la niñez de este país y en el campo de la educación pues no es la excepción. El entregarle el sistema educativo nuevamente a las mafias sindicales por ceder a sus chantajes de bloquear vías de comunicación. Y lo peor es que no se ha logrado apaciguarlos de ninguna manera. Pero esto no es lo más grave, pues este gobierno, que basa sus políticas públicas en ocurrencias e improvisándolo todo y la educación no es la excepción. Los contenidos educativos de los libros para primaria y secundaria no se entienden mientras para maestros y padres de familia los objetivos del programa no están ni siquiera bien definidos. Mientras tanto, casi nadie sabe dónde está el secretario de educación, Esteban Moctezuma, pues nunca dice nada y cuando abre la boca, lo mejor es que se quede callado. En realidad esto es un reflejo más de la improvisación que se nota en todas las áreas del gobierno. Cosa que se advirtió desde la entrega del Plan Nacional de Desarrollo, que en realidad parece que lo escribió un estudiante la noche antes de entregarlo y ni siquiera le pasaron el corrector ortográfico por el texto.

Este año se vino la pandemia y las escuelas, como muchos establecimientos, tuvieron que cerrar y los niños pues tuvieron que quedarse en sus casas. Y aunque con las nuevas tecnologías es posible tener clases sin tener que salir de la comodidad del hogar, pues algo así como la mitad de la población del país no tiene computadora ni acceso a internet con las consecuencias imaginables. Y sí, muchos maestros dedicados a su profesión mejor se pusieron a repartir fotocopias con tareas para los alumnos de escasos recursos aunque en el futuro sería bueno reducir la brecha digital, pero eso toma tiempo. Lo que hizo el gobierno federal es firmar un acuerdo con las televisoras para pasar contenido educativo por televisión abierta, pero como todo, ni siquiera a bosquejo en una servilleta llega. De hecho, el primer día pasaron fragmentos del circo de don Gansisco. Ya viendo el contenido, francamente para lamentarse, no se entiende con claridad lo que dice el instructor. Y todavía ponen un número de teléfono donde resuelven dudas. ¿Cómo van lo van a hacer si ni ellos mismos entienden lo que tratan de explicar? Esto es lamentable, francamente no ha diferencia a que los niños pierdan el año escolar.

Lo peor del caso es que el chistecito nos está costando 450 millones de pesos que caen muy bien a las televisoras en un tiempo en el que casi nadie ve televisión abierta. Yo odio a la CNTE, pero en esta ocasión estoy de acuerdo con ellos que era mejor repartir copias con el material didáctico. Y esto no es nada más en México, sino en todo el mundo, pues especialistas en la materia educativa están preocupados por el impacto que pueda tener la pandemia en el desempeño de los alumnos en los diferentes sistemas educativos alrededor del globo. Lo peor del caso de México es que las autoridades educativas pues francamente están desorganizadas pues no tienen objetivos o programas educativos claros. Que tan grande es el problema que mejor se han puesto las pilas gobiernos de países más pobres como el de Uganda cuyo presidente describió bien los problemas derivados de no ir a la escuela. En México, por ejemplo, se desplomó la venta de útiles escolares cuando por estas fechas es prácticamente imposible encontrar un triste lápiz, todo debido a que ni una lista de útiles escolares elaboraron este grupo de ineptos. Y sí, es cierto, tampoco los padres de familia están tomando este asunto con seriedad, detalle que he denunciado desde hace muchos años, aunque este problema también puedo comprender que se derivó de lo desastrosas que son las políticas públicas en todos los aspectos de la vida nacional y que en este caso en particular se traduce en que los padres no sepan ni lo que deben hacer. Tiene razón Brozo al decir que la pandemia desnudó a la 4T, y esto solo es un botón.     

jueves, 27 de agosto de 2020

Caída libre

 El INEGI acaba de dar a conocer las cifras del desempeño de la economía durante el segundo trimestre del año y los resultados son lamentables. El porcentaje de la caída es 18% con respecto al trimestre anterior, por lo que esta caída del PIB representa menos bienestar para todos. Esto es porque se traduce en mayor desempleo, menor consumo, menor inversión y caída en la recaudación de impuestos. La situación es bastante grave debido a que el estado de las finanzas públicas ya de por sí delicado, esto supondrá un duro golpe para los que menos tienen. Esto no es de sorprender puesto que los más pobres son siempre los primeros en pasar a cuchillo en las crisis económicas por mucho que se intente ocultarlo con programas sociales. Y no solo es la caída en la recaudación lo que tiene a las finanzas públicas contra la pared, también el gobierno tienen más gastos debido a que ahora tienen que pagar los populismos del presidente en un momento en que no se pueden afrontar, lo que sin duda está poniendo en riesgo incluso la operatividad del gobierno.

