Yo sigo preguntándome que
es lo que le ven los mexicanos a los intelectuales. La verdad es que estos
personajes dejan mucho que desear en algunos aspectos, como el político o el
moral. Basta con ver a los intelectuales latinoamericanos que se desencantan
con el progresismo más abyecto y rancio que hay en el orbe. Carlos Monsiváis,
Elena Poniatowska, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez y otros se han
retratado con los líderes de la izquierda del continente como Fidel Castro o el
Subcomandante Marcos, porque muchas personas piensan que es necesario dejar el
capitalismo para poder avanzar como sociedad. Es necesario recordar que las fotografías
con estas personas únicamente sirven para el lucimiento personal de los autores
antes mencionados, sin embargo, y para el desencanto de muchos de ustedes,
ellos han obtenido fama y fortuna gracias a la globalización y al neoliberalismo
al que tanto critican con vehemencia debido a que gracias a los dos han
obtenido u obtuvieron fama y fortuna a nivel internacional.
Por lo menos en México las
personas no leen más que dos libros al año y esos libros son generalmente
basura como “Los Juegos del Hambre” o “Crepúsculo”, la verdad está para
pensarse bastante algunas cosas. Además, ninguno de ellos ha propuesto algo que
modifique el modo de vida de los países latinoamericanos,
ya que todos proponen un estado omnipresente que resuelva los problemas con
unos cuantos pases mágicos de varita, con lo cual lo único que han hecho es
empobrecer aún más a la población de algunos países, sino, pregúnteles a los
cubanos, venezolanos y argentinos, que sufren una inflación, escasez y largas
filas para comprar alimentos y otros productos. Y no es que diga que su obra no
sea digna de leerse, lo que realmente es que den su opinión acerca de temas de
los que no saben nada, y solo para hacer oír al público que los escucha lo que
quieren acerca del capitalismo. En primer lugar, todos ellos han hecho un
dineral con sus obras, ya que los libros de García Márquez se pueden leer hasta
en chino mandarín. Entonces no entiendo porque desdeñan la globalización,
cuando su éxito radia en ella.
Desde luego que me
sorprenden algunos de sus comentarios, como cuando fue la FIL de Guadalajara en
2011 en la que se presentó el entonces candidato a la presidencia de la
republica Enrique Peña Nieto, cuando no pudo responderle a uno de sus
asistentes los tres libros que habían marcada su vida, lo que derivó en burlas
hacia su persona. Días después, entrevistaron al escritor que había confundido
con Enrique Krauze, Carlos Fuentes, que despotrico contra el de una manera muy
sutil. Pero lo que más me da risa es que las personas que les aseguro que entre
los dos libros que ha leído ninguno es de él, le hayan aplaudido. Afortunadamente,
Enrique Krauze no dijo nada el incidente, quizá porque comprende mejor la idiosincrasia
mexicana y es lo llevó a ser más prudente que Fuentes. Creo que los
intelectuales han sabido esto todo el tiempo y se han aprovechado todo el
tiempo, ya que basan la situación actual de México en los últimos 33 años, lo
que constituye un error muy grave. Voy a decir que las personas que dan una
mejor explicación a los problemas de la actualidad no están dentro de los
círculos que apoyan a López Obrador, sino que han hecho una férrea oposición a
sus ideas y al hecho de que llegara a la presidencia. Estos autores son
Francisco Martín Moreno, Armando Fuentes Aguirre “Catón” y Enrique Krauze, de
quienes he leído que relacionan muchos de los problemas del México moderno con
hechos históricos de hace varios siglos incluso. El resto de los intelectuales únicamente
me dan una visión del siglo XX, en especial enfatizando lo sucedido desde 1983
a la fecha, no más atrás.
Ahora bien, otra cosa que
tienen en común Elena Poniatowska, Paco Ignacio Taibo II y Lorenzo Meyer es que
han obtenido subsidios del régimen al que dicen criticar. Los gobiernos
priístas les han dado becas para estudiar en instituciones nacionales o en el
extranjero y tienen un régimen fiscal que les permite amasar fortunas sin pagar
un solo peso de impuestos, sin embargo, esto no les ha impedido pedir al estado
que les suba inmisericordemente las tasas impositivas a las personas que más
tienen para “reducir la desigualdad social” sin predicar con el ejemplo. Aunado
a todo esto, me temo que serán los primeros en huir como en Cuba o Venezuela,
ya que he llegado a la conclusión que solo se toman fotos con los principales
líderes del socialismo y el progresismo como publicidad, ya que estas dos ideologías
se venden bien en la actualidad. Yo me pregunto, si se hubiesen tomado fotos
con Augusto Pinochet en lugar del Subcomandante Marcos o Fidel Castro si sus
libros se venderían bien como hasta ahora, aunque Castro y Marcos tienen en común
muchas cosas con Pinochet aunque ustedes no lo crean.
Yo también estoy seguro de
que si este blog fuera progresista lo leería más gente, pero como yo no me
decanto por esas ideas, pues muchas personas no me leen. Pero yo no hago
complacencias, solo digo lo que pienso y punto. Estoy ejerciendo mi derecho a
la libertad de expresión que me da la constitución. Este blog está pensado para
decir lo que los medios tradicionales no dicen por ser políticamente correctos,
es cierto que tengo ideas muy conservadores y en otros asuntos soy más liberal,
pero no por eso voy a decir que los sátrapas del continente tienen razón solo
para hacer que más gente lea este espacio. Si lo hiciera así, solo me estaría traicionando
a mí mismo. Todo lo anterior se los dejo a reflexión, porque estoy seguro de
que no se quedan pensando en que todo lo que digo es totalmente cierto. Antes de
hacer una opinión o un comentario, es mejor saber si digo la verdad. Se los
dejo de tarea para que lo investiguen, mis queridos lectores.
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