La noche del viernes 25
de noviembre se anunció la muerte de Fidel Castro, líder de la Revolución
Cubana de 1959. Desde luego como todos los personajes de la historia, tiene
claroscuros y Castro no estuvo exento de polémica en los 57 años que estuvo al
frente del gobierno cubano. Personalmente no soy admirador suyo, al contrario,
lo considero uno de los opresores más importantes del continente y creo tener
los motivos suficiente para pensar de este modo. Claro que muchos de ustedes no
comparten mi opinión porque, como muchos intelectuales que pasan por los cafés
de los bohemios barrios de Coyoacán, alaban el socialismo desde una perspectiva
bastante cómoda. La gente que conozco que ha ido a Cuba en su mayoría pensaban
que el socialismo era lo máximo hasta que al volver caen en el desengaño y se
olvidan de esos ideales.
Fidel Alejandro Castro
Ruz nació en Birán, una pequeña comunidad en el occidente de la isla del
Caribe. Sin embargo, antes de hablar de la vida de este polémico personaje, hay
que entrar en detalles sobre la
situación de la isla previa a la revolución de 1959. Para entender este asunto
hay que empezar con la independencia de Cuba, que era la última posesión española
de este lado del Atlántico hasta 1898. La independencia cubana de los españoles
fue posible gracias a la ayuda del gobierno de Estados Unidos. Claro que fue un
arreglo por conveniencia de los norteamericanos, que incluso hicieron la prisión
de Guantánamo en la isla, incluso durante el mandato de Castro (yo no lo habría
tolerado). Pero lo que orilló a Fidel Castro a levantarse contra la dictadura
de Fulgencio Batista fue que los gánsteres norteamericanos usaban la isla como lavandería
de dinero y como prostíbulo (en esos años Cuba era conocida como el “burdel de
América”) y por sus suntuosos casinos. Claro que la isla tenía excelentes
niveles de crecimiento, pero a costa de dinero sucio, ya que la isla no tiene
recursos naturales más que unos cuantos cultivos como azúcar y algunas
hortalizas.
Ahora bien, no se
exactamente en que momento se conocieron Castro y Ernesto “Che” Guevara, pero
en 1953 intentaron derribar a Batista pero fueron derrotados y tuvieron que
huir a México. Aquí se rearmaron y partieron a finales de 1958 rumbo a Cuba
donde finalmente lograron su cometido en enero de 1959. Lo que casi nadie sabe
es que la Revolución Cubana fue inicialmente apoyada por el gobierno de Estados
Unidos y que Fidel Castro, Camilo Cienfuegos y Ernesto “Che” Guevara partieron
de Veracruz. En Estados Unidos (por lo menos entonces) conocían los monstruos
que creaban, sin embargo, Fidel hizo tratos con los soviéticos que empezarían con
la crisis de los misiles en 1963. A partir de entonces y hasta 1991 tuvo el
favor de los rusos tan imperialistas como sus rivales norteamericanos. Este fue
uno de los movimientos más destacados en el contexto de la Guerra Fría. Desde entonces
Fidel ha acusado a los estadounidenses de planear cientos de intentos de
asesinarlo, algunos de ellos demasiado caricaturescos como para ser tomados en
serio.
Desde luego que también Castro
apoyó a los soviéticos en las campañas por implantar el comunismo en África,
más específicamente en Angola, Etiopía y Mozambique. Ninguno de estos intentos
fue sostenibles para el gobierno de la isla y mucho menos para el padrino soviético.
El gobierno cubano es especialista en mandar misiones humanitarias a diversas
partes del mundo como lo describe Gustau Nerín en su libro “Blanco bueno busca
negro pobre”. Ningún de los movimientos antes citado fue exitoso, al contrario,
fue un infierno para los cubanos y quizá fue lo que finalmente llevó al Che Guevara
a la muerte en Bolivia en 1967.
En cuanto a los supuestos
logros de Fidel se presume de la independencia con respecto a Estados Unidos,
pero se vendió a los rusos que tampoco son tan bondadosos. También tienen un
sistema educativo de primera que les ha permitido ser de los más educados del
continente. Del sistema de salud hay controversia, ya que hay quienes dicen que
son dos, el de la propaganda y el del pueblo, este último en ruinas y sin el
equipamiento necesario donde los enfermos deben llevar su material de curación,
pero es algo que no puedo confirmar ni sustanciar de ningún modo. Lo que sí les
puedo asegurar es que en Cuba hay un apartheid porque los cubanos no pueden
andar en los sitios turísticos como nosotros andamos en el Zócalo o en
Teotihuacán. Es triste saber que para una mujer cubana es más rentable
dedicarse a la prostitución que estudiar la universidad. Muchos habitantes
huyen en balsas a México o a Estados Unidos huyendo de ese infierno de pobreza
donde se ve a la clase gobernante tener una vida de lujos sin poder acceder a
ellos a menos de convertirse en aduladores del régimen. Por último diré que
Castro fue apoyado desde el principio por el PRI de México y utilizó las mismas
herramientas de terror contra los opositores y para silenciar la prensa.
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