Y arranca la carrera por
la presidencia de nuestro vecino del norte, y los ánimos están demasiado
calientes. Los habitantes de Estados Unidos insisto en que están enojados con
la administración de Barack Obama, ya que el poder adquisitivo de su pueblo ha descendido,
los abusos de la policía contra los negros y los latinos, y estos último son
los que la han pasado peor. En los últimos ocho años se han expulsado a más
inmigrantes de origen hispano que en ningún otro gobierno, ni el racista de
George Bush hijo se han deportado a tantos inmigrantes latinos. Además, el
todavía Coloso del Norte ha perdido influencia a nivel internacional gracias a
que Obama es buen orador, pero pésimo estadista. Ha dejado que otros países le
coman el mandado, y el peligro del Estado Islámico no lo ha hecho reaccionar
como debería. Él no ha podido resolver los problemas heredados de la
administración de Bush hijo, que no son menores.
Esto tiene mucho que ver
con la administración de George Walker Bush. En este gobierno fueron los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, lo
que derivó en las intervenciones militares de Afganistán e Irak, que terminaron
(por lo menos en parte) en las primaveras árabes y el Estado Islámico ha
ascendido por esto. Bush también hizo caso omiso a la corrupción corporativa de
las empresas americanas, que derivó en que los bancos prestaron dinero a gente
que no podía pagarlos. Entre otras cosas, también el aumento del gasto militar
e incluso utilizo el dinero del fondo de desastres naturales, de ahí que el
ejército mexicano tuviera que acudir a Nueva Orleans cuando en agosto de 2005
el huracán Katrina devasto esta bella ciudad del estado de Louisiana, además de
que el ejército norteamericano estaba peleando en Irak en ese momento. Bush
dejo el cargo dejando a su país siendo un desastre en muchos sentidos, pero no
había los problemas étnicos en el Coloso del Norte, pero si sentó las bases
para ellos, ya que ahora los americanos de origen sajón culpan a los
inmigrantes de que les han robado los empleos, de haber saturado el sistema de
salud, entre otras cosas. En su administración también se dio el rechazo a la
comunidad musulmana gracias a que acusaron a Bin Laden de los atentados del
11-S.
En cuanto a Obama, la
verdad hizo lo mismo que Vicente Fox, ya que hizo pedazos la esperanza y las
aspiraciones de los estadounidenses. El poder adquisitivo de los
norteamericanos ha caído demasiado desde 2008, el desempleo no cede y solo se
ha dedicado a hacer discursos y perder el tiempo en discusiones bizantinas como
eliminar los baños separados. El Obamacare, un sistema de seguridad social
incosteable y dirigido a aquel sector de la población que supuestamente quiere
apoyar más: los inmigrantes ilegales. Con Bill Clinton se lanzaron a 189 mil
ilegales, con Bush a 319 mil, y Obama lleva la espectacular cifra de más de dos
millones de sin papeles echados de la unión americana. ¿Les de miedo Trump con
el muro que pretende hacer obligándonos a pagar confiscando las remesas? A
Obama solo le importan los inmigrantes en la mediad que llenan las urnas a
favor de su partido, pero les ha hecho más daño que a nadie en su gestión. ¿Ya
no se acuerdan del operativo “Rápido y Furioso”? Obama hizo todo lo posible por
tapar la responsabilidad de su gobierno. Para eso le hemos servido, para ser
chivos expiatorios de sus pecados y no se entiende el por qué de la candidatura
de Donald Trump. En la administración de Bush fue cuando empezó el
endeudamiento exorbitante de Estados Unidos que a nadie de los demócratas le ha
interesado resolver, aunque los republicanos no han querido asumir su
responsabilidad.
Tampoco creo que Donald
Trump sea mejor presidente que Obama debido principalmente a que su odio a
nuestro país puede llevar a Estados Unidos a la ruina total. Aunque la verdad
creo que Hillary Clinton lo haba mejor que Obama, debido a que ella va a
continuar las políticas progresistas del actual presidente, que en realidad no
ayudan a resolver los nada pequeños problemas de la unión americana. Lo de los
inmigrantes ilegales y refugiados, me temo que el gobierno americano no tiene
porque recibirlos ni mucho menos de darles trabajo, no importa lo que estos
aporten a la economía, y sí, me temo que tienen derecho a pedir la revisión del
Tratado de Libre Comercio e incluso abandonarlo si así lo desean y nosotros no
podemos hacer algo para evitarlo. Estoy de acuerdo que Trump solo se está
dejando llevar por sus ideas, que aunque parezcan irracionales, son las
reacciones del americano promedio que vio como la fábrica donde trabajaba se
venía para México o se iba a otros países con mano de obra más barata, y veían
como los inmigrantes se hacen de los trabajos, por lo que entiendo su furia. Es
decir, no podemos esperar que otros carguen con nuestros problemas. La
inmigración ilegal es resultado de las oportunidades que nosotros no hemos sido
capaces de crear. Nosotros como sociedad nos hemos empeñado en defender mitos
que no tienen sentido, cuando nuestros paisanos se van a Estados Unidos, por lo
que deberíamos reconsiderar plantearnos estos mitos, porque la inmigración
ilegal es resultado de estas políticas económicas. Tal parece que esto solo es
el comienzo de la factura que tenemos que pagar por no haber prevenido esto, ya
que no podemos depender de las remesas, y es lamentable que sea nuestra segunda
fuente de divisas. Este tema no nada más tiene que ver con la política del
Coloso del Norte y nuestras fallas económicas, y deberíamos evaluar nuestra
responsabilidad en este asunto tan escabroso.
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