Si hay en este mundo algo muy sensible son sin lugar a dudas los hijos ya sea por los sacrificios que implica tenerlos o cuando se los usa para señalar los defectos de los progenitores. Yo no tengo la fortuna de ser padre aun, pero en mi experiencia como hijo sin lugar a dudas he visto de todo en relación a los padres. Sin embargo, no estoy aquí para contar mi experiencia familiar, sino para ventilar algunos asuntos familiares del presidente y la primera dama y otros por ahí de suma importancia. Todavía tengo presente que al presidente Peña Nieto y su familia los sometieron a todo tipo de vejaciones muy fuertes, desde cuestionar la capacidad intelectual del primer mandatario hasta decirle a la Primera Dama la palabra de cuatro letras que igualmente usaron con las hijas de ambos. Esta conducta sin duda fue promovida por los simpatizantes con la complacencia del mismo López Obrador. Y ahora, que se meten con los hijos del presidente, en especial con el menor, la no primera dama no soporta las burlas y en Twitter han lanzado el hashtag #ConLosNiñosNo.
Sin lugar a dudas, ningún
gobierno mexicano se ha comprometido realmente con la niñez de este país, pero
este, francamente es el más criminal de todos. Desde el retiro de fondos para
tratar enfermedades graves como el cáncer infantil (que en México es la segunda
causa de muerte entre los 5 y 14 años) hasta dejar la educación de las futuras
generaciones en manos de una banda de delincuentes como es la CNTE. Pero no es
lo único, puesto que el presupuesto del Programa Nacional de Vacunación fue
reducido en un 95% de tal manera que en futuro es muy probable que se
encuentren enfermedades como difteria, poliomielitis o tosferina. Si someter a
los infantes a una muerte segura por falta de medicinas oncológicas o el
sufrimiento innecesario por falta de vacunas e incluso a padecer secuelas en su
motricidad a causa de la poliomielitis es estar comprometido con la infancia,
no quiero ni imaginarme lo demás. Lo de las vacunas apenas ha permeado en los medios
de comunicación, y es bastante grave, pues si algo podemos presumir los
mexicanos es uno de los mejores esquemas de vacunación del mundo, hoy en
peligro por una malentendida austeridad.
Otro evento que debería llamar
nuestra atención es sin duda la prohibición de vender comida chatarra a menores
de edad en Oaxaca. Ahora varias legislaturas locales la pretenden copiar e
incluso se quiere discutir en la federal. Aunque tengo mis dudas acerca de la
aplicabilidad de la medida, Oaxaca tiene otros problemas mucho más urgentes. Es
el segundo estado más pobre del país y en el que el aborto también es legal,
aunque la entidad además tiene otros problemas sociales bastante graves. En muchas
comunidades indígenas todavía venden a las niñas para matrimonio, a cambio de
cosas que van desde cabezas de ganado o aves de corral hasta por un cartón de
cerveza, pero eso no se toca por ser parte de los “usos y costumbres” de los
pueblos indígenas. Esto a mí me llama mucho la atención porque los grupos
feministas celebraron con bombo y platillo la legalización del aborto en Oaxaca
cuando me parece que esos colectivos tienen mal sus prioridades. Supongamos que
una niña de 12-13 años que fue vendida para el matrimonio se somete a un aborto
porque a esa edad un embarazo es riesgoso, ¿de verdad es necesario hacerla
pasar primero por una violación, luego por el dolor de un embarazo que pone en
riesgo su vida y finalmente por un aborto? Si es así, francamente estamos mal,
y hay motivos para criticar severamente a esos grupos feministas.
Para terminar está el
asunto del hijo menor de López Obrador y las burlas que recibe en redes
sociales al grado de ponerle apodos. La primera dama, Beatriz Gutiérrez Müller,
se molesta por las burlas que recibe su criatura en redes sociales como cualquier
madre de familia lo haría. Sin embargo, cabe recordar que a las hijas de la
primera dama Angélica Rivera y a ella misma les proferían el insulto de las
cuatro letras, en no pocas ocasiones promovido por la cúpula de MORENA. Sin embargo,
parece que ella si se comportaba como dama y nunca pidieron censura en redes
sociales como si lo hace doña Beatriz ante los insultos que recibe su retoño. El
que se lleva se aguanta, dice la máxima mexicana y tal parece que la familia
presidencial no aguanta nada del mismo chocolate del que dieron tantas
cucharadas a la señora Rivera. Tal parece que el hijo del presidente es el único
niño al que pretenden defender, puesto que el resto de la niñez mexicana les
importa un esparrago. Aparentemente sí hay presupuesto para defender al hijo
del presidente pero no para surtir medicamentos oncológicos para niños con cáncer,
comparar vacunas para evitar que se enfermen de patologías con síntomas horribles
o impiden su desarrollo al negarles una educación de calidad. Este gobierno
tiene más abandonada a la infancia que los anteriores, pero todo se ha
cancelado argumentando la corrupción, pero a la hora de crear nuevos programas
deja mucho que desear, en otras palabras, son unos incompetentes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.