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jueves, 19 de julio de 2018

Negocios sucios de MORENA

La corrupción, uno de los mayores males que aquejan a nuestro país y la actual administración federal no ha sido la excepción. Escándalos como el de la “Estafa Maestra” o las casas Blanca y de Malinalco y los gobernadores que han desfalcado a sus estados son asuntos que han causado gran indignación. La impunidad y la nula transparencia gubernamental juegan un papel importante en la promoción de ciertas conductas entre la clase política. Por mucho que alguien prometa combatir la corrupción “con su ejemplo” de nada va a servir si antes no se ponen en marcha mecanismos tanto para la transparencia de contratos y cuentas públicas y para llevar ante la justicia a los corruptos. También hay que considerar en este país se habla del que se corrompe, pero casi no se habla de la que corrompe puesto que la corrupción muchas veces es hecha por lo menos entre dos personas y hablar de estas cosas es necesario para comenzar a resolver problemas.
Otra actitud muy común en nuestro país es la de defender grupos políticos corruptos utilizando las corruptelas de los opositores. “Mal de muchos, consuelo de tontos” dice el dicho y su significado es bastante literal porque alguien que hace algo que está mal arguyendo que todos lo hacen para defenderse, lo cual es bastante tonto porque es defender un sistema corrupto. Este tipo de actitudes no aportan algo positivo puesto que en realidad defiende, insisto, aquellos atributos negativos que se pretenden erradicar. Por este tipo de cuestiones hay todos estos vicios en la administración pública que no se han podido erradicar. En donde el Estado de Derecho es algo garantizado la justicia se imparte sin hacer distinciones, pues eso implica darle a cada quien lo que le toca independientemente de otros factores como la presión política o de la opinión pública. Sin duda que será un gran avance el colocar esto en nuestro ideario, pues tener Estado de Derecho es algo más que imponer normas jurídicas sino que estas sean claras en cuanto a sus señalamientos. Desgraciadamente en el ideario de América Latina no está el respeto a la ley en parte porque las reglas del juego no son parejas además de que son confusas y por el otro lado nos escudamos en el “todo el mundo lo hace”.
En este espacio ya he hablado de los actos de corrupción de la saliente administración de Enrique Peña Nieto que deberían haberle costado el cargo y posiblemente hasta su libertad. Sin embargo, el asunto que me embarga en este momento es el relacionado con el “Fideicomiso por los demás” para los damnificados de los sismos de septiembre del año pasado, hecho por el Movimiento Regeneración Nacional. Remontemos el tiempo al 25 de septiembre de 2017 que fue cuando Andrés Manuel López Obrador anunció que se abría una cuenta bancaria en el banco AFIRME. Esto se hace en un video en la plataforma YouTube en la que el ahora Presidente Electo mostraba un cartel con el número de cuenta. En el mismo video López Obrador insistió en que sería a través de la estructura del partido que se manejarían los recursos porque no confiaban en el gobierno. En realidad, sí estoy de acuerdo con este punto y para muestra un botón pues no aparece el dinero que donaron gobiernos extranjeros ni organismos internacionales por los sismos de septiembre. Pero si López Obrador cree que todos nos chupamos el dedo, desde el principio supe que ese dinero iba a utilizarse con fines político-electorales como “yo te doy dinero para que reconstruyas tu casa a cambio de tu voto y algo de proselitismo a mi favor”. Y al final creo que no andaba tan perdido.
Una investigación del Instituto Nacional Electoral (INE) arrojó una serie de irregularidades relacionadas con el dichoso fideicomiso. Las pesquisas demostraron que en diciembre de 2017 la cuenta bancaria de repente se llenó con dinero pues en el lapso de 20 minutos varias personas depositaron 50 mil pesos en efectivo en sucursales de AFIRME en la Ciudad de México y Puebla y que fueron realizados por militantes de MORENA. Ya durante las campañas se fueron retirando recursos de la misma cuenta por militantes de MORENA, al igual que en los depósitos. El dinero recaudado supuestamente se usó para campañas del partido en diversos puntos de la República. Y como los retiros se hicieron en efectivo utilizando cheques de caja, se encontró que nadie de los que hicieron las operaciones está en la lista de damnificados del Gobierno Federal. El monto desviado se calcula que asciende a entre 64 y 77 millones de pesos que se presume que fueron utilizadas en las campañas locales de MORENA. Ahora el INE multa a MORENA por 197 millones de pesos por el chistecito en el que están involucradas figuras como Layda Sansores, Yeidckol Polevnsky y la escritora Elena Poniatowska. No mentir, no robar y no traicionar al pueblo de México son los principios de MORENA. Pues que creen, acaban de mentir, robar y traicionar al pueblo de México. Sin el afán de justificar a alguien, creo que López Obrador acaba de enseñarnos el cobre, y todavía ni siquiera toma posesión de la presidencia. Y si son capaces de hacer esto ahora, imaginémonos lo que son capaces de hacer después, cuando asuman el gobierno.

