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domingo, 22 de enero de 2017

Primeras reacciones hacia Donald Trump

A poco más de 48 horas de la toma de protesta del magnate inmobiliario Donald Trump como presidente de Estados Unidos tal parece que algunas personas todavía no tragan que este polémico personaje este ahora al frente del gobierno de la primera potencia mundial. Y es que tal como lo mencione en las entradas que escribí después de las elecciones del 8 de noviembre, los progresistas son el grupo más extraño que he visto jamás puesto que son los que más elogian los supuestos beneficios de la democracia hasta que los resultados en las urnas son adversos a sus intereses. Basta con ver las protestas que hubo luego de las elecciones en ciudades tales como San Francisco, Los Ángeles, Seattle, Nueva York, Philadelphia y Chicago donde los seguidores de Hillary Clinton se manifestaron en contra de los resultados electorales. También se me hicieron bastante infantiles los intentos del portal de internet change.org de intentar cambiar el voto del colegio electoral para favorecer a la abanderada demócrata.
Los intentos del ahora ex presidente Barack Obama por evitar la entrada de Trump a la presidencia fueron bastante pueriles debido a que acusó al gobierno Ruso, presidido por Vladimir Putin, de haber hackeado las computadoras donde se estaba realizando el conteo de votos; esto lo considero una mentira burda elaborada por un personaje sin talento político y carente de escrúpulos. Todo ese supuesto tinglado inventado por Obama y Clinton me hace pensar que ellos ocultan algo que no quieren que salga a la luz por algún motivo oscuro. Es evidente que Putin tiene más talento político que la dupla Obama-Clinton y por eso no respondió a estas acusaciones sin fundamento que fueron secundadas por medios de comunicación que consideraba serios como los diarios “The New York Times” y “The Washington Post”, este último fue en el que se publicaron los reportajes del escándalo Watergate que le costó la presidencia a Richard Nixon en 1974. El día de la toma de protesta de Trump hubo protestad de mujeres alrededor del mundo contra el magnate inmobiliario en las que participaron personajes como la cantante Madonna. En realidad me preguntó si estas marchas fueron convocadas por grupos afines a la otrora candidata demócrata a la primera magistratura de Estados Unidos por órdenes de ella y Obama al no aceptar el evento del 20 de enero en el que este último le entregó el poder a Trump. Los progresistas usan este tipo de bobos útiles con el objetivo de llevar esta agenda como promover el Islam aun cuando esta religión es contraria al feminismo y al homosexualismo. Esto se nota en Europa con las prohibiciones a los símbolos religiosos cristianos en templos y cementerios para “no ofender a las minorías” musulmanas en el viejo continente. Por este tipo de cuestiones son por las que digo que los progresistas son el grupo político más contradictorio y en eso radica el odio hacía Donald Trump que se opone a los dictados de estos grupos y de ahí que personajes como Ángela Merkel le tengan tanto miedo a Trump. Y todo esto pasa en el viejo continente mientras el Estado Islámico amenaza a Europa y otras partes del mundo mientras que en el viejo continente y Estados Unidos pierden el tiempo en estupideces a pesar de ya haber ocurrido atentados terroristas en dichos lugar en los que el EI se ha proclamado la autoría de estos hechos.

El cuanto a la situación de México y el resto de Latinoamérica hay ciertas cuestiones que debemos aclarar. La primera de ellas es en relación al muro que Trump pretende construir en la frontera sur de Estados Unidos y hacer que lo pague México. Una buena respuesta sería que nosotros los mexicanos estamos dispuestos a pagar el muro siempre y cuando también sirva para detener el flujo de armas desde nuestro vecino del norte hasta nuestro país. También debemos reconsiderar el rediseño de nuestra economía para evitar la migración de connacionales hacia Estados Unidos y Canadá que es el principal motivo por el que Trump quiere construir el muro en la frontera que tenemos en común ambos países. Tenemos que considerar que nuestro territorio también es el paso obligado de muchos migrantes hacia Estados Unidos y no es nuestra obligación dejarlos pasar ni del gobierno norteamericano de dar las oportunidades que nuestros gobiernos se niegan a generar. Las remesas que envían los migrantes de regresos a nuestros países representan un fracaso mayúsculo en el terreno económico y político, siendo en México la fuente de ingresos más importante después de la renta petrolera. Y la verdad es que son tiempos difíciles pero también puede ser la oportunidad perfecta para cambiar paradigmas con el propósito de ser mejores y dejar de depender de las decisiones del gobierno de otro país para resolver nuestros problemas económicos y sociales.       

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