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jueves, 27 de agosto de 2020

Caída libre

 El INEGI acaba de dar a conocer las cifras del desempeño de la economía durante el segundo trimestre del año y los resultados son lamentables. El porcentaje de la caída es 18% con respecto al trimestre anterior, por lo que esta caída del PIB representa menos bienestar para todos. Esto es porque se traduce en mayor desempleo, menor consumo, menor inversión y caída en la recaudación de impuestos. La situación es bastante grave debido a que el estado de las finanzas públicas ya de por sí delicado, esto supondrá un duro golpe para los que menos tienen. Esto no es de sorprender puesto que los más pobres son siempre los primeros en pasar a cuchillo en las crisis económicas por mucho que se intente ocultarlo con programas sociales. Y no solo es la caída en la recaudación lo que tiene a las finanzas públicas contra la pared, también el gobierno tienen más gastos debido a que ahora tienen que pagar los populismos del presidente en un momento en que no se pueden afrontar, lo que sin duda está poniendo en riesgo incluso la operatividad del gobierno.

Y mientras el presidente desprecia el Producto Interno Bruto como el indicador por excelencia del desempeño de la economía, los que la sufrimos somos cada uno de nosotros. El gobierno prácticamente vive en otra dimensión tratando de hacernos creer que todo está bien pero la realidad terca siempre se impone. Solo a mí alrededor veo a personas vendiendo toda clase cosas: gelatinas, dulces, tamales, merengues, etc., evidencia sin duda del desempleo brutal que hay en el país. El presidente dice que con los programas sociales la reactivación de la economía es solo cuestión de tiempo, pero las pruebas dicen que esto no está resultando así, sino por el contrario. Y no va a ayudar que el inútil arrastrado de Mario Delgado y se haga pasar pos taxista para hacernos creer que los empresarios son los malos del cuento mientras que los que reciben dadivas del gobierno están felices. Se le olvida al inútil arrastrado ese que son los empresarios medianos y pequeños los que sostienen a este país pues generan el 95% de los empleos que se necesitan y contribuyen enormemente a las arcas públicas, por lo que el ejercicio del lamebotas del líder de la bancada de MORENA salió al revés. Solo deseo que lo lancen a patadas el año que viene.

Lo que sí es evidente es el desprecio de la técnica para diseñar y ejecutar políticas públicas. Esto ha llevado sin duda a tener un desastre en todos sentidos y el económico no es la excepción. En primer lugar, tenemos los proyectos de obra pública que ni a bosquejo en una servilleta llegan, pues eso absorbe una gran cantidad de recursos públicos y de hecho no dudo que esto tiene en parte responsabilidad de la precariedad de las finanzas públicas. El otro lado de la moneda sin duda son los programas populistas del presidente para la compra de votos a favor de la transformación de cuarta. Lo peor del caso es que por la caída de la economía ya le está dando al traste a todo lo anterior por la falta de recursos entre el aumento del gasto público a la par de la caída de la recaudación fiscal. Esto es porque de un momento a otro puede haber recortes en áreas estratégicas como salud y educación además de los que ya se aplicaron y esto se puede reflejar en el paquete económico de 2021. El presidente no tuvo la previsión de entender que con la economía deprimida sería prácticamente imposible cumplir con sus compromisos de campaña, aunque estos también iban a tronar la economía de todas maneras, pues además de todo prácticamente desprecia a los empresarios. Y como dije, los más pobres son los primeros en pasar a cuchillo independientemente de los programas sociales existentes y es iluso el que crea lo contrario.

Hay otro punto que casi nadie toca pero que es de crucial importancia para el desarrollo del país: el sector energético. Este sector es muy importante, pues de él dependen todos los demás. Sin embargo, ahora está en crisis por los desplantes del presidente y los encargados del mismo. A estas alturas del partido Baja California tiene una crisis energética al grado de pedirles a los habitantes del estado que apaguen el aire acondicionado durante las horas de mayor demanda. Esto es bastante grave puesto que uno de los factores que influyen en la instalación de inversión extranjera es el acceso a fuentes de energía confiables. Esto sin duda va a impactar duramente en el PIB no solo por ahuyentar a los inversionistas energéticos sino que empresas de otros ramos podrían irse ante los cortes de electricidad frecuentes, como los que ya ocurren en California. Sin temor a equivocarme esto va a impactar de forma negativa en la generación de empleos con el consiguiente impacto a las finanzas públicas y nuevamente los primeros en pasar a cuchillo son los más pobres. A lo mejor en eso consiste aquello de “primero los pobres”. Pero mientras son peras o son manzanas, el crecimiento económico ha pasado de mediocre a pésimo lo que va a aumentar la pobreza de modo alarmante en los años venideros. Y lo siento mucho, pero la política económica de López Obrador está encaminada hacia allá, pero piensa que con programas sociales la va a rescatar, o al menos cree que nos lo vamos a tragar. Y ya no quedan dudas, no hay opción más que exigir la renuncia del presidente, ya hay motivos de sobra.  

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