Como era de esperarse y a
pesar de los constantes ataques de Obama y Clinton, Donald Trump toma posesión de
la presidencia de Estados Unidos. Esto era contrario a todos los pronósticos de
las casas encuestadoras y demás medios de comunicaciones siendo estos últimos
los responsables de encumbrar al magnate inmobiliario de Nueva York. Y para
completar la ecuación en México está tronando por enésima vez el sistema político
y queda claro que no tenemos los lideres para sortear esta difícil etapa de
nuestra historia. Y es como lo he sostenido desde siempre, no creo en culpas
absolutas, y ahora también hay que ver nuestras responsabilidades como
mexicanos. Es cierto que los norteamericanos han abusado de nosotros en
distintos episodios de nuestra historia aunque también nos hemos equivocado en
estos episodios y también nosotros hemos abusado de los norteamericanos en
tiempos recientes.
Y es que Trump abre un
nuevo capítulo en la relación de amor-odio entre México y Estados Unidos se
deriva de la inmigración ilegal. Y es que en esto México ha estado en el ojo
del huracán por los casos de desaparición de inmigrantes en los que han opinado
desde organismo defensores de los derechos humanos hasta el Papa Francisco, me
temo que ni las ONG’s ni el obispo de Roma ven el panorama completo: la inmigración
ilegal desde México, Centro y Sudamérica es producto de gobiernos y población que
no han querido generar mejores oportunidades para sí mismos y en discurso Trump
que hay una verdad muy dolorosa que nadie quiere aceptar. Esa es que ningún país
tiene la obligación de dar las oportunidades para los habitantes de otra nación
cuyo gobierno no ha podido generar. Las remesas de esos inmigrantes que su
gobierno ha tenido que orillarlos a quebrantar la ley de otro país son una
clara muestra de que Latinoamérica tiene un fracaso mayúsculo en materia económica
y le quieren pasar esa responsabilidad a los países ricos del continente que
son Estados Unidos y Canadá cuando esa no es su obligación.
Y desde luego que ese
necesario recordar que nuestra situación actual no es la mejor al igual que en
pasadas épocas. Insisto en que nuestra situación actual es el fruto varias
gobiernos y no nada más del actual. Sin embargo la gente no piensa así porque
solo piensa en el tiempo actual y en lo sucedido en el pasado. Y desde luego
que Trump está poniendo en evidencia nuestras deficiencias como nación. Pero nosotros
debemos retomar el destino de nuestro país en nuestras manos y no seguir
esperando que algún gobierno extranjero nos venga a recordar por un lado. Por el
otro lado estoy citando nuestras deficiencias como país como primer paso para
darles solución y no solo para quejarme. También debemos ver que no tenemos a
los líderes indicados ni en este tiempo ni en otros, aunque muchos se decanten
por uno en específico. Y me temo que no va a ayudarnos dejar de comprar
productos americanos sino dejar que Trump haga y deshaga para darse cuenta de
que no es tan fácil cumplir sus promesas de campaña. Los mejor es dejar que las
cosas fluyan por sí mismas. Eso mismo dije cuando iba a entrar Peña Nieto a la
primera magistratura nacional. Me temo que esto solo es el principio de algo
terrible pero creo que también podría ser una oportunidad para tener el futuro brillante
que queremos.
Sin embargo quiero volver
al tiempo en el que las empresas paraestatales eran la regla general en nuestro
país. Este tipo de empresas causaron nuestra ruina pues son muy ineficientes
pues generaron pérdidas y más pérdidas económicas, pues a la dirección no le
importaba más que robar y darles atole con el dedo a los trabajadores al inflar
la nómina y darles prestaciones imposibles que a la larga las quebraron. Y desde
luego que el gobierno las estuvo sosteniendo dándoles fondos que duraron hasta
el crack petrolero de 1982. Fue esto lo que nos hundió en primer lugar. El neoliberalismo
que supuestamente fue el que nos afectó de este modo nunca llegó a concretarse.
Al contrario, nunca hemos dejado atrás el capitalismo de cuates y la intervención
del Estado en la economía. Y ahora que la realidad nos está alcanzando me doy
cuenta de la inversión nacional y reactivar el mercado interno para poder
salir. Para esto necesitamos quitar las trabas a nuestra economía para
reactivarla como las excesivas trabas tributarias que se imponen y reducciones
en el gasto público. Y me temo que para hacer esto hay que eliminar tanto
programa social que impiden el desarrolla de nuestra gente, inflan el
presupuesto e impiden que el estado se haga cargo de lo que debe y dejar de
lado las cuestiones que no le competen. Solo así podremos paliar un poco esta
nueva etapa tan difícil que nos espera.
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Obama, ¿amigo de los
migrantes?
Los ojos del todo el
mundo están puestos en la próxima toma de protesta de Donald Trump y se han
olvidado que Barack Hussein Obama es el presidente que más inmigrantes ilegales
ha deportado en la historia de Estados Unidos. Tan es así que ha dado por
terminado el programa “Pies mojados, pies secos” que permitía a los inmigrantes
llegados de Cuba obtener ciudadanía automática. Los cubanos que llegan a
Estados Unidos huyen, como todos los migrantes, de la cruda realidad de su
patria que tiene un socialismo que impide que los individuos satisfagan las más
elementales necesidades. Obama con esto demuestra que no es amigo de los
migrantes a pesar de que en su campaña y en la de la señora Clinton se llenaron
la boca de decir que iban a apoyar a los inmigrantes y la bajeza del todavía
presidente es que lo hace cuando todos están criticando a Donald Trump a pocos
días de su entrada en la Casa Blanca. Es cierto que en este espacio he dicho
que Estados Unidos ni ningún otro país tienen la obligación de cargar con las
oportunidades que nosotros no hemos podido darle a nuestros compatriotas, pero
no se vale que haga promesas que no va a cumplir y le dé atole con el dedo a
los inmigrantes ilegales con una amnistía que nunca va a llegar y no le
intereso hacer realidad. Es cierto que Trump nos dice a los latinos que no nos
quiere, pero por lo menos no oculta sus sentimientos hacia nosotros, pero Obama
ha resultado peor porque a la hora de la hora nos da una puñalada por la
espalda, tan es así que fue el impulsor del operativo Rápido y Furioso que
permitió la entrada de armas ilegalmente a nuestro país que fueron a parar a
manos del crimen organizado. Trump no me agrada mucho, pero al menos es
sincero, en cambio Obama por un lado finge darnos la mano y por el otro nos ha
tratado con la punta del pie. ¿Quién es el hipócrita?
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