Buscar este blog

viernes, 28 de abril de 2017

El ascenso de los populismos

En los últimos dos años hemos visto cómo en los países desarrollados están llegando gobiernos que aparentemente no llegarían al poder en países donde supuestamente la gente es más educada que en el nuestro. Este fenómeno se ha visto claramente con el Brexit, la elección de Donald Trump y la posible llegada de Marine LePen en Francia. Esto no es algo reciente ya que el pasado se había visto este tipo de fenómenos en países aparentemente desarrollados y bien educados: Alemania, Italia y España son los grandes ejemplos de lo que pasa cuando las poblaciones dejan de creer en los gobernantes tradicionales ya sea por una crisis económica o social Hitler y Mussolini llegaron al poder por voluntad popular debido a las crisis arrastradas por dichos países.    
Esto no es raro puesto en los últimos años en Europa se han padecido atentados terroristas en lugares importantes. Creo que el primero de ellos fue el del pasquín de quinta que es la revista Charlie Hebdo (yo pensé que este tipo de prensa de mal gusto solo se leía en países como el nuestro) y que con frecuencia ponían imágenes religiosas en situaciones bastante asquerosas tanto de la Iglesia Católica como del Islam. Creo que la Iglesia no le tomó importancia a dichas imágenes, pero los fanáticos del Islam fueron y balearon las instalaciones del pasquín de quinta categoría, dándole mucha importancia a un medio de comunicación que no vale la pena. Claro que el ataque fue atroz y nadie merece morir de ese modo, pero tampoco voy a lanzar lores a personas que eran defensores del libertinaje de expresión, que no es lo mismo que libertad de expresión. Pero este atentado puede afirmar que abrió las puertas a otros atentados: otro en París en noviembre del mismo años, en Bruselas, Niza y Berlín al año siguiente y los que faltan en el tiempo venidero.
Esto algo que pusieron sobre la mesa personajes como Marine LePen en Francia o Theresa May en el Reino Unido los peligros de la inmigración a Europa. Tal parece que era impensable que alguien como madame LePen pudiera llegar a la segunda vuelta en las elecciones francesas, lo que pone bajo manifiesto el hartazgo de la gente con respecto a ciertas políticas de la Unión Europea que tienden a ser bastante intervencionistas en la economía de los países miembros. En Europa, y en especial en los países miembros de la UE, las políticas fiscales son pesadísimas y tendientes a ser asistencialistas. Además de todo, la inmigración sirve para suplir la falta de mano de obra por la baja natalidad en los países del viejo continente. Es obvio que la mayoría de las economías en Europa tengan este problema, pues la población va envejeciendo y los jóvenes que hay en su mayoría no están interesados en formar una familia. Sin alguien que trabaje y con muchos ancianos los sistemas de pensiones están sobrecargados y no es de sorprenderse que en países como Holanda se llegue al extremo de llegar a la eutanasia para eliminar a los viejos.

Con todo lo anterior no es de sorprenderse que los europeos se estén hartando de las correcciones políticas y todas sus implicaciones. Todo esto está destruyendo la cultura del viejo continente y tal parece que los habitantes se están hartando de las excesivas regulaciones. La verdad es que los europeos se están hartando de que los gobiernos nacionales y el de la comunidad se inmiscuyan de manera excesiva en sus vidas. En realidad creo que los europeos quieren un cambio de dirección y los políticos tradicionales no quieren voltear el timón. Al contrario, cuando el electorado decide tomar una dirección diferente tal parece que los medios de comunicación y los políticos se ponen bastante mal cuando se toma una decisión contraria a la esperada. A estas personas les ponen a manera de insultos adjetivos como xenófobos, racistas, intolerantes, homófobos y otras cosas. Tal parece que la democracia solo puede llamarse así cuando las cosas salen como los lobbies progresistas quieren y por eso llaman a los electores con los adjetivos antes descritos en el texto. La verdad es que conforme pasa el tiempo entiendo menos a los habitantes del viejo continente con esos pensamientos contra la razón y esto me hace dudar que puedan seguir siendo modelos culturales y políticos a pesar de ser la cuna de la civilización occidental. Y la verdad me parece que es de risa que en México queramos copiar muchas cosas de Europa cuando cada vez más me decepciono del rumbo que se ha tomado en ese continente.      

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.