Y mientras el presidente desprecia el Producto Interno Bruto como el indicador por excelencia del desempeño de la economía, los que la sufrimos somos cada uno de nosotros. El gobierno prácticamente vive en otra dimensión tratando de hacernos creer que todo está bien pero la realidad terca siempre se impone. Solo a mí alrededor veo a personas vendiendo toda clase cosas: gelatinas, dulces, tamales, merengues, etc., evidencia sin duda del desempleo brutal que hay en el país. El presidente dice que con los programas sociales la reactivación de la economía es solo cuestión de tiempo, pero las pruebas dicen que esto no está resultando así, sino por el contrario. Y no va a ayudar que el inútil arrastrado de Mario Delgado y se haga pasar pos taxista para hacernos creer que los empresarios son los malos del cuento mientras que los que reciben dadivas del gobierno están felices. Se le olvida al inútil arrastrado ese que son los empresarios medianos y pequeños los que sostienen a este país pues generan el 95% de los empleos que se necesitan y contribuyen enormemente a las arcas públicas, por lo que el ejercicio del lamebotas del líder de la bancada de MORENA salió al revés. Solo deseo que lo lancen a patadas el año que viene.

Lo que sí es evidente es el desprecio de la técnica para diseñar y ejecutar políticas públicas. Esto ha llevado sin duda a tener un desastre en todos sentidos y el económico no es la excepción. En primer lugar, tenemos los proyectos de obra pública que ni a bosquejo en una servilleta llegan, pues eso absorbe una gran cantidad de recursos públicos y de hecho no dudo que esto tiene en parte responsabilidad de la precariedad de las finanzas públicas. El otro lado de la moneda sin duda son los programas populistas del presidente para la compra de votos a favor de la transformación de cuarta. Lo peor del caso es que por la caída de la economía ya le está dando al traste a todo lo anterior por la falta de recursos entre el aumento del gasto público a la par de la caída de la recaudación fiscal. Esto es porque de un momento a otro puede haber recortes en áreas estratégicas como salud y educación además de los que ya se aplicaron y esto se puede reflejar en el paquete económico de 2021. El presidente no tuvo la previsión de entender que con la economía deprimida sería prácticamente imposible cumplir con sus compromisos de campaña, aunque estos también iban a tronar la economía de todas maneras, pues además de todo prácticamente desprecia a los empresarios. Y como dije, los más pobres son los primeros en pasar a cuchillo independientemente de los programas sociales existentes y es iluso el que crea lo contrario.

Hay otro punto que casi nadie toca pero que es de crucial importancia para el desarrollo del país: el sector energético. Este sector es muy importante, pues de él dependen todos los demás. Sin embargo, ahora está en crisis por los desplantes del presidente y los encargados del mismo. A estas alturas del partido Baja California tiene una crisis energética al grado de pedirles a los habitantes del estado que apaguen el aire acondicionado durante las horas de mayor demanda. Esto es bastante grave puesto que uno de los factores que influyen en la instalación de inversión extranjera es el acceso a fuentes de energía confiables. Esto sin duda va a impactar duramente en el PIB no solo por ahuyentar a los inversionistas energéticos sino que empresas de otros ramos podrían irse ante los cortes de electricidad frecuentes, como los que ya ocurren en California. Sin temor a equivocarme esto va a impactar de forma negativa en la generación de empleos con el consiguiente impacto a las finanzas públicas y nuevamente los primeros en pasar a cuchillo son los más pobres. A lo mejor en eso consiste aquello de “primero los pobres”. Pero mientras son peras o son manzanas, el crecimiento económico ha pasado de mediocre a pésimo lo que va a aumentar la pobreza de modo alarmante en los años venideros. Y lo siento mucho, pero la política económica de López Obrador está encaminada hacia allá, pero piensa que con programas sociales la va a rescatar, o al menos cree que nos lo vamos a tragar. Y ya no quedan dudas, no hay opción más que exigir la renuncia del presidente, ya hay motivos de sobra.  

miércoles, 26 de agosto de 2020

Nido de corrupción

 Tal parece que se le acabó el teatro a López Obrador y que alguien sabe cómo voltearle el asunto a su favor. Hace muchos años que yo me temía que López Obrador era una persona ruin debajo de esa fachada pureza en la que se daba baño. Y tal parece que no estaba del todo errado, pues debajo de esa fachada de hombre impoluto realmente había un sepulcro blanqueado, y mis sospechas estaban bien fundamentadas, puesto que el presidente se rodea de personas de uñas muy largas y que no supiera de la red de sobornos y extorsión de Rene Bejarano, Claudia Sheinbaum, Carlos Ponce y Carlos Imaz tenían en sus narices prácticamente. Desde aquella vez que Brozo saco a Rene Bejarano en vivo y a todo color recibiendo soborno y hasta llevándose las ligas (de ahí su apodo) muchas personas comenzaron a dudar de la honestidad del entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, aunque eso no fue suficiente para evitar que se postulara a la presidencia tres veces y en la última por fin se sentó en la amada silla, pero solo para demostrar su incompetencia.

