Buscar este blog

viernes, 28 de agosto de 2020

Educación a distancia

Durante años se ha insistido acerca de la precariedad del sistema educativo y, aunque ha habido intentos por mejorarlo, la verdad es que todos han sido infructuosos. Luego de mucho investigar durante años he llegado a la conclusión de que es un problema que tiene siglos de existir y los esfuerzos verdaderos que se han dado en la materia han sido echados por tierra. Ahí están los esfuerzos de la noble tarea de Justo Sierra que se fueron al traste por la Revolución, ahí están los de José Vasconcelos que fueron enviados a la basura por la “educación socialista” de Calles y ni hablar de la titánica tarea y el legado de Jaime Torres Bodet que fueron lanzados por la borda por Luis Echeverría. Ahora la educación se considera un botín político de las mafias sindicales que lo único que hacen es defender privilegios inconfesables de unos cuantos caciques pueblerinos. Aunque apoyé la reforma educativa de la administración de Peña Nieto, sí considero que le faltaba bastante para estar completa, además, definitivamente el actual gobierno hizo muy mal en hacerla derogar. 

Como dije antes, este gobierno no está muy comprometido con la niñez de este país y en el campo de la educación pues no es la excepción. El entregarle el sistema educativo nuevamente a las mafias sindicales por ceder a sus chantajes de bloquear vías de comunicación. Y lo peor es que no se ha logrado apaciguarlos de ninguna manera. Pero esto no es lo más grave, pues este gobierno, que basa sus políticas públicas en ocurrencias e improvisándolo todo y la educación no es la excepción. Los contenidos educativos de los libros para primaria y secundaria no se entienden mientras para maestros y padres de familia los objetivos del programa no están ni siquiera bien definidos. Mientras tanto, casi nadie sabe dónde está el secretario de educación, Esteban Moctezuma, pues nunca dice nada y cuando abre la boca, lo mejor es que se quede callado. En realidad esto es un reflejo más de la improvisación que se nota en todas las áreas del gobierno. Cosa que se advirtió desde la entrega del Plan Nacional de Desarrollo, que en realidad parece que lo escribió un estudiante la noche antes de entregarlo y ni siquiera le pasaron el corrector ortográfico por el texto.

Este año se vino la pandemia y las escuelas, como muchos establecimientos, tuvieron que cerrar y los niños pues tuvieron que quedarse en sus casas. Y aunque con las nuevas tecnologías es posible tener clases sin tener que salir de la comodidad del hogar, pues algo así como la mitad de la población del país no tiene computadora ni acceso a internet con las consecuencias imaginables. Y sí, muchos maestros dedicados a su profesión mejor se pusieron a repartir fotocopias con tareas para los alumnos de escasos recursos aunque en el futuro sería bueno reducir la brecha digital, pero eso toma tiempo. Lo que hizo el gobierno federal es firmar un acuerdo con las televisoras para pasar contenido educativo por televisión abierta, pero como todo, ni siquiera a bosquejo en una servilleta llega. De hecho, el primer día pasaron fragmentos del circo de don Gansisco. Ya viendo el contenido, francamente para lamentarse, no se entiende con claridad lo que dice el instructor. Y todavía ponen un número de teléfono donde resuelven dudas. ¿Cómo van lo van a hacer si ni ellos mismos entienden lo que tratan de explicar? Esto es lamentable, francamente no ha diferencia a que los niños pierdan el año escolar.

Lo peor del caso es que el chistecito nos está costando 450 millones de pesos que caen muy bien a las televisoras en un tiempo en el que casi nadie ve televisión abierta. Yo odio a la CNTE, pero en esta ocasión estoy de acuerdo con ellos que era mejor repartir copias con el material didáctico. Y esto no es nada más en México, sino en todo el mundo, pues especialistas en la materia educativa están preocupados por el impacto que pueda tener la pandemia en el desempeño de los alumnos en los diferentes sistemas educativos alrededor del globo. Lo peor del caso de México es que las autoridades educativas pues francamente están desorganizadas pues no tienen objetivos o programas educativos claros. Que tan grande es el problema que mejor se han puesto las pilas gobiernos de países más pobres como el de Uganda cuyo presidente describió bien los problemas derivados de no ir a la escuela. En México, por ejemplo, se desplomó la venta de útiles escolares cuando por estas fechas es prácticamente imposible encontrar un triste lápiz, todo debido a que ni una lista de útiles escolares elaboraron este grupo de ineptos. Y sí, es cierto, tampoco los padres de familia están tomando este asunto con seriedad, detalle que he denunciado desde hace muchos años, aunque este problema también puedo comprender que se derivó de lo desastrosas que son las políticas públicas en todos los aspectos de la vida nacional y que en este caso en particular se traduce en que los padres no sepan ni lo que deben hacer. Tiene razón Brozo al decir que la pandemia desnudó a la 4T, y esto solo es un botón.     

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.