La educación de un pueblo
es un asunto serio, tato que las autoridades deben tomarlo como algo
prioritario para el desarrollo de los pueblos. Y es que el tema educativo es
tan importante que la OCDE, que es antes que nada un organismo de cooperación económica
tiene una prueba para medir el grado de comprensión lectora, científica y matemática
de los países miembros conocida como PISA. Antes que nada quiero aclarar que
sólo tomo a la evaluación PISA como un referente para tomar decisiones en la
materia aunque a los maestros de la CNTE digan que las cosas deben mantenerse
como están. En la evaluación PISA México siempre ocupa los últimos lugares, lo
cual debería ser una llamada de atención para las autoridades de que tienen que
tomar cartas en el asunto. Es necesario decir que son varias cosas que se
tienen que tratar en la educación con el propósito de que esta tenga la calidad
que dignamente requieren nuestros niños y jóvenes: presupuesto para escuelas
dignas, participación de los padres de familia y sociedad en general, maestros
bien pagados y con preparación suficiente e interés por parte de los alumnos. He
de decir que en cada uno de estos puntos el país este reprobado y a nadie le
interesa.
El presupuesto destinado a
educación es uno de los mayores de la OCDE, pero México siempre está en los últimos
lugares de la prueba PISA, nos deberían mostrar que esto no es suficiente para
tener una educación de calidad. Como lo ha denunciado Claudio X. González en
numerosas ocasiones, en las que ha dicho que en muchas escuelas mexicanas,
sobre todo las del medio rural, no tienen lo indispensable o solo existen de
nombre. En el primer caso son instalaciones usualmente de lámina o madera sin
luz eléctrica, piso de tierra, sin baños u otras instalaciones sanitarias; en
el segundo caso, los alumnos toman clases al aire libre, sentados en cosas como
sillas que los alumnos llevan de su hogar e incluso en el suelo. A, pero nunca
faltan recursos para los sindicatos. De hecho, recordemos cuando la maestra
Elba Esther Gordillo compro Hummers para los líderes de sección del SNTE. Por lo
tanto, no solo es que se asignen más recursos para la educación, sino que se
tiene que revisar con lupa como se gasta ese dinero. Dudo mucho que los mexicanos
quieran que el dinero para la educación se lo embolsen los líderes sindicales,
por lo menos en su sano juicio.
En otro asunto, es
necesario destacar la apatía de los padres de familia en el tema educativo. Y es
que no se ha visto que los padres salgan a marchar para exigir a las
autoridades una mejor calidad en la educación. Bueno, tampoco he visto que los
padres apoyen a los maestros de la CNTE, porque es evidente que tampoco han
salido a marchar en contra de estos maestros ni en apoyo a la reforma
educativa. De hecho, el desinterés por parte de los padres de familia ha sido
evidente, en mi opinión, durante los últimos 20 años. Y es que con el ritmo de
vida actual a muchos padres no les interesa si a sus hijos hacen la tarea o no.
De hecho, no en pocos casos los mandan a la escuela como una manera de evadir
su responsabilidad, olvidando que la primera educación se recibe en casa y no
en la escuela. Además, ahora está muy de moda echarles la culpa a los
profesores por el bajo desempeño de los niños y desestimar cuando los docentes
los mandan llamar por la conducta mala de los mismos. Como lo ha dicho el
periodista Carlos Loret de Mola, la comentarista Denise Dresser y el activista
Claudio X. González, la participación de los padres de familia es fundamental
para cambiar el mal estado de la educación en nuestro país.
Por otro lado, están los
docentes. Los profesores son piezas clave en el proceso educativo. Sin embargo,
en México esta profesión ha caído en una categoría bastante mala, de hecho actualmente
los jóvenes estudian para docentes por ser una salida fácil. Yo sí quiero que
los profesores se les remuneren bien por sus servicios. Pero también quiero que
tengan mayor responsabilidad en el proceso educativo y una mejor formación. Esto
solo se lograra mejorando la educación en las normales, haciendo exámenes de oposición
a profesores de nuevo ingreso y evaluaciones a los profesores en activo. Y es
que, sobre todo en los estados más pobres del país es donde los profesores se
han opuesto a la reforma con mayor energía, de tal manera que tiene paralizados
el comercio y las comunicaciones en Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán
porque están pidiendo un absurdo: la abrogación de la reforma educativa. La verdad
es que antes de la aprobación de la reforma los profesores podían heredar la
plaza a algún pariente, venderla a un tercero y los aspirantes comprar una
plaza docente sin demostrar conocimientos y habilidades necesarias para estar
frente a grupo. Además, los líderes de la CNTE, al igual que los del SNTE les importan
más lucrar con las cuotas de sus agremiados y con el dinero de nuestros
impuestos que dar un mejor servicio educativo. De hecho, considero que ceder
ante un sindicato espurio como el CNTE constituye un gravísimo error.
En cuanto al interés de
los estudiantes, esto es un tema bastante difícil de tratar. Por un lado, como
lo dije antes en este post, a los padres de familia no les interesa la educación
de sus hijos, y por el otro tenemos a los docentes mediocres a los que no les
interesa saber si sus alumnos están aprendiendo. La juventud de hoy día se
decanta por el borreguismo, aun cuando cree que está bien informado del
acontecer moderno, nada más fuera de la realidad. A la mayor parte de la
juventud moderna no le interesa educarse para ser mejor, a la mayoría de los jóvenes
de hoy únicamente les interesa tener placeres sin límites sin pensar en las
consecuencias, escuchan música plástica o comercial y no quieren adquirir
compromisos de algún tipo. De hecho, la legalización de las drogas responde a
una necesidad de tener placer sin consecuencias, de ahí que el progresismo tenga
tanto éxito entre la juventud. Los jóvenes de ahora no saben la O por lo
redondo, sino, vean sus comentarios en redes sociales. Deseo que esto cambie en
el futuro, por favor.
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