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jueves, 1 de diciembre de 2016

El dictador ha muerto: Fidel Castro

La noche del viernes 25 de noviembre se anunció la muerte de Fidel Castro, líder de la Revolución Cubana de 1959. Desde luego como todos los personajes de la historia, tiene claroscuros y Castro no estuvo exento de polémica en los 57 años que estuvo al frente del gobierno cubano. Personalmente no soy admirador suyo, al contrario, lo considero uno de los opresores más importantes del continente y creo tener los motivos suficiente para pensar de este modo. Claro que muchos de ustedes no comparten mi opinión porque, como muchos intelectuales que pasan por los cafés de los bohemios barrios de Coyoacán, alaban el socialismo desde una perspectiva bastante cómoda. La gente que conozco que ha ido a Cuba en su mayoría pensaban que el socialismo era lo máximo hasta que al volver caen en el desengaño y se olvidan de esos ideales.
Fidel Alejandro Castro Ruz nació en Birán, una pequeña comunidad en el occidente de la isla del Caribe. Sin embargo, antes de hablar de la vida de este polémico personaje, hay que entrar en detalles  sobre la situación de la isla previa a la revolución de 1959. Para entender este asunto hay que empezar con la independencia de Cuba, que era la última posesión española de este lado del Atlántico hasta 1898. La independencia cubana de los españoles fue posible gracias a la ayuda del gobierno de Estados Unidos. Claro que fue un arreglo por conveniencia de los norteamericanos, que incluso hicieron la prisión de Guantánamo en la isla, incluso durante el mandato de Castro (yo no lo habría tolerado). Pero lo que orilló a Fidel Castro a levantarse contra la dictadura de Fulgencio Batista fue que los gánsteres norteamericanos usaban la isla como lavandería de dinero y como prostíbulo (en esos años Cuba era conocida como el “burdel de América”) y por sus suntuosos casinos. Claro que la isla tenía excelentes niveles de crecimiento, pero a costa de dinero sucio, ya que la isla no tiene recursos naturales más que unos cuantos cultivos como azúcar y algunas hortalizas.
Ahora bien, no se exactamente en que momento se conocieron Castro y Ernesto “Che” Guevara, pero en 1953 intentaron derribar a Batista pero fueron derrotados y tuvieron que huir a México. Aquí se rearmaron y partieron a finales de 1958 rumbo a Cuba donde finalmente lograron su cometido en enero de 1959. Lo que casi nadie sabe es que la Revolución Cubana fue inicialmente apoyada por el gobierno de Estados Unidos y que Fidel Castro, Camilo Cienfuegos y Ernesto “Che” Guevara partieron de Veracruz. En Estados Unidos (por lo menos entonces) conocían los monstruos que creaban, sin embargo, Fidel hizo tratos con los soviéticos que empezarían con la crisis de los misiles en 1963. A partir de entonces y hasta 1991 tuvo el favor de los rusos tan imperialistas como sus rivales norteamericanos. Este fue uno de los movimientos más destacados en el contexto de la Guerra Fría. Desde entonces Fidel ha acusado a los estadounidenses de planear cientos de intentos de asesinarlo, algunos de ellos demasiado caricaturescos como para ser tomados en serio.
Desde luego que también Castro apoyó a los soviéticos en las campañas por implantar el comunismo en África, más específicamente en Angola, Etiopía y Mozambique. Ninguno de estos intentos fue sostenibles para el gobierno de la isla y mucho menos para el padrino soviético. El gobierno cubano es especialista en mandar misiones humanitarias a diversas partes del mundo como lo describe Gustau Nerín en su libro “Blanco bueno busca negro pobre”. Ningún de los movimientos antes citado fue exitoso, al contrario, fue un infierno para los cubanos y quizá fue lo que finalmente llevó al Che Guevara a la muerte en Bolivia en 1967.

En cuanto a los supuestos logros de Fidel se presume de la independencia con respecto a Estados Unidos, pero se vendió a los rusos que tampoco son tan bondadosos. También tienen un sistema educativo de primera que les ha permitido ser de los más educados del continente. Del sistema de salud hay controversia, ya que hay quienes dicen que son dos, el de la propaganda y el del pueblo, este último en ruinas y sin el equipamiento necesario donde los enfermos deben llevar su material de curación, pero es algo que no puedo confirmar ni sustanciar de ningún modo. Lo que sí les puedo asegurar es que en Cuba hay un apartheid porque los cubanos no pueden andar en los sitios turísticos como nosotros andamos en el Zócalo o en Teotihuacán. Es triste saber que para una mujer cubana es más rentable dedicarse a la prostitución que estudiar la universidad. Muchos habitantes huyen en balsas a México o a Estados Unidos huyendo de ese infierno de pobreza donde se ve a la clase gobernante tener una vida de lujos sin poder acceder a ellos a menos de convertirse en aduladores del régimen. Por último diré que Castro fue apoyado desde el principio por el PRI de México y utilizó las mismas herramientas de terror contra los opositores y para silenciar la prensa.       

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