En esta ocasión quisiera
referirme a algunas cosas referentes a la económica y su relación con las políticas
gubernamentales. Este tema es tan importante que está relacionado con otros
rubros, como la salud, la educación y, por supuesto, el estado de derecho. Todas
estas variables de alguna u otra forma están relacionadas con las políticas económicas
del Estado. Entre los subtemas de interés están la libertad económica, las políticas
fiscales, la educación de la mano de obra y la seguridad jurídica. Las variables
anteriores tienen que ver con la sana convivencia entre los agentes económicos.
Cuando estos se rompen es cuando hay problemas como crisis económicas,
expropiaciones injustificadas y la existencia de monopolios tanto privados como
gubernamentales.
Los gobiernos de algunos países
de América Latina, como Argentina, Bolivia y Venezuela se han dedicado a
destruir las economías de sus países. Personas como Nicolás Maduro, Evo Morales
y Cristina Fernández de Kirchner se han dedicado a desmantelar el aparato económico
de sus respectivas naciones con el pretexto de sacar a la gente del espantoso
flagelo que es la pobreza. Sin embargo, han obtenido resultados contrarios, ya
que los argentinos, venezolanos y bolivianos están cada vez más empobrecidos,
en especial en Venezuela, donde los ciudadanos tienen que hacer cola para
adquirir comida, productos de tocador, artículos de limpieza y otras cosas. De
hecho, en este último país, Maduro perdió la mayoría de sus partidarios en el
congreso en las últimas elecciones. Por otro lado, en Bolivia el electorado se negó
a dar a Morales otra oportunidad para reelegirse, mostrando de este modo que a
su pueblo lo tiene harto con sus políticas. En Argentina, donde la inflación llegó
a niveles estratosféricos y el desempleo llego a dar miedo. Uno de los
gobiernos ya fue echado del poder por el pueblo mismo, mientras que otros están
a punto de cantarle las golondrinas al déspota en turno.
Mientras tanto, en México,
la clase política hace barbaridades con nuestros impuestos con rescates a
paraestatales quebradas o asignando ingentes cantidades de dinero a programas
sociales que no tienen razón de ser. En otras cosas, los partidos políticos se
asignan cantidades obscenas de dinero público debido a que hay quien afirma que
no hay mejor financiamiento que el público para evitar la entrada de dinero
proveniente del narcotráfico, empresarios u otros rubros tanto legales como
ilegales. Pero, volviendo a los programas sociales, tiene mucho que ver con el
presupuesto de los partidos políticos debido a su evidente uso como propaganda electoral,
ya que han servido para ser paliativos contra la pobreza, no para resolverlo de
fondo. De hecho, me sorprende la actitud de la clase política en el combate a
la pobreza, debido a que han recortado el presupuesto a la herramienta más efectiva
contra este flagelo: la educación. Pero no se les ocurrió recortar el
presupuesto a la SEDESOL por nada, ya que pierden votos. México tiene un grave
problema de un sistema educativo fallido en el que la mayoría de los mexicanos
pasan del analfabetismo total al funcional. Esto ha generado un buen número de
trabajadores mexicanos que son incontratables para la mayoría de los
empresarios tanto nacionales como extranjeros y tengan problemas para contratar
mano de obra calificada. Insisto, le recortaron el presupuesto a la mejor
herramienta para combatir la pobreza, que es la educación.
Un asunto que debería preocuparnos
a los mexicanos es la cultura empresarial vigente. Esta consiste en que el
empresario más exitoso no es el que innova más, sino el que tiene más contactos
con las cúpulas del poder. Esto es algo de verdad preocupante debido a que el
gobierno no tiene la obligación de comprar nuestros productos o servicios.
¿Dónde es esta situación más evidente? En los bloqueos que realizan productores
del campo, sobre todo los de frijol, maíz y leche, que le venden Liconsa, porque según ellos, el gobierno
tiene la obligación de comprarles todo, lo cual constituye un error, porque no
ha permitido la creación de una economía moderna e incluyente. En realidad esto
ha sido la causa de la existencia de monopolios como Telmex, debido a su
capacidad de maniobra con la clase gobernante al impedir la entrada de nuevos
agentes económicos, no sólo en el sector de las comunicaciones, también en energía,
transporte y otros sectores.
Es necesario para poder
progresar como nación crear una economía moderna e incluyente, libre de
monopolios, donde los apoyos sociales sean mínimos y a sectores realmente
desfavorecidos, donde la menor cantidad de gente depende del gobierno. Para lograr
esto se necesita un sistema educativo exitoso que nos permita crear mano de
obra calificada, con lo que será más factible que sea contratable por tener los
conocimientos para puestos operativos, y profesionistas competentes
comprometidos a cambiar paradigmas y atrevernos a hacer las cosas de manera
diferente.
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