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domingo, 22 de noviembre de 2015

La educación no es prioridad para la clase política

En días recientes, el Secretario de Educación Pública, Arturo Nuño, declaró que se cancelaran las becas para estudiantes de posgrado en el extranjero por una cantaleta que siempre han usado los gobiernos de muchos países: "no hay dinero". La verdad, y lo he declarado en posts anteriores, el gobierno gasta mal el dinero que todos nosotros con mucho esfuerzo le entregamos, porque no solo se trata de arrojar dinero simplemente a los problemas, también hay que eficientar el gasto público. 

Esto demuestra el poco compromiso de nuestro gobierno para la movilidad de los estudiantes, que bien podrían aprender nuevos conocimientos que se pueden aplicar muy bien en el país para mejorar nuestras condiciones de vida. Si he apoyado hasta el cansancio la actual reforma educativa es debido a que una de las causas de que nuestro sistema educativo sea un fracaso es la alianza perversa que hicieron los gobernantes con los dirigentes de los sindicatos de maestros, que ha llevado a un nivel cada vez más bajo de los estudiantes en los niveles básicos y que tarde o temprano afectara a los niveles superiores. 

Esta decisión del gobierno federal es totalmente estupida (no me gusta ser sutil), en primera porque priva al país de nuevos conocimientos que bien podrían enriquecer a las nuevas generaciones de profesionistas y posgraduados, y en segunda porque a los gobiernos de los tres niveles de gobierno solo les interesa engordar los presupuestos de los programas sociales, que solo sirven para llenar boletas de algún partido político (todos están en el mismo barco) en tiempos electorales, pero no sirven para sacar en realidad a esas personas de su lamentable condición.

Por otra parte, si el nuevo presidente de MORENA cree que con su programa para pagar la colegiatura de aspirantes rechazados del nivel superior en las delegaciones y municipios donde ganó hará mejorar la calidad educativa, está muy equivocado. Esto lo digo por su alianza con la CNTE, que tiene secuestrado la educación en el nivel básico en los estados más pobres de México, la verdad se nota su compromiso con la educación. Y lo vuelvo a decir: una de las principales causas del paupérrimo nivel educativo es la alianza de los gobernantes con los lideres sindicales, que permitieron la compra, venta y herencia de plazas a personas que no cumplían con el perfil necesario para estar frente a grupo, aviadores y comisionados, y por supuesto, las consecuencias están a la vista. 

En el pasado yo he reconocido, y sigo reconociendo, que la reforma educativa se quedo a medias, dado que solo se trata de modificar las condiciones laborales de los docentes, pero no se evalúa el contenido de los libros de texto, por ejemplo, que varios especialistas (y otros que no) han dicho que se trata de "material didáctico para retrasados mentales". 

También es necesario destacar que la educación en México ha servido para legitimar el regimen priista por varias razones. La mitificación de los caudillos revolucionarios y sus logros demagógicos y la incompatibilidad con el pensamiento liberal mexicano del siglo XIX con la Revolución Mexicana, es una de las grandes aberraciones para enseñar historia. 

Por lo tanto, debemos dejar de pensar en formas demagógicas para solucionar el problema educativo, la solución debe ser razonada, en etapas pensando en el largo plazo, y requiere de la participación del gobierno y la sociedad civil, solo así salvaremos la educación de nuestros niños y jóvenes. 

jueves, 19 de noviembre de 2015

La propuesta de Manlio Fabio Beltrones

En esta ocasión decidí escribir una nota irreverente con respecto a la propuesta de ley que el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, Manlio Fabio Beltrones Rivera, de transferir el costo de los spots de los partidos políticos a las cuentas de los mismos, y para mi es irrelevante permitir o no la aparición del presidente (o dueño y señor, en el caso de MORENA). 

Aunque conozco el historial del señor Beltrones y su fama de gente sin escrúpulos y agregando el hecho de que no soy priísta, la propuesta me parece interesante por el hecho de que se ahorrará mucho dinero público y se podrá destinar a otras actividades. También reconozco que la proposición a mi parecer se queda a medias, porque yo quisiera que a los partidos políticos no se les diera dinero público para campañas electorales. 

Desde luego, que ya hubo quien protestó contra esta propuesta. Desde luego que fue el dueño del partido MORENA, quien dijo que es una trampa de Beltrones para taparle el paso de camino a las elecciones presidenciales de 2018. La verdad a mi me parece que el motivo del enojo de AMLO es más bien de dinero. Al transferir el costo de los spots de radio y televisión a los partidos políticos, es claro que esto reduciría el monto que usa para la manutención de el y de su familia. Su hijo, Andres Manuel Lopez Beltran tuvo que cerrar su página de Facebook en 2009 porque había publicado fotografías de el paseando en yate, de antro en Nueva York y en un evento de proselitismo político de su padre con unos tenis Louis Vuitton muy caros. En cambio, Lopez Obrador se fue de viaje a visitar al Papa para darle una imagen religiosa y pedirle que ore por todos lo mexicanos, con cargo al dinero de todos nosotros, claro; y después se fue a París a presentarse ante un grupo de mexicanos residentes en Europa. Estos viajes no resultan nada baratos.  

