En esta ocasión voy a
tratar de dar un panorama lo más completo posible de la tensa relación México-Estados
Unidos. Más que nada, quiero mostrar los errores que cada nación ha cometido en
agravio de la otra, ya que ambas partes han tratado de abusar del otro de
alguna u otra forma. Primero nosotros.
México.-
El primer erro de México es la división que tienen sus dirigentes desde la
independencia. Esos conflictos que han tenidos las elites mexicanas desde
entonces no han permitido que el país tenga un gobierno funcional, ni se diga
de un sistema económico que nos ayude a prosperar tanto como individuos como nación.
Además también tenemos el problema de los traumatismos históricos que hemos
sufrido con la enseñanza maniquea de la historia: nos han hecho mucho daño los “malvados”
españoles, franceses, gringos y otras naciones y eso nos ha impedido asumir
nuestra responsabilidad como mexicanos. La verdad tenemos una mezcla
aparentemente imposible por contradictoria de nacionalismo y malinchismo (esto
último significa una preferencia extrema por lo extranjero). Esto nos ha
llevado a tener una relación de amor-odio con los estadounidenses. También es
necesario resaltar que en efecto, fue la intervención de Joel Poinsett por la
que perdimos la mitad de nuestro territorio, aunque eso no hubiese surtido
efecto si no hubiese sido por la ambición de algunos mexicanos, entre ellos,
Santa Anna, que demostraron poco patriotismo para obtener poder, lo que se
tradujo en la pérdida de territorio. Desde luego que no fue la única vez que un
grupo de mexicanos usa ayuda extranjera para hacerse con el poder: la Guerra de
Reforma y la Intervención Francesa son los más claros ejemplos, ya que el gobierno
norteamericano envió armas y aperos a los nada patriotas Liberales dirigidos
por Juárez y compañía. Así es señores, ellos siempre tuvieron apoyo extranjero,
a diferencia de los conservadores, que buscaron el apoyo del gobierno francés
hasta que fueron derrotados en 1861. Todo esto demuestra una situación por demás
triste: no hemos tenido buenos líderes en los momentos clave de nuestra
historia. En la actualidad deberíamos considerar que los mexicanos también hemos
abusado de los norteamericanos, basta con ver el acuerdo migratorio que desde
hace años el gobierno mexicano quiere que firmen en Washington, en el que se
busca prácticamente que sean ellos los que creen las oportunidades que hemos
sido incapaces de generar. Las remesas son algo que deberíamos considerar como
una aberración económica: representan nuestro fracaso financiero al no querer
crear un sistema productivo eficiente que cree empleos suficientes y bien
remunerados que necesitamos. Claro que podemos cambiar el panorama, pero eso
requiere un cambio de mentalidad de nuestros connacionales.
Estados Unidos.-
¿Qué dijeron? Este ya se olvidó de los gringos. Y como dijera Cantinflas en la
genial película “Su excelencia”: “Pues no jóvenes, ustedes también tienen mucha
culpa de lo que sucede en el mundo”. Ahora, como en el contexto de aquella época,
los norteamericanos son algo soberbios, y como dijo el gran cómico, piensan que
el mundo son ellos y lo demás tiene una importancia muy relativa. Al ser ellos
el principal consumidor de estupefacientes a nivel internacional ha provocado
conflictos armados no solo en nuestro país, sino en toda la región al sur de su
frontera. Ligado a esto va el tráfico de armas que son usadas por el crimen
organizado, siendo el más escandaloso el operativo “Rápido y Furioso” en el que
ingresaron a México miles de armas de alto poder con el objetivo de darles
seguimiento y de ese modo investigar a las bandas criminales, sin embargo, se
les perdió la pista y con esas armas mataron a funcionarios diplomáticos norteamericanos
cerca de San Luis Potosí, hecho ocurridos a mediados de 2010. No es la única vez
que la intervención del gobierno estadounidense salte terriblemente mal. Las más
recientes fueron las Primaveras Árabes, en las que hubo funestas consecuencias
como la muerte del embajador de Estados Unidos en Libia y el ascenso del Estado
Islámico que tiene de cabeza al mundo entero. En el pasado la intervención de diplomáticos
en nuestro país también ha sido desastrosa, como fue la intervención de Joel
Poinsett o Henry Lane Wilson. Con el primero perdimos la mitad de nuestro
territorio y con el segundo se facilitaron las condiciones que llevaron a
Madero a su muerte, que prolongo la guerra civil en nuestro país durante siete
años más. Desde luego que el Coloso del Norte ha tenido al frente de su
gobierno personajes más prudentes, pero ahora no es el caso.
Con todo lo que expuse en
estas líneas debe quedar claro que en la relación bilateral ambas partes han
tenido fallas que la ponen de cabeza. Ahora lo que necesitamos es poner todo de
nuestra parte para mejorar las relaciones con nuestro vecino. Desde luego que
no será fácil, pero tenemos que hacerlo, de lo contrario, no saldremos airosos
de los próximos años difíciles.
Si les guste, comenten y compartan por favor.
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