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viernes, 19 de agosto de 2016

Cuando el estado se hace cargo de lo que no debe

Se han inventado en América Latina todo tipo de programas sociales, según esto para sacar de la pobreza a millones de personas. Pero la verdad, no entiendo como muchas personas piensan que con este tipo de políticas está cediendo la miseria en el continente, o por lo menos en esta parte de América. Esto va desde comedores comunitarios hasta ayudas en efectivo, lo a la larga ha impedido que mucha gente abandone el flagelo que supone la pobreza. Por otro lado, también están las expropiaciones y las reformas agrarias que hicieron los gobiernos de varios países por “el bien del pueblo”, sin saber (o quizá sabiendo) lo que ocurriría a la larga con la economía de sus respectivos países. No conozco, he de confesar, la historia de muchos de los países de Latinoamérica, pero sí se de algunos de los problemas que aquejan a los países de esta parte de nuestro continente son comunes a México. Pero por extrapolación de la historia de México, puedo tratar de dar una imagen bastante aproximada.
Para empezar, diré que México es un país con bastantes mitos históricos, como es el caso de las Guerras de Independencia, la Reforma y la Revolución. Esto es porque siempre nos han dicho que los héroes de esos periodos de nuestra historia luchaban a favor de los desvalidos, pero la realidad es otra, porque muchos de los personajes que nos venden no son héroes, sin oportunistas que llegaron en el momento de la foto. Por rezones de espacio, me ocupare únicamente de los mitos de la Revolución Mexicana, el penúltimo conflicto armado en la historia de México. Con esto intento dar una perspectiva histórica al problema que estoy planteando, así que si alguien de alguno otro país de América nota algún parecido con su país, es porque todas las naciones del subcontinente han cometido los mismos errores, o por lo menos la mayoría.
En primer lugar hablare del mayor tirano según la historia de México, el general oaxaqueño Porfirio Díaz. La Revolución de Francisco I. Madero se hizo para derrocarlo, debido a que ya llevaba tres décadas en el poder. En los libros de historia oficial dicen que él era un malvado que permitía que los hacendados y los extranjeros explotaran a los trabajadores del país. Sin entrar en detalles, en su tiempo fue cuando México conoció algo de la prosperidad que potencialmente tiene, y me temo que la mal llamada Revolución no hizo otra cosa que destruir su obra. Es cierto que tuvo algunos errores, como no darle sus derechos a los trabajadores o quitarles sus tierras a los indígenas y entregarlas a los latifundistas, pero lo que hicieron gobiernos posteriores no fue precisamente mejor de lo que lo había hecho el general oaxaqueño. El primero de ellos fue la Reforma Agraria que destruyo al campo mexicano, ya que al fragmentar los latifundios, las tierras de cultivo se hicieron poco rentables tal como Francisco Martín Moreno relata en su novela “100 mitos de la historia de México”, donde dice que gracias a la Reforma Agraria marcharon muchos de nuestros compatriotas hacia Estados Unidos. El habla de 5 millones de mexicanos que fueron a trabajar al campo de nuestro vecino del norte, abandonando las tierras que el gobierno había entregado a muchos campesinos, y solo eran los legales, que habían sido contratados mediante el programa bracero; sin embargo, otros 5 millones se fueron de ilegales, y tomando en cuenta que el programa bracero duro de 1942 a 1964, tomando como referencia que en 1960 la población era de 30 millones, la tercera parte (en su mayoría, gente del campo) se había ido a trabajar para los yanquis, lo que correspondía a la tercera parte de la población en aquel entonces. ¿De dónde sacan que la Reforma Agraria fue un éxito? Además, es la causa de la destrucción y sobrepoblación de nuestras ciudades, ya que sin la reforma no habría migrado tanta gente del campo a la ciudad.
En cuanto a otros asistencialismos, como los de la Secretaría de Desarrollo Social, me temo que están diseñados para mantener a la gente en la miseria, no para sacarla de ella. La leche Liconsa, por la que los productores de lecheros protestan cada vez que no les quiere comprar el gobierno este y otros productos, cosa que me temo que no es obligación del Estado. El gobierno no tiene el deber de subsidiar todo y a todos, ya que por más recursos que intente obtener, me temo que termina por destruir la economía, ya que al cobrar demasiados impuestos, se mata la actividad empresarial, con lo que se deja de generar riqueza y empleos.

Estos errores los han cometido hasta países desarrollados, ya que hasta ellos han sucumbido ante el populismo. Esto es consecuencia sobre todo, de que algunos gobiernos incluyen “derechos sociales”, sino, vean en la constitución mexicana con los derechos a la vivienda, o como se logró incluir un salario mínimo que satisficiera las necesidades de una familia, como vivienda digna, vestido, educación y entretenimiento, lo que a todas luces se puede considerar una violación a la carta magna. Esto ha derivado que muchas personas piensen en el populismo como forma de gobierno. Por lo tanto, me temo que nuestros problemas no se va a resolver hasta que los latinos dejemos de irnos por la salida fácil.    

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