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domingo, 14 de junio de 2020

Corrección política, cine y televisión

El cine y la televisión están sufriendo una revolución gracias a plataformas como Netflix®, Amazon Prime®, Disney+® y hasta YouTube®, etc. Esto llevó incluso a la quiebra a la principal empresa de renta de películas, Blockbuster, al poder ver contenido sin la necesidad de salir de tu casa y únicamente necesitando conexión a internet. Incluso algunas plataformas de streaming como Netflix comenzaron a hacer sus propias producciones tanto de películas como de televisión compitiendo de un modo en el que las cadenas tradiciones pues jamás se habrían imaginado. Y ahora con el encierro forzado por la pandemia han tenido un crecimiento importante en el mundo del entretenimiento. Yo mismo vi algunas películas interesantes en Netflix® en este encierro, como “El Padrino”, “Salvando al soldado Ryan”, “Encuentros cercanos del tercer tipo, “Indiana Jones” y otras producciones. Pero también se ha generado polémica por la censura de ciertos contenidos o por tomarse en serio las cosas que ven en la pantalla que en muchos casos han ido muy lejos.

Creo que comenzare con HBO+, plataforma propiedad de Warner Brothers® y que trajo la popular serie “Game of thrones”. Hace unos días me enteré que el contenido estaba sufriendo cambios. El más polémico hasta el momento fue el retiro de la película “Lo que el viento se llevó”, de 1939 y ganadora del Óscar a mejor película. Esta película tuvo dos hitos, fue la primera producción en color en llevarse la codiciada estatuilla en la principal categoría, pero también tuvo a la primera actriz negra en ganar dicho premio, que fue para Hattie McDaniel. Y lo que son las cosas, la película también se encuentra en Amazon Prime y ahí ha tenido muchas visitas, por lo que esta película “políticamente incorrecta” será vista por mucho para el disgusto de Warner®. Pero no es la única en sufrir censura de la nueva “liga de la decencia”, pues también se han censurado algunos cortos de los Looney Tunes retirando sus armas de fuego (sobre todo Sam Bigotes y Elmer Gruñón) por la violencia en Estados Unidos. Sin embargo, el cazador por excelencia, Elmer Gruñón, es vegetariano y caza por deporte como lo declara en el corto “Temporada de cacería” (en el que Bugs Bunny y el pato Lucas se pelean por si es temporada de cacería de conejos o de patos) de 1951.

No sé exactamente desde cuando la industria del cine y la televisión fue tomada por grupos que exigen representación de minorías, ya sea étnica o de preferencias sexuales. También hay cierta tendencia en que las mujeres sean representadas como todo poderosas y los hombres como estúpidos (las últimas entregas de “Hombres de Negro”, “Los Ángeles de Charlie” y “Terminator”) culpando incluso a la audiencia de "hombres blancos heterosexuales" de boicotear sus películas. Incluso grupos animalistas exigen que se corrijan algunas conductas como la cacería o la eliminación de instrumentos que consideran de “tortura” como en el caso de PETA y Pixar® por el bastón de Bo Peep en “Toy Story 4” el año pasado, aunque el estudio de la lámpara mandó a la organización "defensora" de los animales a freír espárragos. Y ahora, con lo sucedido en Estados Unidos, quieren que se cancelen series infantiles que hablen de policías y equipos de rescate. Lo peor del caso es que los grupos que lloran por todo esto no ven televisión ni se paran en los cines a ver películas, ni siquiera los bodrios que sí incluyen toda la corrección política que exigen, que por cierto fueron grandes fracasos de taquilla. Si ellos quieren adoctrinar a las personas, pues que hagan su propia basura y a nosotros déjennos en paz, pues la gente no va a ver sus panfletos progresistas, sino que queremos divertirnos y pasar un buen rato, no que nos sermoneen.

Pero lo que más preocupa es que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas anunció que para la próxima ceremonia de los Óscares debe haber cuotas de representación, es decir, en lugar de ver la calidad de las películas se va a revisar si hay actores negros, personajes homosexuales, veganos y otras especies de ese tipo. La última ceremonia de los Óscares tuvo la menor audiencia en su historia sencillamente porque la gente está harta de los discursos políticos de los actores y actrices de Hollywood y que Ricky Gervais no dudo en mofarse de estos en la última entrega de los Globos de Oro. Simplemente lo que pasó es que la gente ya se dio cuenta de que los actores de Hollywood son simples bufones y los tratan como lo que son. Es ahora que ya voy viendo el motivo por el que la reina Isabel I del Reino Unido nunca invitó a William Shakespeare a las fiestas de su corte a pesar de sus dotes como dramaturgo.  

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