¿De donde saca Lopez Obrador dinero para irse de viaje a Europa y pagar los lujos de junior millonario para su hijo? Del dinero de todos nosotros que el Gobierno Federal le transfiere. Entonces, si pasará la propuesta de Beltrones en el Congreso, tendría una merma en sus ingresos, porque para promover su imagen tendría que usar el dinero que se le otorga de nuestros impuestos para pagar spots de radio y televisión. 

El mismo Lopez Obrador dice que no hay mejor financiamiento para los partidos políticos que el público. Y esto porque dicen los que saben (?) que con esto se evita la "entrada de dinero de parte del crimen organizado e intereses ajenos a los de los mexicanos". Estos argumentos para mi son muy tramposos, porque no se ha evitado ninguna manera de las dos cosas, al contrario, el crimen organizado y empresarios corruptos pagan la campaña de presidentes municipales, diputados locales y hasta de legisladores federales y gobernadores con tal de defender sus mezquinos intereses. Lo que hace falta es un mecanismo de fiscalización de campañas efectivo, y cambiar los tiempos de revisión del dinero utilizado en campañas electorales, porque es ilógico que se presentan los resultados un mes después de que tomo posesión el presidente de la república, por ejemplo

Y la propuesta se me hace interesante porque pues abarataría el costo de nuestra carísima e ineficiente democracia, y me temo que Andres Manuel Lopez Obrador, y en menor medida, Alberto Anaya, protestarán contra esta medida. Y todavía la medida se queda corta, porque Beltrones olvido mencionar al Partido Verde Ecologista de México, que en usar dinero público para spots fuera de tiempos oficiales también es muy tramposo. Y más, porque se trata de dinero que todos lo mexicanos pagamos con mucho esfuerzo.  

domingo, 15 de noviembre de 2015

Dos proyectos de aeropuertos: ¿quien tiene la razón?

En las dos semanas pasadas, Andres Manuel Lopez Obrador hizo gala de su habilidad para poner en aprietos a la actual administración federal, ahora con un proyecto de aeropuerto de dudosa calidad, que me pone a pensar que su supuesto futuro gabinete deja mucho que desear y les falta tacto para muchas cosas. 

Vámonos por partes. El proyecto del aeropuerto en el Lago de Texcoco que pretende hacer la actual administración tendrá un costo de alrededor de 170 mil millones de pesos. Lopez Obrador tiene razón en la parte donde señala los negocios turbios de empresarios cercanos al regimen que se adjudicaron contratos que se dieron con licitación amañada o de plano sin ella y compras a sobreprecio. Por esto propuso un aeropuerto internacional en la base aérea de Santa Lucía, ubicada en el Estado de México, que por cierto, el gobierno federal ha decido cerrar por invadir espacio aéreo, que supuestamente permitiría el ahorro de unos 100 mil millones de pesos, conservar el actual aeropuerto de la Ciudad de México al usarlo como terminal de vuelos nacionales únicamente y permitir a la base aérea operar en conjunto con la nueva terminal aérea.   

Sin embargo, el Peje debería recordar un dicho que se aplicaría en estos casos: lo barato sale caro. Veamos por qué. La base aérea de Santa Lucía esta ubicada sobre la autopista México-Pachuca, a unos 45 km del actual aeropuerto. Sin embargo, el trayecto sin tráfico es de aproximadamente de 45 minutos a una hora, pero como esta arteria importantísima siempre está saturada de vehículos, el trayecto por la autopista es de unas dos horas. Obviamente se pueden construir otros medios de transporte, sin embargo, el señor Lopez Obrador no explicó ese detalle pequeñito pero muy importante. Y tomando en cuenta que en los aeropuertos actualmente se le pide a los pasajeros estar minimo unas dos horas antes de su vuelo, hacer un vuelo internacional desde la Ciudad de México, o los que vengan del extranjero y se dirijan al interior del país, se convertiría en un autentico infierno para el viajero porque implicaría perder seis horas solo en abordar aviones y traslados. 

Algunos lectores quizá pongan como ejemplo la ciudad de Nueva York, que se sirve de tres aeropuertos. Sí, pero de dos se pueden tomar vuelos internacionales y nacionales. Uno de ellos es el John Fitzgerald Kennedy, ubicado en el distrito de Queens, que es uno de los aeropuertos más ocupados de Estados Unidos y del Mundo. El otro esta en el vecino estado de Nueva Jersey y es el aeropuerto de Newark. Ambos aeropuertos se encuentran bastante lejos el uno del otro, pero justo en medio de los dos está el distrito más dinámico de la Gran Manzana: Manhattan, que es donde se ubica el distrito financiero y la parte turística de la ciudad.  Y los viajeros que vienen del extranjero y van a otra parte de la unión americana o los que van de otras lugares de Estados Unidos para tomar algún vuelo internacional pueden tomarlo en el mismo aeropuerto a donde llegaron. 

