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domingo, 29 de enero de 2017

Mi poco entendimiento hacía los intelectuales de izquierda

En esta ocasión quisiera referirme a la incomprensión que yo he desarrollado hacia los intelectuales que militan en la izquierda. Y escribo estas líneas debido a que este es un tema recurrente que la mayoría de la gente pensante del continente se decante por dictadorzuelos como Stalin o Mao Tse-Tung o por Castro, Chávez, Maduro y Morales mientras condenan a Pinochet. La verdad es que siempre han condenado al capitalismo por ser inmoral y por generar una desigualdad sin precedentes donde el ganador obtiene todo y el perdedor pierde todo. Es decir que el capitalismo es un juego de suma cero y por eso mismo este es un sistema económico que debe desaparecer pues es inmoral. Sin embargo estos grupos de intelectuales ocultan el hecho de que naciones enteras (Finlandia, Corea del Sur, Chile y otras) no se desarrollaron gracias a estatismos ni dadivas a la población sino impulsando un sistema de competencias y sistemas educativos de calidad que impulsan en ingenio de las personas.
Yo he leído mucho y me temo que no he tomado posturas a favor de una intervención mayor del estado en la vida de las personas. Lo que también he notado es que la mayoría de la intelectualidad de hoy día está integrada por escritores, dígase Elena Poniatowska, Paco Ignacio Taibo, Lorenzo Meyer y otros que se han dedicado a despotricar contra el sistema que les ha dado todo, incluidos fama y fortuna. Si no fuera por el capitalismo y la globalización las obras de los escritores antes mencionados nunca hubiesen sido publicadas en otros idiomas y ser apreciadas en diversas culturas. Esto es obviado o mejor dicho ocultado por los seguidores de las ideas de este espectro político y de ahí vienen algunas manifestaciones modernas como la “izquierda fresa” (en México “fresa” se le llama a los jóvenes de clase alta que son muy pretenciosos y carentes de inteligencia) puesto que estos simpatizantes de dicho espectro ideológico despotrican contra el capitalismo en cafeterías Starbucks, usan ropa de marca y utilizan productos informáticos Apple. La más clara manifestación de la izquierda fresa en México se dio en 2012 en el marco de las elecciones presidenciales de ese año siendo esta el movimiento “Yo soy 132”.
En el espectro ideológico del capitalismo liberal hay muy pocos intelectuales y en verdad solo he podido identificar a Enrique Krauze, Francisco Martín Moreno y Denise Dresser (aunque escriba en la revista Proceso). Entonces realmente me siento en desventaja pues hay muy poca gente que defienda el capitalismo liberal como lo he hecho en los últimos dos años. Tal es por eso es que este espacio solo supere las cuatro mil visitas en estos dos años escribiéndolo. Sin embargo seguiré haciéndolo con mucho gusto, pues no son complacencias y antes que nada estoy ejerciendo mi derecho a la libertad de expresión al escribir mi opinión. El motivo de este blog no es tratar de generar un cambio en el pensamiento de las personas sino de expresar mi punto de vista acerca de temas que encuentro interesantes y explicarlos desde una retórica que no sea políticamente correcta. Y en eso radica principalmente mi frustración hacia los intelectuales que mencione primero puesto que defienden un modo de vida hueco e indigno donde el hedonismo la corrección política son una constante.

Mi falta de comprensión hacia las actitudes de la izquierda me ha hecho llegar a la conclusión de que ellos hacen gala de una soberbia increíble en razón de que se consideran los únicos capaces de hacer cambios sustanciales y positivos en varias materias, pero principalmente económica y social. A esto hay que aunar el hecho de defender dictaduras como la soviética o la cubana. Sin embargo, si han criticado regímenes despóticos como el de Augusto Pinochet por haber promovido el capitalismo en su país, y aunque to tampoco apruebo ese tipo de brutalidad, tengo que reconocer que saco a Chile del bache en el que lo había metido Salvador Allende que se encargó de empobrecer a esa nación sudamericana. Nunca he escuchado críticas al régimen de Fidel Castro a pesar de haber aplicado los mismos métodos brutales que Pinochet y Francisco Franco. La admiración por los dictadores de izquierda es algo que me llama mucho la atención puesto que los intelectuales de izquierda han amasado una gran fortuna y sin embargo son incapaces de irse a vivir a Cuba o a Venezuela, por ejemplo, pero los miembros destacados de la intelectualidad sí son capaces de ir a una marcha convocada por el Subcomandante Marcos y me queda claro que lo hacen simplemente para darse publicidad. Este tipo de hipocresías no las tolero ni las toleraba de Elena Poniatowska, Paco Ignacio Taibo, Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez y entre otros tantos más. El que sean grandes literatos de la lengua española es punto y aparte.  

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