Todo lo que hemos visto estos días es el lodo que se lanza la clase política, primero por el video supuestamente entregado por Lozoya en el que se ve al hasta hace unos días secretario particular del gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, que en ese entonces era senador. Tengo entendido que el vídeo fue grabado por la época en la que se aprobó la Reforma Energética, que el presidente ahora busca tirar por todos los medios para rescatar a PEMEX y a la CFE (algo imposible de hacer a estas alturas). Pero también para hacer circo acerca del caso Lozoya pues ante los pésimos resultados de la administración de López Obrador y la caída en las preferencias electorales de MORENA tiene que encontrar la manera de mandar a la lona a la oposición y conservar la mayoría en la Cámara de Diputados. Sin embargo, para tener la lengua larga, hay que tener la cola corta y el presidente la tiene muy, pero muy larga, pero se las había ingeniado para tenerla bien escondida. Y alguien la ha encontrado y parece que la tiene bastante más larga de lo que uno se imagina por lo doloroso del pisotón que le dieron de vuelta. Ahora presento Carlos Loret de Mola (muy buen amigo de Brozo) un vídeo en el que el hermano de López Obrador está recibiendo dinero para el movimiento. 

Algo que es totalmente cierto es que no se debe usar la corrupción de un bando para defender al otro. Sin embargo, algo que siempre he sospechado es que López Obrador sostenía su movimiento a través de sobornos y aportaciones en lo oscurito y veo que no estaba del todo equivocado. Desde que grabaron a Carlos Ahumada dándole sobornos a Rene Bejarano se sospechaba de esta red, pues no pocas personas se preguntan a cerca de los recursos que López Obrador usó todos estos años para sostener su movimiento. Con esto queda claro que el presidente se valió de estos recursos para hacer proselitismo a favor de su “causa” y las interminables giras que finalmente lo sentaron en la amada silla presidencial. Se sospecha de corrupción al interior del gobierno por la enorme cantidad de contratos por asignación directa otorgados desde el inicio de la administración de López Obrador, las casas de Bartlett e Irma Erendida Sandoval y el caso de Ana Gabriela Guevara. Con esta cantidad de malos elementos dentro del gobierno, no me sorprende que el presidente sea un sepulcro blanqueado mientras sus seguidores intentan por todos los medios justificar lo que no tiene justificación por más que se le busque a este penoso asunto. Lo siento, pero así es.

No son pocas las personas que hablan del pacto de impunidad suscrito entre López Obrador y Peña Nieto. Pacto que el presidente acaba de violar de la manera más estrepitosa, suponiendo que existe. Independientemente de esto, el presidente no midió las consecuencias de armar un circo alrededor de Lozoya. Es evidente que todo con el fin de distraer de la ineptitud de este gobierno. También muestran una falta de tacto político al subestimar de esa manera al enemigo. No hay que olvidar que López Obrador es una persona sumamente soberbia y narcisista, al grado que piensa que puede controlar el universo, pero eso es imposible y por eso las cosas rebotan de maneras que no tomó en cuenta. Aunque sé que las guerras de lodo nunca llevan a algo bueno, me alegro de que al menos exhibieran aquella parte la clase política que presume de honradez y en realidad no es más que un grupo de sepulcros blanqueados. La narrativa anticorrupción de López Obrador, si no está destruida, ya comienza a tener grietas, fisuras producto de su incapacidad de él y de sus allegados de poder gobernar. Y por mucho que el presidente lo quiera ocultar, el desgaste prematuro de su gobierno ya es muy notorio y en realidad este vídeo comprometedor solo retiró la atención del circo alrededor del caso Lozoya, de ahí que el presidente quiera retomar la imposible consulta popular para juzgar a los ex presidentes. Pero ya no hay pan y la gente se aburre con este circo barato.    