Entonces el proyecto del Peje es demasiado impráctico porque implica mucha perdida de tiempo, y dado que de la Ciudad de México muchos viajeros internacionales llegan ahí para tomar otro vuelo hacia el el interior del país, entonces toda la República dejaría de ser un destino atractivo para los turistas y viajeros de negocios, lo que repercute negativamente en la economía. Y esto no lo pensó Lopez Obrador. Lo malo es que vendió bien su idea por barata. Y digamos que el otro proyecto que propone, el aeropuerto de Tizayuca, tiene los mismo tintes, que son más político-electorales que tendientes a asegurar obras públicas de calidad y transparentes. Así que mis queridos lectores, aguas con ciertas propuestas que parecen sensatas porque nos ahorramos muchos millones de pesos, sin embargo, repito el dicho: lo barato sale caro.  

martes, 3 de noviembre de 2015

Capitalismo de Cuates

En México, desde el tiempo de Miguel de la Madrid, se dice que se han aplicado medidas económicas neoliberales que han sido catastróficas para la mayoría de los mexicanos. La verdad, se me hace una ilusión pensar que en realidad este bello país sea en realidad un Edén del neoliberalismo, al contrario, en mi opinión se ha aplicado lo que los norteamericanos llaman "Croony Capitalism", que en español sería "Capitalismo de Cuates", esto es que los grandes empresarios hicieron sus fortunas al amparo del poder público y no por su capacidad innovadora.

Y ejemplos sobran: Emilio Azcárraga Jean, Carlos Slim, Germán Larrea, Ricardo Salinas Pliego, entre otros tantos más. En el neoliberalismo de a de veras la competencia entre empresas es indispensable, sin embargo los mexicanos sufrimos de los monopolios cuando encendemos la televisión para ver las noticias, hablamos por teléfono, compramos gasolina y gas, encendemos la luz de nuestro hogares y muchas otras actividades. 

Dicen los especialistas que somos el país miembro de la OCDE con las mayores tarifas de telefonía y con el Internet más lento, gracias que una empresa casi tiene monopolizado ambos servicios y es Telmex. El dueño de esta empresa, Carlos Slim, uno de las personas más ricas del mundo, y gracias a su cercanía con el poder público ha impedido que otras empresas accedan a una mayor proporción del mercado de la telefonía fija y móvil. Televisa tiene una oferta televisiva mediocre, con telenovelas, deportes y programas de comedia cada vez más dirigidos a gente sin cultura. Pemex tiene monopolizado el mercado de la extracción de petroleo, gas natural y distribución de combustibles, sin que otras empresas puedan participar en el sector, lo que ha repercutido en los precios de los energéticos como gasolina, diesel y gas. La reforma energética promete revertir estos efectos, pero con la baja participación de empresas en la ronda uno de licitación de zonas de exploración, y todo debido a la corrupción, parece ser que las cosas seguirán igual los próximos años. 

El problema es que por angas o por mangas, al gobierno no le interesa en realidad resolver esta situación, ni siquiera a la oposición. El PAN tuvo muchas oportunidades de cambiar las cosas cuando eran oposición, ya que la reforma energética se propuso desde el sexenio de Ernesto Zedillo, pero siempre la bloquearon en el congreso. Ahora si la apoyaron cuando ya volvieron a ser oposición. La izquierda, parece más bien que es el grupo conservador en México, más que el PAN, ya que se mantienen aferrados a un pasado autoritario debido que desearían que la mayor parte de la actividad económica estuviera en manos del gobierno, cuando en la práctica se demostró que esta idea era pésima, y se evidencia en Pemex, los ferrocarriles, la compañía de luz y otros servicios, alegando que es para ayudar a las clases menos favorecidas. Sin embargo, la izquierda ayudaría más si propusieran políticas públicas para reducir la pobreza sin caer en populismos. En realidad, a nadie de nuestra clase política le interesa resolver de tajo los grandes problemas nacionales, ya que de esto les quitaría capital político para explotar en cada elección, que parece ser su único objetivo. 

Y es por esto que los empresarios se alían con el poder público, gracias a que los políticos les prometen favores para sus negocios a cambio de contribuir con las campañas políticas. Esto no es necesariamente malo, sin embargo no hay mecanismos para fiscalizar estos apoyos. 

Ya es hora de romper con el Capitalismo de Cuates para tener un país de oportunidades.