sábado, 14 de julio de 2018

Corrupción del nuevo gobierno


A dos semanas el “histórico” triunfo de López Obrador en las urnas y después de ver algunos escabrosos detalles que averigüe hay algunos otros datos que no debemos pasar por alto. No voy a defender el gobierno saliente de Peña Nieto sencillamente porque fue corrupto, timorato y en buena medida es por eso que estamos aquí. El PAN, por otra parte, no supo construir un nuevo orden pues se valió de algunas prácticas del PRI y sumergió al país en una sangrienta espiral de violencia en un intento por legitimar su poder. Sin embargo, ahora que se está asimilando la noticia de que los mexicanos votaron por la “cuarta transformación” estoy cada vez más convencido de que hemos vuelto a tropezarnos con la misma piedra. Las otras tres grandes transformaciones no fueron más que sustituir a una elite gobernante por otra igual o peor y para muestra un botón: la dinastía sonorense fue más sanguinaria y corrupta que Porfirio Díaz y su séquito, aunque la historia oficial diga lo contrario. Entonces la verdad es que tengo expectativas muy bajas del gobierno próximo a entrar en funciones y no es para menos.  
Insisto en que el gobierno que ya se va no merece ser defendido, pero no por eso el que va a entrar es mejor. Las principales banderas de López Obrador son el combate a la corrupción y el eliminar los privilegios de los altos funcionarios. El problema es que antes de entrar el nuevo gobierno ya lleva en su haber escándalos de corrupción que no debemos pasar por alto. El más reciente es el desvío de 97 millones de pesos del fideicomiso que supuestamente hicieron los militantes de MORENA para los damnificados de los sismos de septiembre del año pasado. De la noche a la mañana desapareció el dinero que fue retirado por militantes de MORENA y nadie pertenecía la lista de damnificados de los movimientos telúricos. Dado que el partido fundado por y para López Obrador tiene un historial de transparencia muy pobre la verdad es que no me cabe la menor duda de que el dinero se usó como financiamiento de las pasadas campañas e incluso compra de votos (aunque la mitómana de Yeidckol Polevnsky diga que “se quiso decir o hacer otra cosa”). Mal de muchos, consuelo de tontos dice el dicho, pues no podemos ni debemos justificar estos actos de corrupción utilizando los de otros grupos porque no aporta algo para solucionar el problema. Tiene razón el que afirma que es más fácil aferrarse a una esperanza a pesar de que no existe que enfrentar la cruda realidad de aceptar que es así.
En cuanto a los colaboradores de López Obrador la verdad es que se ha rodeado de personas que tienen un historial político que va de malo a pésimo. Layda Sansores San Román es la primera de la lista y es la mayor tránsfuga de la política mexicana al haber militado en cinco partidos, empezando con el odiado PRI, que abandonó al no satisfacer sus caprichos políticos y así fue con los demás institutos políticos que abandonó y todo para evidentemente vivir del presupuesto y bastante bien por lo que se pudo constatar en su último escándalo. Marcelo Ebrard, futuro secretario de Relaciones Exteriores, tiene en su haber el fraude de la línea 12 del metro de la Ciudad de México y no es solo que sean compras a sobreprecio sino que dicha línea estuvo cerrada por espacio de año y medio por riesgo de descarrilamiento en el tramo elevado de la misma poniendo en riesgo la integridad y vida de miles de personas, tanto usuarios como los que están alrededor de la misma. Además de ellos dos, personas como Nestora Salgado y Napoleón Gómez Urrutia deberían estar en la cárcel por los diversos delitos de los que se les ha acusado y no siendo futuro funcionaros públicos.
Y como lo dije, no se trata de justificar a otros grupos políticos, sino de convencernos de que es mejor no tener altas expectativas del gobierno que se va a establecer el 1 de diciembre. Las otras tres transformaciones del país solo sirvieron para desplazar elites corruptas por otras iguales o peores. Lo peor es que en la escuela nos las vendieron como la panacea para justificar el estado de las cosas y ahora imagínense como fueron, como son y cómo serán las cosas. Y todo ha sido por el afán de quitarnos la responsabilidad hasta de pensar por nosotros mismos y cedérselo a otra persona para que lo haga por nosotros. Esa es la piedra en la que nos tropezamos una y otra vez en espera de un mesías que con unos cuantos pases mágicos resuelva nuestros problemas. Lo peor del caso es que hemos caído varias veces en la trampa: Santa Anna, Madero y Cárdenas son el claro ejemplo de lo que digo pues en su momento los subieron al altar de “salvador de la patria” y solo generaron problemas a corto y largo plazo. Con tristeza debo decir que tienen razón aquellos pensadores que dicen que quienes no conocen su pasado están condenados a repetirlo. Y los mexicanos al parecer carecemos de memoria histórica puesto que seguimos pasando tercamente por donde está esa maldita piedra con la que ya hemos tropezado tres veces y acabamos de hacerlo, en mi opinión, por cuarta ocasión. La verdad es que también soy terco, pues parece que le hablo a la maldita pared.  

