Seamos sinceros, la admiración
del mexicano promedio por los delincuentes no es algo nuevo en nuestra cultura.
En el pasado se admiraba a los salteadores de caminos (Francisco Villa fue uno de
ellos), bandidos que asolaron las zonas rurales de México durante la mayor
parte del siglo XIX y las dos primeras décadas del XX. Esto no ha cambiado
mucho, puesto que en las zonas rurales de nuestro país, sobre todo, siempre se
ha admirado más a los delincuentes, antes, como dije, los salteadores de
caminos, ahora a los narcotraficantes, sobre todo en la zona norte del país. y
con el incremento de la inmigración de los latinos durante la segunda mitad del
siglo pasado y la primera década de este, en las cadenas de televisión dirigidas
a este público han destinado ingentes cantidades de dinero para producir series y telenovelas mostrando
como héroes a los narcotraficantes. Ahora imagínense a Donald Trump encendiendo
la televisión, poniendo la señal en Telemundo o Univisión y ve títulos como “El
señor de los cielos”, “La reina del sur”, “Camelia la texana” y otras
producciones por el estilo. Ese tipo de contenido televisivo habla mucho de
nuestra cultura y no dudo que en buena medida es la razón por la que Trump
tiene ojeriza contra los inmigrantes latinoamericanos, especialmente los
mexicanos.
Hace algún tiempo escuché
al Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, despotricar contra este
tipo de contenido debido a la terrible imagen que le da a nuestro país. Y hace
poco el presidente López Obrador dijo que quería competir contra las narco
series pues porque no es un contenido muy sano que digamos. En esta ocasión concuerdo
con ambos, ese contenido donde muestran a los delincuentes como héroes del
pueblo es algo que no abona nada bueno a la situación de inseguridad que padece
México. Les contare una anécdota personal que me sucedió hace muchos años para
ejemplificar lo que digo: hace muchos años viajaba en un autobús de Zacatecas a
la Ciudad de México por la noche y el conductor nos puso a escoger entre varias
películas de Cantinflas (me gustan mucho sus filmes, en especial “Su excelencia”,
que estaba en el catálogo, una crítica genial e hilarante sobre la situación
internacional en la Guerra Fría), pero los otros pasajeros (que eran
lamentablemente la mayoría) protestaron y pidieron películas de los hermanos
Almada y lamentablemente el chofer traía
en su catálogo esos bodrios, y como eran mayoría, preferí dormir el resto del
trayecto. Les cuento esto para mostrar que al canciller y al presidente no les
falta razón de que este tipo de contenido que quema neuronas es bastante
popular entre los mexicanos.
Pero Ebrard y López
Obrador se están callando algo que es fundamental y que sin duda es una hipocresía.
El asesor de imagen y la persona que producía (o sigue produciendo) los
promocionales de MORENA (y quizá ahora los de la presidencia) es Epigmenio
Ibarra. Ibarra es dueño de una empresa de contenido para televisión llamada
Argos Comunicación, especializada en series y telenovelas. Sus producciones se
han visto en TV Azteca, Telemundo, Cadena Tres e Imagen Televisión. Entre las
producciones que hizo para Telemundo, cadena de televisión dirigida al público
latino que vive en Estados Unidos, están “Camelia la Texana” (en la que por
cierto, trabaja su hija, la actriz Erendida Ibarra) o todas las temporadas de “El
señor de los cielos”, productos muy exitosos por cierto para la televisora que
los transmite. Si esto no es hipocresía de Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López
Obrador, no sé lo que es. Epigmenio Ibarra también es adicto a López Obrador y
aparece en muchas vídeocolumnas defendiendo al presidente de las críticas en su
contra. Pero si la 4T quiere combatir este tipo de contenido que presenta a
delincuentes como los inmerecidos héroes del cuento, tienen que mandar a freír espárragos
a Epigmenio Ibarra. Y esto porque a mí no me cabe la menor duda de que al ver
este tipo de contenido Donald Trump y otros políticos norteamericanos piensen
lo peor de los latinos que emigran a Estados Unidos, después de todo son los
que lo consumen más.