La inmigración ilegal es
un problema desde hace bastantes años sin que nadie haga algo por remediarla. En
el caso de Estados Unidos, hay que decirlo, la utilizan como bandera ambos partidos políticos diciendo
que causan problemas en el lado republicano y del lado demócrata se les
defiende. Pero hay algo más que hay que decirlo y pronto: el Partido Demócrata
es el que más ha hecho políticas que los perjudican a los inmigrantes ilegales
mientras que la única amnistía que se les ha otorgado la dio un gobierno
republicano. Y sí, lo que están leyendo es correcto pues las cosas no son como
las pintan y ya es hora de que alguien las diga por su nombre. También deberíamos
hacer un ejercicio de autocrítica porque la causa de la inmigración ilegal es
en muchos casos producto de la necesidad.
No nos hagamos tontos, la
inmigración ilegal en este continente es el resultado de gobiernos débiles que
son incapaces de generar oportunidades para sus ciudadanos. En el caso de
México esta ha servido para tapar algunos boquetes pues las remesas de los
mexicanos en Estados Unidos representan la segunda fuente de divisas más
importante, la primera es (o era) el petróleo. Para mí es algo vergonzoso
puesto que es una evidente incapacidad del Estado Mexicano de crear
oportunidades para todos los habitantes de este país. en serio, hay comunidades
rurales enteras en zonas rurales del país que están habitadas únicamente por
mujeres y niños pues los hombres están en Estados Unidos. Eso sí, desconozco la
situación de otros países. Las políticas migratorias de Estados Unidos se han
puesto bastante duras en las últimas décadas. No es de ayer ni de ahora que
México tenga problemas con los norteamericanos pues por lo menos desde la década
de los 60 siempre ha estado en la mesa de la agenda bilateral. Por lo tanto,
deduzco que las amenazas de Donald Trump no son nuevas y nuestros gobernantes
las han de haber sufrido en algún momento, pero antes no había redes sociales.
Ahora bien, esto ha sido
un tema de discusión en la arena política norteamericana durante muchos años. La
postura del Partido Demócrata parece muy noble, pero la realidad es otra. Mientras
sostienen que la defensa de los inmigrantes ilegales es una prioridad para
ellos, la verdad es que se impone su historia como partido racista y xenófobo. La
visa de turista por 10 años (antes era de por vida), la dificultad para obtener
la ciudadanía, la primera vez que se solicitó revisión del TLCAN y la
construcción de un muro en la frontera fueron políticas del gobierno de Bill
Clinton. La doble cita para solicitar la visa de turista, la obligación de
otorgar las contraseñas de redes sociales para solicitar visas y la política de
separar a los niños de inmigrantes ilegales de sus padres en la frontera para
tenerlos en condiciones insalubres fueron reglas implementadas durante el
gobierno de Barack Obama. El gobierno de Obama también tiene el record de
deportaciones y muchas de ellas se hicieron en redadas masivas como las que
hace Trump y también separando a los inmigrantes ilegales de sus hijos nacidos
en Estados Unidos. Con esto me parece que la presidente de la Cámara de
Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, tiene una postura hipócrita y no
dudo que es porque en la Casa Blanca está Donald Trump y no Hillary Clinton,
aunque es evidente que los demócratas padecen amnesia.
El instituto político que
más ha protestado por la presencia de inmigrantes ilegales en los últimos años
es el Partido Republicano y paradójicamente es el que ha tenido las políticas más
laxas hacia ellos. La amnistía que a muchos de los ilegales otorgó ciudadanía
en 1986 fue obra del presidente republicano Ronald Reagan. El Tratado de Libre
Comercio con México y Canadá se negoció y se firmó en el gobierno republicano
de George H. W. Bush en 1992. En el gobierno del siguiente presidente
republicano, George W. Bush, lo que se endureció fue la seguridad para entrar a
Estados Unidos producto de los atentados del 11 de septiembre de 2001, pero
realmente no hubo grandes cambios en las políticas migratorias más allá de eso.
Este último gobierno también ostenta el segundo lugar en el record de
deportaciones de inmigrantes ilegales también en redadas masivas y separando a
niños de sus padres. Ya llegando a Donald Trump, a pesar de sus ataques a
México y Centroamérica, la cifra de deportaciones apenas llega a la mitad de la
que llevaba Obama en el mismo periodo de tiempo y retomó la idea de Bill
Clinton del muro en la frontera (ahora resulta que los demócratas tienen
amnesia). En conclusión, este problema es una paradoja en la arena política norteamericana.
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