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jueves, 14 de diciembre de 2017

Candidatos independientes

En este espacio se ha hablado poco de los candidatos independientes, pero cuando se habló de ellos se dijo que se tenía que ser cautelosos con el tema. Ahora más que nunca recalco esa afirmación pues estarán presentes, o por lo menos uno, en la boleta electoral. Entonces apenas había ganado la gubernatura de Nuevo León Jaime Rodríguez Calderón “el Bronco” y compare su victoria con la que tuvo el PAN en Baja California en 1989 y que se tuviera precaución. Hoy, los neoleoneses reniegan de su decisión porque el gobernador no ha sabido estar a la altura del desafío que representa un estado golpeado por la inseguridad y acostumbrado a tener un nivel de vida superior al promedio nacional. También dije en aquel entonces que las candidaturas independientes era muy probable que iban a terminar siendo utilizados como mecanismo de chantaje hacia los partidos políticos para obtener cargos de elección popular aunque en los institutos políticos no se las otorgaran. Creo que todo esto es más vigente que nunca porque en ninguna otra elección se han presentado tantos aspirantes a candidaturas independientes.
Creo que primero hay que hablar de los casos de éxito, sí los hay y de ellos salió una propuesta que agradó a los mexicanos: sin voto no hay dinero. El único caso de éxito conocido a nivel nacional es Pedro Kumamoto, que en 2015 ganó un escaño en el congreso local de Jalisco representando un distrito electoral de Zapopan. En Jalisco dos reclamos ciudadanos que ya se hicieron realidad gracias a la insistencia de Kumamoto: se eliminó el fuero y el dinero para los partidos políticos se dará en función del porcentaje del padrón que acuda a las urnas. Estos reclamos tienen bastante tiempo porque buena parte de la ciudadanía ve a los partidos políticos como una carga financiera y cabe destacar que en redes sociales se quería que no se les entregara dinero para las elecciones de 2018. Por otro lado, el fuero es utilizado por muchos funcionarios públicos para delinquir y evitar ser presentados ante las autoridades judiciales y en estos tiempos turbulentos se han encontrado funcionarios de todos los niveles coludidos con el crimen organizado. Kumamoto ganó porque supo capitalizar el descontento y transformarlo en iniciativas en la legislatura local de Jalisco y finalmente en leyes, y ahora el joven se ha postulado como candidato independiente a senador por su estado en la próxima legislatura federal. En mi opinión es probable que gane si vuelve a capitalizar el descontento social.
Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” ganó las elecciones estatales de Nuevo León en 2015 por el descontento con Rodrigo Medina. Al finalizar el gobierno de Medina, la deuda del estado ya ascendía a 50 mil millones de pesos y la inseguridad parecía no tener remedio. A dos años y medio de esto los neoleoneses están arrepentidos de haber depositado su confianza en “el Bronco”. De ahí que el periodista Eduardo Ruiz-Healy le haya cambiado el apodo por el “Pony capado” (en el norte de México capado significa castrado). El señor Rodríguez Calderón anteriormente fue alcalde del municipio de García Nuevo León y es la representación más clara del chantaje a los partidos políticos que mencione en el primer párrafo. El gobernador de Nuevo León fue militante del PRI por poco más de tres décadas y la verdad fue un alumno destacado en simulación, pues los problemas heredados de la administración de Rodrigo Medina van en aumento. Los empresarios de Nuevo León fueron su principal apoyo en su ascenso al ejecutivo estatal y se inclinaron por él porque estaban hartos de la pésima administración de Medina; el reclamo es muy simple pues prácticamente todos han sido víctimas del crimen organizado que exigen cantidades exorbitantes de extorsión. Los neoleoneses están felices de que el “Pony capado” se largue de la gubernatura, y aunque no piensan votar por él, quieren que se vaya muy lejos y no regrese, lo cual creo que va a ocurrir porque en Nuevo León se deben convocar a elecciones si el gobernador se va antes del tercer año de gobierno.
En cuanto a Margarita Zavala, no me queda la menor duda de que a su esposo, Felipe Calderón, no le bastaron seis años para desgraciar al país. Ese el estigma más pesado que carga la ex primera dama ya que Calderón es recordado por iniciar la fallida guerra contra el narcotráfico que se ha llevado entre las patas a aproximadamente a un cuarto de millón de personas en once años. Además, al igual que el “Pony capado”, está construyendo su candidatura independiente basada en que no tiene otra elección: Ricardo Anaya la hizo a un lado en su cadena de traiciones con tal de quedarse con la candidatura del Partido Acción Nacional y del Frente “Ciudadano” por la amada silla presidencial.
En cuanto a los demás aspirantes, temo que no hay mucho que decir. A Pedro Ferriz de Con lo respetó mucho como periodista, pero como político deja mucho que desear siendo un claro ejemplo de esto el cómo le gritó a uno de los asistentes que lo cuestionó en una conferencia por la infidelidad que le costó su trabajo en el Grupo Imagen. En cuanto a Marichuy, no tengo más que decir que es una maniobra del EZLN para dar lástima. Esto es porque su candidata independiente no puede recabar las firmas necesarias (entiendo que esto es una maniobra de los partidos políticos para desanimar las candidaturas independientes) porque el subcomandante Galeano no tiene los recursos económicos para obtener el registro y el tiempo los apremia.

Aunque tengo que decirlo. Con esto y en lo que pueden leer en mis entradas anteriores me queda claro que por cualquier lado estamos fritos. En la siguiente entrada, la falta de transparencia en MORENA.       

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