martes, 18 de agosto de 2020

Con los niños no

Si hay en este mundo algo muy sensible son sin lugar a dudas los hijos ya sea por los sacrificios que implica tenerlos o cuando se los usa para señalar los defectos de los progenitores. Yo no tengo la fortuna de ser padre aun, pero en mi experiencia como hijo sin lugar a dudas he visto de todo en relación a los padres. Sin embargo, no estoy aquí para contar mi experiencia familiar, sino para ventilar algunos asuntos familiares del presidente y la primera dama y otros por ahí de suma importancia. Todavía tengo presente que al presidente Peña Nieto y su familia los sometieron a todo tipo de vejaciones muy fuertes, desde cuestionar la capacidad intelectual del primer mandatario hasta decirle a la Primera Dama la palabra de cuatro letras que igualmente usaron con las hijas de ambos. Esta conducta sin duda fue promovida por los simpatizantes con la complacencia del mismo López Obrador. Y ahora, que se meten con los hijos del presidente, en especial con el menor, la no primera dama no soporta las burlas y en Twitter han lanzado el hashtag #ConLosNiñosNo.

Sin lugar a dudas, ningún gobierno mexicano se ha comprometido realmente con la niñez de este país, pero este, francamente es el más criminal de todos. Desde el retiro de fondos para tratar enfermedades graves como el cáncer infantil (que en México es la segunda causa de muerte entre los 5 y 14 años) hasta dejar la educación de las futuras generaciones en manos de una banda de delincuentes como es la CNTE. Pero no es lo único, puesto que el presupuesto del Programa Nacional de Vacunación fue reducido en un 95% de tal manera que en futuro es muy probable que se encuentren enfermedades como difteria, poliomielitis o tosferina. Si someter a los infantes a una muerte segura por falta de medicinas oncológicas o el sufrimiento innecesario por falta de vacunas e incluso a padecer secuelas en su motricidad a causa de la poliomielitis es estar comprometido con la infancia, no quiero ni imaginarme lo demás. Lo de las vacunas apenas ha permeado en los medios de comunicación, y es bastante grave, pues si algo podemos presumir los mexicanos es uno de los mejores esquemas de vacunación del mundo, hoy en peligro por una malentendida austeridad.

Otro evento que debería llamar nuestra atención es sin duda la prohibición de vender comida chatarra a menores de edad en Oaxaca. Ahora varias legislaturas locales la pretenden copiar e incluso se quiere discutir en la federal. Aunque tengo mis dudas acerca de la aplicabilidad de la medida, Oaxaca tiene otros problemas mucho más urgentes. Es el segundo estado más pobre del país y en el que el aborto también es legal, aunque la entidad además tiene otros problemas sociales bastante graves. En muchas comunidades indígenas todavía venden a las niñas para matrimonio, a cambio de cosas que van desde cabezas de ganado o aves de corral hasta por un cartón de cerveza, pero eso no se toca por ser parte de los “usos y costumbres” de los pueblos indígenas. Esto a mí me llama mucho la atención porque los grupos feministas celebraron con bombo y platillo la legalización del aborto en Oaxaca cuando me parece que esos colectivos tienen mal sus prioridades. Supongamos que una niña de 12-13 años que fue vendida para el matrimonio se somete a un aborto porque a esa edad un embarazo es riesgoso, ¿de verdad es necesario hacerla pasar primero por una violación, luego por el dolor de un embarazo que pone en riesgo su vida y finalmente por un aborto? Si es así, francamente estamos mal, y hay motivos para criticar severamente a esos grupos feministas.

Para terminar está el asunto del hijo menor de López Obrador y las burlas que recibe en redes sociales al grado de ponerle apodos. La primera dama, Beatriz Gutiérrez Müller, se molesta por las burlas que recibe su criatura en redes sociales como cualquier madre de familia lo haría. Sin embargo, cabe recordar que a las hijas de la primera dama Angélica Rivera y a ella misma les proferían el insulto de las cuatro letras, en no pocas ocasiones promovido por la cúpula de MORENA. Sin embargo, parece que ella si se comportaba como dama y nunca pidieron censura en redes sociales como si lo hace doña Beatriz ante los insultos que recibe su retoño. El que se lleva se aguanta, dice la máxima mexicana y tal parece que la familia presidencial no aguanta nada del mismo chocolate del que dieron tantas cucharadas a la señora Rivera. Tal parece que el hijo del presidente es el único niño al que pretenden defender, puesto que el resto de la niñez mexicana les importa un esparrago. Aparentemente sí hay presupuesto para defender al hijo del presidente pero no para surtir medicamentos oncológicos para niños con cáncer, comparar vacunas para evitar que se enfermen de patologías con síntomas horribles o impiden su desarrollo al negarles una educación de calidad. Este gobierno tiene más abandonada a la infancia que los anteriores, pero todo se ha cancelado argumentando la corrupción, pero a la hora de crear nuevos programas deja mucho que desear, en otras palabras, son unos incompetentes.