Buscar este blog

miércoles, 1 de julio de 2020

Dos años de desastre

Hoy, 1 de julio del año 2020 se cumplen dos años del triunfo de López Obrador en las elecciones presidenciales. El poder lo empezó a ejercer desde el momento en que se declaró que había ganado la contienda electoral tomando decisiones que todas las personas inteligentes dijeron que en el futuro se iban a notar. Sin duda el peor error de la administración de López Obrador fue la cancelación del aeropuerto de la Ciudad de México y que ha tenido consecuencias sobre la inversión que ahora con la pandemia se han agudizado. De hecho, la crisis sanitaria aceleró lo que era inevitable que era la destrucción nacional con la caída del presidente en popularidad. La inseguridad es otro rubro que va al alza y es muy probable que se rompa el record de asesinatos de Peña Nieto. La corrupción es otro rubro que sin duda está mellando la popularidad del presidente y que desde luego tiene escándalos tan graves como en su momento lo fueron la Casa Blanca o la Estafa Maestra y que el presidente trata de tapar y fingir que nada pasó.

¿Cómo llegamos a esto? Es una pregunta que hizo Vito Corleone a los demás jefes de la mafia con los que el padrino tenía rencillas. Yo creo que es obvio que los gobiernos anteriores no hicieron un buen trabajo y la gente se inclinó por quien pensaron sería su redentor. Había grandes esperanzas en el gobierno de López Obrador, pero las mismas se han ido apagando con el tiempo. La debacle económica de este país comenzó con la cancelación del aeropuerto en octubre de 2018 y que arrojó como resultado una contracción económica del 0.1%. La creación de empleos se vio afectada en consecuencia puesto que en 2018 se crearon algo así de 600 mil mientras que en 2019 solo fueron alrededor de la mitad según las cifras del IMSS. El presidente piensa que puede lograr el bienestar de las familias mexicanas a través del reparto de dinero de los mal llamados programas sociales, pero con la caída en los ingresos de las arcas gubernamentales eso se antoja hasta imposible por lo que no sería posible seguir manteniendo dichos programas en un futuro. Lo peor del caso es que la pobreza está aumentando por el desempleo y la presión sobre las finanzas públicas va a aumentar de forma brutal.

 Seguridad es el rubro que también López Obrador ha dejado abandonado a su suerte. Para intentar resolver el problema creo una Guardia Nacional que en serio pasa más pena que gloria. No es posible tener un cuerpo de seguridad al que es posible amedrentar a escobazos. Pero sobra decir que la seguridad no es la prioridad del presidente, pues además de saludar a la madre de uno de los delincuentes más notables de nuestro país, a los familiares de las victimas los hace a un lado. Pero lo más destacado es la improvisación, el sello de López Obrador. En octubre del año pasado hubo un operativo para capturar a Ovidio Guzmán en el que se notó la improvisación de las fuerzas de seguridad involucradas en el mismo. Meses después, y retomando la indiferencia hacia las víctimas, fueron masacrados de manera cruel varios miembros de la familia LeBaron en Chihuahua, incluidos varios niños y únicamente se les atacó en redes sociales de manera inmisericorde de parte de los bots pagados por el gobierno. Lo peor del caso es que el presidente pretende mostrar la cara de que es un humanista de la talla de Gandhi, que tal vez fuera un pacifista, pero eso es diferente de ser un pusilánime, cosa que sí es López Obrador.

Pero sin duda el tema por el que ha destacado este gobierno es la corrupción que incluso ha socavado la imagen de mártir impoluto del presidente (que nunca le ha quedado). El fantasma de Rene Bejarano anda rondando por ahí al ver casos como el de Yeidckol Polevnsky que era presidenta de MORENA y salió con cuentas malas en las finanzas del partido. Estoy convencido de que las denuncias en su contra tienen que ver con la rivalidad por el control del dinero del partido con los hijos del presidente y que de la noche a la mañana se convirtieron en dueños de una chocolatería y una cervecería. El caso de Irma Erendida Sandoval es otro notable pues le salieron lujosas propiedades sin tener los ingresos millonarios para poder costearlas. Algo similar a lo ocurrido con Manuel Bartlett hace algún tiempo. A esto hay que agregarle que la mayoría de los contratos públicos por asignación directa, siendo la porción tres de cada cuatro. Se supone que el combate a la corrupción sería uno de los pilares de esta administración, pero están haciendo parecer a Peña Nieto y su gabinete como aficionados al desvió de recursos, pues la percepción de la corrupción ha crecido un 53% durante el último año. Esto lo convierto en un gobierno sumamente corrupto, incluso más que el anterior. Yo no sé por qué demonios habla el presidente con tanta seguridad acerca del fin del flagelo que más daño ha hecho al país porque es evidente que está más preocupado porque se no se sepan las porquerías que se cometen dentro de su gabinete, lo que podría minar la supuesta honestidad de López Obrador y su popularidad…

  


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.