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lunes, 15 de julio de 2019

Asuntos pesados


La situación se pone pesada para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador debido a los demonios que el mismo ha creado. Por un lado la situación económica se está tornando complicada pero al presidente no parece preocuparle en lo más mínimo. Por el otro, la internacional se pone cada vez más complicada por las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles a cambio de detener las oleadas de inmigrantes centroamericanos que quieren cruzar rumbo a Estados Unidos. A esto hay que sumar la crisis de inseguridad a la que además hay que agregar las protestas de los policías federales a los que pretenden tratar con la punta del pie sin olvidar la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda. Y para terminar de aderezar la tormenta perfecta el Banco de México estima que el crecimiento del país para este año oscila alrededor de 0.7% según las predicciones más optimistas. Me temo que ya hay suficientes motivos para encender las alarmas.
El conflicto con la Policía Federal sin duda puede poner en riesgo la estrategia para combatir la inseguridad. Hay algo que se tiene que entender y es que para combatir el problema de la inseguridad no se puede hacer si no se cuenta con una policía bien pagada, bien equipada y bien entrenada pero luego de lo visto con la Guardia Nacional tengo mis reservas con esto. Se ha denunciado que los miembros que deseen entrar a laborar en dicha corporación deben comprar desde su uniforme y botas. Pero luego de ver lo que le hicieron a los policías federales me doy una idea de lo que se quiere invertir en el cuerpo de seguridad e incluso en todo este rubro. A algunos de los miembros de la PF los enviaron al Instituto Nacional de Migración (INM) para combatir la inmigración ilegal y denunciaron que las condiciones laborales eran francamente indignantes. Pero el querer deshacerse de ella del modo en que se pretende hacer lo único que logró fue que se lanzaran a las calles. Debemos entender que el riesgo de ser policía va desde un recordatorio hasta un tiro en la cabeza, pero al presidente solo le importa hacer su voluntad sin importar más opinión que la suya.
Y parece ser que los problemas no terminan en el rubro económico pues el diario británico Financial Times y las predicciones de crecimiento del Banco de México le dieron un revés al presidente. En el Financial Times se le advirtió al presidente que si no cambiaba de rumbo las consecuencias para la economía nacional podían ser devastadoras. Pero lo que vi con el Banco de México es todavía más desalentador pues según su información el crecimiento del país para 2019 oscila alrededor del 0.7% y son las predicciones más optimistas. A lo que el presidente López Obrador respondió que no se está tomando en cuenta el combate a la corrupción, que él tenía otros datos y que “vamos requetebién” y bla-bla-bla. Pero por lo visto en los indicadores me puedo dar cuenta y cualquiera que tenga dos dedos de frente que esto se está Llendo al caño y con la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda el panorama es desalentador. El presidente piensa que con su voluntad todo se puede hacer pero no sé da cuenta de que todo esto puede terminar mal.
Por último, pero no menos importante, la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la semana pasada. En una carta dirigida al presidente dice a grandes rasgos las razones que lo llevaron a tomar esta decisión. Pero luego de renunciar dio una entrevista a la revista Proceso y se publicó en el número de esta semana. Y parece ser que tuvo algunos problemas con Alfonso Romo y Manuel Bartlett. Al primero lo acusó de conflictos de interés porque nombró a algunos funcionarios de Hacienda con la bendición del presidente. Con el segundo el problema fue la cancelación del contrato del gasoducto Texas-Tuxpan y que es lo que ha provocado los apagones en la Península de Yucatán. También habló del aeropuerto de Texcoco del que se opuso terminantemente a su cancelación por la cantidad de dinero implicada en el proyecto y por el avance de las obras. Y para rematar habló del plan para rescatar PEMEX porque dijo que los recursos inyectados deberían invertirse en exploración y explotación de nuevos campos petroleros y no en la construcción de la refinería de Dos Bocas que no estará terminada ni en el tiempo ni con los costos estimados por el gobierno. Las respuestas de militantes de MORENA no se hicieron esperar y Ricardo Monreal, Yeidckol Polevnsky y Tatiana Clouthier no se hicieron esperar y acusaron a Urzúa de neoliberal, fifí, que le falta ética y todos los motes que los simpatizantes de la 4T normalmente le ponen a los que se oponen a las políticas de dicho partido. Pero con esto no me cabe la menor duda que el futuro pinta muy difícil.   

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