Tal parece que Barack
Obama y Hillary Clinton no aprendieron a perder ya que no han aceptado la
victoria de Donald Trump. Lo que parecen ignorar es que sus acciones para
evitar la entrada del magnate inmobiliario a la Casa Blanca rayan en lo absurdo y demuestran su
poco tacto político además de aceptar que Estados Unidos es una república
bananera. También es cierto que el hacer afirmaciones estúpidas es muy
peligroso, pero las acciones tomadas por el presidente demócrata como expulsar
a 35 diplomáticos rusos por “hackear los resultados de las elecciones” del
pasado 8 de noviembre es algo que ya demuestra su desesperación y su extrema
estupidez, y la señora Clinton, bueno, me queda claro que es una corrupta de
primera clase y que está dispuesta a todo con tal de ser presidenta de Estados
Unidos. Y al parecer a ninguno de los dos les interesa provocar un conflicto
diplomático en el líder más poderoso del mundo.
La verdad, no entiendo
porque intentan ocultar como para querer evitar la entrada de Donald Trump a la
Casa Blanca. Pero por sobre todas las cosas, tal parece que los progresistas
son los menos demócratas, ya que hablan de las virtudes de la democracia hasta
que los resultados son adversos a sus intereses. Esto se ha evidenciado todo el
año con el Brexit, en no a la paz de Colombia y con los resultados del referéndum
en Italia y no se quieren aceptar los resultados. Este es uno de los motivos principales
por los que no apoyo a los progresistas, que son unos hipócritas en potencia,
se las dan de democráticos pero a la hora de la hora no aceptan los resultados
que son contrarios a sus ideas. Los progresistas están imponiendo toda una
dictadura, la dictadura de lo políticamente correcto, demostrando de este modo
que de demócratas no tienen nada. Los miembros del Partido Demócrata de Estados
Unidos no son la excepción, Obama y Clinton están mostrando una actitud poco democrática.
Y es peligroso hacer
declaraciones de este tipo cuando enemigos como el Estado Islámico están
tomando fuerza y las alianzas son más necesarias que nunca para detener esta
amenaza. Desde luego que a Clinton y Obama esto no les interesa en lo más
mínimo, para ellos es más importante su agenda que la seguridad de su país y
sus ciudadanos. El gobierno de Obama está reprobado en muchos sentidos, pero
principalmente en el económico. La economía de Estados Unidos no levanta y esto
se ha traducido en la pérdida de la mitad de su poder adquisitivo en estos 8
años de administración demócrata, y un desempleo atroz. La mayoría de los
medios de comunicación mexicanos se decantan por los candidatos del Partido
Demócrata porque según ellos son los que más defienden a los migrantes, pero
Obama va a pasar como el presidente que más inmigrantes ilegales deportó en la
historia de Estados Unidos como nación independiente. Las mejores relaciones
con Latinoamérica ha sido bajo administraciones republicanas en las que no ha
habido cambios significativos en materia migratoria, como sí las hubo en las
últimas administraciones del partido del burro. La única amnistía que se ha
otorgado la dio Ronald Reagan, del Partido Republicano.
Además vienen comicios
muy importantes el año que viene en Europa, ¿significa que el gobierno ruso también
va a intervenir? Las acciones tomadas por la administración saliente de Barack
Obama pueden temer repercusiones inimaginables. Tal parece que el presidente y
la ex primera dama están dispuestos a generar un conflicto diplomático con
Rusia a cambio de algunos votos. Además, tal parece que en todo el mundo se
están cansando de las políticas progresista que han dejado un muy mal sabor de
boca entre mucha gente. Con las derrotas electorales de este año también me
queda claro que los medios de comunicación incitan a los electores a ir en un
sentido u en otro. Las casa encuestadoras también fueron las grandes perdedoras
este año que termina, pues no dieron una en todos los comicios realizados. No es
de extrañarse que los progresistas estén preocupados por la pérdida de terreno
que tienen su ideas, pues en buena medida han sido la causa de las desgracias
que han ocurrido en los últimos años: la revista Charlie Hebdo, Bruselas, Niza
y ahora en Berlín por la inmigración excesiva, la baja natalidad, la economía que
no repunta y un montón de tensiones étnicas en todo Occidente. Ahora en Estados
Unidos lo que se quiere evitar es la entrada de un mandatario que no es políticamente
correcto y que ha dicho verdades muy dolorosas y sobre todo, queda muy claro
que muchos norteamericanos se arrepintieron de haber elegido a Barack Obama
como presidente en 2008. Este post también se traducirá al inglés.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.