Buscar este blog

jueves, 8 de diciembre de 2016

La prueba PISA

Y por no sé por qué vez consecutiva, México reprueba el examen del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA por sus siglas en inglés). Y como siempre, autoridades, profesores y padres de familia se echan la bolita unos a otros, pero en vez de buscar solución se buscan culpables  y me temo que eso no ayuda en nada a remediar el problema, y como lo he contado varias veces en este espacio, el problema es muy complejo y alcanza a todos los niveles educativos, desde preescolar hasta superior, aunque nadie lo quiera reconocer. Ahora bien, es necesario hacer cambios sustanciales en la totalidad del sistema educativo nacional si es que queremos salir de subdesarrollo en el que estamos, que no se traduce únicamente en el desempeño económico del país, también en el desarrollo tecnológico y el deterioro en el tejido social descompuesto desde hace décadas y nos tiene contra las cuerdas.
Como lo he dicho en entradas anteriores, el poder de los sindicatos ha sido una de las causas del atraso y el saque del que es víctima nuestro país desde hace d3ecadas, y el sistema educativo no es la excepción. Además, la educación en México tiene función de adoctrinamiento, no para formar mejores mexicanos sino para justificar el régimen actual, de ahí que la mayoría de mis connacionales piensen que el gobierno es el máximo proveedor y también ha servido para victimizarnos con respecto a otras naciones, en especial con Estados Unidos y España, al sentirnos menos que ellos. Eso ha desencadenado en que somos una sociedad maleducada, y un desempeño económico de malo a pésimo. El problema principal es que a nadie en la clase política parece importarle, al contrario, hasta atizan más el fuego. Estamos en un círculo vicioso del que aparentemente no se puede salir, sin embargo, yo estoy muy seguro de que sí es posible aunque no será fácil.
Y nuevamente los medios considerados de izquierda muestran una soberbia infinita, oponiéndose sin sentido a la determinación de poner a los profesores en cintura. A los directores del diario “La Jornada” se les olvida que el sindicalismo no ha traído más que atraso y saque, y el de los maestros no ha sido la excepción. No puede ser que entre las “conquistas laborales de los maestros” estén aberraciones como la compra, herencia y venta de plazas. Se le olvida a “La Jornada y “Proceso” que esas conquistas las obtuvieron con gobiernos priístas y ahora los opositores están haciendo alianzas de ese tipo con sabrá Dios que tipo de oscuros intereses. Se les olvida que al partido que inventó esas alianzas espurias tardó 70 años en dejar el poder y que en ese tiempo que lo mantuvo hubo muchas violaciones a los derechos humanos y México no era un país desarrollado. Estos medios de comunicación no buscan informar a las personas de manera veraz, sino ponerlas en contra del gobierno federal, protegiendo intereses inconfesables y de ese modo que se obtenga la presidencia para un grupo opositor, aunque no se interese por resolver los problemas que nos aquejan. Desde luego parece que estoy predicando en el desierto puesto que los medios impresos que estoy mencionando son conocidos por “decir la verdad y abrir los ojos a los mexicanos”.

Ahora bien, la sociedad mexicana deja mucho que desear en aspectos educativos, pues casi siempre a nadie le interesa su educación. Al contrario, para los mexicanos es más importante invertir en tonterías como en ver conciertos de Vicente Fernández o comparar una pantalla para ver el mediocre futbol mexicano. Desde luego no tengo nada en contra de los deportes, pero estos no deben convertirse en lo único prioritario. Además, me queda claro que a muchos padres de familia no les interesa la educación de sus hijos o algunos le echan la culpa del mal desempeño de sus hijos en el aula. Y ni hablar de los jóvenes de mi generación, los millenials, que supuestamente cambiaran al mundo. Siento decirlo, pero los integrantes de la generación millenial no han leído acerca del pasado del país y por eso se han dejado influenciar por cualquiera que les hable bonito. Tal parece que ahora reina la ley del menor esfuerzo, ya que además se han perdido herramientas fundamentales como la investigación y saber discernir lo que es útil de lo que no lo es, todo se reduce a “copy-paste”, aunque también la culpa es de los maestros y padres de familia que no han inculcado a las nuevas generaciones el hábito de la lectura. Tal parece que esto va a dificultar el conseguir trabajos, puesto que la mayoría de los empleadores ahora se quejan de que las nuevas generaciones no saben redactar correctamente por la falta de hábito de la lectura. Toda esta acumulación de problemas nos ha hecho reprobar la prueba PISA, aunque considero que los resultados de la reforma educativa se verán dentro de varias décadas. La moneda está en el aire, pero de nosotros depende cambiar la horrenda realidad para avanzar como país.  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.