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lunes, 15 de junio de 2020

Racismo y ridiculeces

Si hay algo que me avergüenza como millennial es la fragilidad con que toman los miembros de mi generación ciertos temas. Pero lo que de verdad está, no sé si para dar risa o para dar pena ajena es que los grupos progresistas que piden cosas estúpidas en su mayoría son de mi generación. Derribar estatuas de personajes históricos porque no son del agrado de algunos grupos pues francamente considero que es llegar a extremos. Para bien o para mal, nosotros somos el resultado de la historia. ¿Se imaginan que habría pasado de Colón no hubiese llegado a América? Pues sencillamente la historia de este continente habría tomado otro curso y mucho de lo que hay de este lado del Atlántico pues no existiría. Qué la colonización del continente trajo consigo esclavitud, racismo y epidemias que casi exterminan a los nativos, pues sí, pero no vamos a borrar lo que pasó pretendiendo que los acontecimientos negativos nunca sucedieron. Es como tratar de esconder la basura debajo del tapete, aunque en el futuro alguien siempre la va a encontrar.

Hace algún tiempo descubrí el National Film Registry, un archivo cinematográfico a cargo de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y que cada año desde 1989 selecciona 25 películas consideradas “cultural, estética o históricamente” significativas. Cualquier película influyente del cine norteamericano. El padrino, Star Wars, Ben Hur, Lo que el viento se llevó y otras joyas están ahí. La cinta que me llamó la atención fue “El Nacimiento de una nación”, un panfleto de propaganda del infame Klu-Klux-Klan y promovido por el presidente demócrata Woodrow Wilson en 1915. La actriz Whoopi Woldberg dio la razón por la que es importante preservar este tipo de películas, pues son el testimonio de otra época de la que podemos aprender más de lo que la mayoría se imagina. “El nacimiento de una nación” es una película totalmente políticamente incorrecta por el trato dado por el Klu-Klux-Klan a la población negra, pero es utilizada en las escuelas de cine porque fue la cinta que introduce la narrativa cinematográfica, es decir, usar planos y enfoques para narrar una historia en celuloide.

Hace algunos años estaba viendo que en Estados Unidos derribaban estatuas del general confederado Robert E. Lee o cómo sacaron el cuerpo del dictador español Francisco Franco del Valle de los Caídos, en ambos caso abriendo viejas heridas tanto en el vecino del norte como en la Madre Patria. Claro, en Estados Unidos era la época en la que iba a ganar las elecciones presidenciales Donald Trump mientras que en España solo era una cortina de humo para tapar la ineptitud mayúscula del gobierno izquierdista de Pedro Sánchez. Pero lo peor es que ambos casos han servido para polarizar a la sociedad en temas que deberían haber sido superados como la esclavitud en Estados Unidos y que actualmente es utilizado para golpear a los demócratas a pesar de que ellos promovieron la abolición de la propiedad de esclavos. En Reino Unido no entiendo por qué vandalizan la estatua de Winston Churchill acusándolo de racista cuando el combatió al mayor racista de la historia: Adolf Hitler. Tengo motivos para avergonzarme de mi generación por todo esto debido a que no son capaces de tomar un maldito libro de historia e informarse sino que se van como borreguitos con lo que dice el otro.


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