martes, 3 de julio de 2018

El Foro de Sao Paulo


Como todos ya sabemos, Andrés Manuel López Obrador se convertirá en el próximo presidente de la república. Francamente, es un momento que no deseaba ver nunca, pero es un hecho consumado y nada puedo hacer, por el momento. Desde el año 2000 con la derrota del Partido Revolucionario Institucional la situación nacional ha ido de mal en peor y el ascenso de López Obrador al poder no se puede explicar sin esos acontecimientos. Durante los últimos tres años estuve hablando acerca de cómo López Obrador estaba trayendo de nueva cuenta las políticas de Luis Echeverría que llevaron al país a una de las peores crisis económicas de su historia, del haber admitido a todo tipo de especímenes políticos pero sobre todo cleptómanos. De lo que casi nunca hable fue de las relaciones que tiene (supuestamente) el partido MORENA con el chavismo venezolano. Pero ahora tengo pruebas que en mi opinión no se pueden ignorar.
Voy a remontarme al año 1987 cuando la Perestroika estaba en auge en la Rusia soviética, que prácticamente estaba ya en decadencia. Fidel Castro, viendo la inminente caída de su principal proveedor se dio cuenta de que era necesario replantearse el cómo llevar su revolución a otros rincones del continente. También por ese entonces cayeron algunos de los regímenes dictatoriales militares en países como Argentina, Chile, Guatemala, El Salvador y Nicaragua. Como ya no iba a haber quien patrocinara las guerrillas comunistas, a Fidel Castro y a Luis Inacio Lula da Silva se les ocurrió la idea de hacer una organización que agrupara a todos los partidos políticos y organizaciones de izquierda de Latinoamérica haciendo un frente común de gobiernos aliados. Con esto se reunieron en Sao Paulo en julio de 1990 (luego de la caída del Muro de Berlín) y desde entonces se han reunido en una ciudad latinoamericana cada año. Estoy convencido de que inicialmente patrocinaron guerrillas por el intento fallido de golpe de Estado perpetrado en Venezuela por Hugo Chávez en 1992 y por el que estuvo preso. En aquellos años Venezuela atravesaba una crisis institucional por una enorme corrupción de las autoridades y que finalmente llevó a Chávez al poder en 1998.
Con este primer éxito llevaron al poder a Luis Inacio Lula da Silva a la presidencia de Brasil en 2001, a Evo Morales a la de Bolivia en 2003, a Néstor Kirchner a la de Argentina en 2007 y a Rafael Correa a la de Ecuador también en 2007. Casi desde el principio el sistema implantado, el “Socialismo del siglo XXI”, dio muestras de sus bemoles con la expropiación de empresas (salvo en Brasil) y una enorme corrupción en los países gobernados por los partidos políticos miembros, siendo el más significativo el de la empresa brasileña Odebrecht que sobornó a funcionarios de todos los gobiernos latinoamericanos que llevó a la caída de varios de ellos como la lacaya de Lula da Silva, Dilma Rouseff y el mismo Lula. Ahora, veinte años después de la llegada de Chávez al poder los venezolanos lamentan no haber escuchado a los que los advirtieron que las políticas de la Revolución Bolivariana llevarían al empobrecimiento masivo, destrucción de la planta productiva, inflación incontrolable y escasez de productos de primera necesidad y se arrepienten también el haberlos tildado de locos en 1998. En los primeros años es cierto que lograron aparentes avances en el bienestar de la población pero con el tiempo las ineficiencias de esas políticas los llevaron al escenario actual.
La característica principal de los casos de los países gobernados por partidos miembros del Foro de Sao Paulo (nuevamente se excluye a Brasil) es que la mayoría de ellos pasaban, al igual que México, por una crisis en todos los aspectos: pobreza, corrupción, crisis económica, quizá inseguridad y le hicieron caso al primero que les habló bonito. Tampoco puedo ignorar que varios militantes destacados de MORENA como Gerardo Fernández Noroña, Yeidckol Polevnsky, John Ackerman, entre otros, alaben el chavismo. Desde que escuche a la politóloga guatemalteca Gloria Álvarez decir que MORENA es miembro del Foro de Sao Paulo decidí investigar sus afirmaciones. Me encontré con que es cierto y que incluso hay un mensaje de López Obrador en el portal “Regeneración” para una reunión del grupo realizada en 2011 y la participación de militantes de su partido en las reuniones del grupo. También encontré que el PRD y PT son miembros de esta organización a la que considero nefasta y hay que tomar en cuenta que AMLO perteneció al primero y el segundo es palero de su instituto político.
Señores, creo que estamos ante las puertas del infierno. Lo único que lamento es no haber encontrado esto antes porque ahora es demasiado tarde, aunque creo que en el transcurso de los siguientes años podemos hacer algo. Por temor a una futura persecución les dejo esta información con la esperanza de que lo que estoy diciendo ahora no sea en balde.