Están iniciando
formalmente las campañas a la presidencia de la república pero antes de empezar
los aspirantes ya me tenían harto. Motivos no me hacen falta pues por lo menos
los tres aspirantes a la presidencial que van adelante en las encuestas se han lanzado
con todo en un desfile de dimes y diretes en un intento por demostrar quién ha
sido más corrupto en sus cargos anteriores. En parte son absurdas las leyes
electorales mexicanas hechas para aumentar el poder de los partidos políticos
con absurdos tales como “precampañas”, “periodo intercampañas” y “veda
electoral” que en realidad no son más que tonterías para limitar la de por sí
magra democracia mexicana. La polarización de la sociedad en nuestro país es, además,
un problema bastante antiguo y ha causado estragos muy importantes en nuestra nación
pues la clase política se siente dueña del poder y cuidado cuando otro lo
obtiene.
Empecemos con José
Antonio Meade que de ganar continuaría con las políticas de Peña Nieto por
otros seis años al menos. Sin embargo, el partido que lo postula es el que
tiene el peor historial entre la población. No es para menos, pues el Partido
Revolucionario Institucional llevó al poder a personas cleptómanas y asesinas. Aunque
yo mismo puedo reconocer algunos de sus logros, sus negativos los eclipsan
totalmente. Además, tiene que cargar con la mala administración de Peña Nieto
que se durmió en sus laureles mientras fortalecía a sus opositores, en especial
a López Obrador. El tema de las reformas estructurales estuvo muy mal manejado
desde el principio y fue cuando el presidente no pudo enfrentar a los demonios
engendrados por su partido. Lo ocurrido con los estudiantes de Ayotzinapa no se
ha aclarado del todo y se lo achacan al gobierno federal. La corrupción ha sido
constante a lo largo del sexenio que termina y actualmente hay varios
gobernadores prófugos, mientras que funcionarios del gabinete desaparecen
dinero a diestra y siniestra. Meade se me hace una persona bastante decente
pero su sequito es otra cosa y con lo anterior se antoja tremendamente
complicada su victoria en las elecciones.
El joven Ricardo Anaya
Cortes pareciera ser la promesa opositora a Peña Nieto pero sin llegar a los
radicalismos de López Obrador. Sin embargo, para el joven queretano las cosas
no pintan color de rosa y motivos sobran. La primera de ellas tiene que ver con
el hecho de que llegó a donde está traicionando a medio mundo, en especial a su
mentor, Gustavo Madero, y al matrimonio Calderón-Zavala provocando una fuga de
militantes en el albiazul. Además, los señalamientos por lavado de dinero
debido a la venta de naves industriales en su natal Querétaro lo han hecho caer
en las preferencias electorales sobre todo por no transparentar el asunto. Aun así,
se ha posicionado segundo lugar en las encuestas y podría vencer a López
Obrador pero con bastante dificultad. Y es que debido a las traiciones
cometidas para llegar a la candidatura a la presidencia muchos cuadros de los
partidos que los patrocinan, en especial del PAN, se han ido a engrosar las
filas de MORENA fortaleciendo a su dueño que además va primero en las
encuestas. Además, las propuestas de Anaya son más que absurdas y basta con ver
lo del “Ingreso Básico Universal” para tener idea de lo demagogo que puede
llegar a ser.
A López Obrador lo
deje para el último porque es el puntero en las encuestas y tal parece que es
proclive a autodestruirse. Algo que no ha trascendido en muchos medios de comunicación
es que hay protestas por parte de los militantes de MORENA en contra de López
Obrador por las candidaturas. Es evidente que las ansias de llegar a la
presidencia de López Obrador lo han llevado a incluir cuadros de grupos
disidentes de otros partidos (la mayoría de ellos del PRI, que además tienen un
historial muy largo de corrupción) y por eso ha dado candidaturas a los recién llegados.
Esto ha desatado el enojo de los militantes que fundaron MORENA debido a que se
sienten traicionados por su líder. Sin temor a equivocarme, la única candidata
a un puesto de elección popular de los militantes fundadores es Claudia Sheinbaum.
Por este motivo se han presentado protestas de militantes de MORENA en Apodaca
(Nuevo León), Chihuahua, Durango, Ocoyacac (Estado de México), Ciudad de México
(el bastión más fuerte de MORENA), Toluca y no sé si son todas hasta el
momento. También cabe señalar que candidaturas plurinominales como las de
Napoleón Gómez Urrutia y Nestora Salgado han sido cuestionadas en diversos
medios de comunicación pues ambos aspirantes han sido señalados por diversos
delitos. Además, amenazas tales como cancelar el proyecto del aeropuerto y de
derogar la reforma educativa son temas en los que el candidato y su sequito no
se ponen de acuerdo pues el aspirante presidencial insiste en ello mientras que
sus colaboradores señalan que solo serán revisados. Y por último, el dueño de
MORENA y sus empleados ya se sienten presidente y miembros del gabinete,
respectivamente, pero se les pasó por alto que el dicho dice que del plato a la boca se cae la sopa.
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