Bueno, tal parece que las
“protestas” en Estados Unidos van de mal en peor, aunque parecen más
organizadas por grupos contrarios a Donald Trump. Son protestas entre comillas
porque no se le puede calificar con ese sustantivo a saquear comercios o destruir
propiedad pública y privada. Y es que con el pretexto de la muerte de George
Floyd y otro ciudadano negro en Atlanta pues parece que será un cuento de nunca
acabar. Y aunque sabemos que Trump la trae contra los migrantes tampoco es que
sea un racista más, es más, ni siquiera creo que vaya a romper los records de deportación
de Obama. Tampoco he escuchado una sola vez que diga algo en contra de los
negros en estos casi cuatro años que lleva en el poder. Pero lo que se me hace
deleznable es que las grandes empresas donen dinero para pagar la fianza de los
detenidos por los destrozos y saqueos. Y aun peor que se exija el
desmantelamiento de los cuerpos de policía de Estados Unidos como ya ocurrió
con el de Minneapolis. Y destruir las estatuas y monumentos de personajes históricos
me parece que es todavía más irracional.
Ahora los ofendidos
progresistas están llamando a destruir la estatua de Abraham Lincoln ubicada en
Boston, Massachusetts. Y ahora sí uno se pregunta por qué quieren tirar el monumento
del presidente que promovió la abolición de la esclavitud en Estados Unidos. Y la
respuesta de “Lincoln era un paternalista” pues no se sostiene. Lincoln lo que quería
era integrar a los esclavos a la sociedad pudiendo tener el derecho a un
trabajo remunerado como cualquier otro ciudadano. Es más, en el tiempo de
Lincoln (e incluso ahora) era mal visto no trabajar y querer poner a los
esclavos en igualdad de condiciones que al ciudadano blanco no sé qué tiene de
paternalista. En México también hemos sido paternalistas con ciertos grupos
considerados como “vulnerables” y el resultado es el atraso social de los
mismos, si no me creen volteen a ver a los indígenas, que están en el atraso
social y económico. En Estados Unidos ha pasado lo mismo con los afroamericanos
desde la firma de la Carta de los Derechos Civiles que puso punto final a la segregación
racial, pues los militantes del Partido Demócrata encontraron en las dadivas
gubernamentales una manera de volcar su racismo impidiendo el ascenso social de
los afroamericanos y que no dudo que por eso sean tan proclives al crimen y a
la violencia.
Ese es uno de los motivos
por el que me dan risa los progresistas pues siempre hablan de “opresión de las
minorías” cuando son ellos los mayores opresores de la Tierra. Ven como menores
de edad a aquellos grupos que llaman “vulnerables” también es un acto de opresión
al no permitir que las personas salgan adelante por sus propios medios. Dicen que
son tolerantes, pero insulta y agreden a todos aquellos que no piensan como
ellos, mostrando irónicamente la intolerancia que dicen combatir. Dicen querer
construir una sociedad “diversa”, pero eso no puede ser si se la pasan poniendo
etiquetas y pidiendo “cuotas para grupos vulnerables” porque eso genera discriminación.
Y lo peor es que se ofenden cuando demuestras con argumentos que están
equivocados con sus métodos para obtener lo que ellos llaman “justicia social”.
La justicia es sencillamente darle a cada quien lo que le toca, cosa que
tampoco implica vivir en la ley de la selva, sino al contrario. Son contradicciones
por las que mucha gente no entiende a estos grupos pidiendo cuotas y siendo
tolerantes porque lo único que hacen es provocar discusiones bizantinas (es
decir, que no llevan a ninguna parte” y que solo causan conflictos y división social
ante los problemas que de verdad aquejan a una sociedad.
Uno se da cuenta del
fracaso del movimiento en el momento en el que las celebridades afroamericanas
e incluso ciudadanos comunes de esa etnia se han enfrentado a esos grupos
progresistas acusándolos de ser más racistas que aquellos que supuestamente sí
lo son. Y nadie puede “defender los derechos de las minorías” haciendo
destrozos en las ciudades pues dañan en muchas ocasiones a aquellos que dicen
defender. El destruir monumentos históricos no va a cambiar la historia, además
de que no podemos defender los acontecimientos del pasado con los valores
sociales actuales pues muchos de ellos fueron producto de su tiempo. Otra cosa
que también hacen mucho los grupos progresistas es negar la cultura occidental
por considerarla “ofensiva” hacia las minorías quitando a los grandes
escritores, músicos, artistas plásticos y pensadores para sustituirlos por
otros más “acordes” con el respeto a las minorías. En otras palabras, se quiere
sustituir la excelencia por cuotas llevándonos de nuevo a lo que quieren
supuestamente evitar: la discriminación. Se debe premiar la excelencia ante
todo, pues hacerlo por el color de la piel o las preferencias sexuales es
volver a la segregación racial y ahora también por gustos sexuales, igual a la
que se vivió en Estados Unidos en el siglo siguiente al término de la Guerra
Civil. Lo único que provocan movimientos como “Black Lives Matter” es
exactamente lo que dicen combatir: discriminación, divisiones, confrontaciones,
etc., solo cosas negativas, algo que no quería Martin Luther King, que
vergonzoso.
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