Si hay un asunto por el que no voy a dejar a este gobierno en paz es el concerniente a la destrucción a la que se está sometiendo al sistema de salud. La salud es quizá junto a la educación el servicio público más importante, pero también el más delicado puesto que aquí hay personas que se están jugando la vida con alguna enfermedad. En primer lugar está el persistente desabasto de medicamentos en todo el sector salud y la depreciación de los servicios médicos mientras que por otro lado están las explicaciones absurdas que da el gobierno mientras finge que soluciona el problema. Lo que se está haciendo es perverso porque se la paso negando cinco meses el desabasto de medicinas (de mayo a octubre del año pasado) y ahora trata de culpar a los laboratorios farmacéuticos (que tampoco son hermanas de la caridad, siendo sinceros) pero la ineptitud de este gobierno es sorprendente.
Tal parece que el mecanismo de compras consolidadas no está funcionando dado que el desabasto de medicamentos es persistente y no parece que se quiera dar solución. Las compras consolidadas consisten en que solo una institución compre todos los insumos, en este caso la Secretaría de Hacienda, y luego se distribuyan entra los hospitales. Además, se debe esperar a que se acumulen suficientes pedidos de todas las instituciones de salud, de tal modo que si alguien necesita medicamentos extra no puede comprarlos. El mecanismo fue inventado supuestamente para combatir la corrupción, sin embargo, al parecer tuvo un inconveniente bastante desagradable para los enfermos de cáncer o los infectados de VIH cuyos tratamientos son muy costosos. Esto ha causado la ira, con toda justificación, de los padres de pacientes con cáncer del Hospital Infantil Federico Gómez, el Centro Médico la Raza y otros hospitales de alta especialidad del país. Y aunque hay visitas de los secretarios de salud y de la función pública, temo que esto no ayudara a paliar un poco la ya de por sí precaria situación de los hospitales públicos, que además enfrentan otros problemas. Pero hay otra situación que también tiene que ver con los medicamentos pero en lo concerniente a la regulación sanitaria. Por el problema anterior, el gobierno federal ha decidido comprar medicamentos en el extranjero y estos no deberán pasar por los filtros sanitarios de la COFEPRIS como sí lo tendrían que hacer los medicamentos de producción nacional. La verdad es que esto se hace para poner a los laboratorios farmacéuticos como los malos del cuento (no son unas peritas en dulce, pero creo que el malo es otro). Al importar los medicamentos sin la regulación se corre el riesgo de que puedan afectar la salud de los pacientes ya que no están garantizadas su bioequivalencia y la biodisponibilidad así como de otros riesgos referentes a las condiciones de fabricación y el tipo de materia prima utilizada. Pero todo esto no parece importar, pues los laboratorios farmacéuticos nacionales deben quedar como los malvados del cuento. Aunque yo tengo mis dudas acerca de esto último, ya que la estrategia no está resultando como el presidente quisiera, pues la mayoría de las personas culpan al gobierno federal en las redes sociales.
Pero la cereza del pastel es la deficiencia de los servicios médicos en los hospitales a lo largo y ancho del país. el caso mejor documentado de todos es quizá el del Hospital de Neurología, donde el personal médico que se queja de falta de insumos que van desde una curita hasta equipo de cirugía. Desde 2018 habían tenido recortes de presupuesto, pero los que han ocurrido desde el año pasado los han dejado en una precariedad solo vista en Cuba o Venezuela. La situación del hospital es tan terrible que en no pocas ocasiones el personal que labora en el mismo se ha visto en la penosa necesidad de cooperarse para alimentar a los pacientes. Y lamento profundamente tener que decirlo, pero el gobierno al parecer no está dispuesto a remediar la situación. No, el presidente ha montado un tinglado con la rifa o no rifa del avión presidencial anunciando que con lo recaudado se va a comprar equipo médico para los hospitales. Esto me ha llevado a pensar que el gobierno tiene problemas de liquidez debido a la caída en la economía con lo que la recaudación también está abajo. A eso hay que agregar también los compromisos de este gobierno que cuestan mucho al erario. Y vaya que tiene muchos fallos, pero ninguno tan grave como este y desde luego que las cosas va a empeorar de manera importante.
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