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miércoles, 8 de febrero de 2017

La Constitución de la Ciudad de México: una estupidez

Con la promulgación de la Constitución de la Ciudad de México queda muy claro que los políticos hacen gala de una demagogia extrema y no del uso de la razón. Sin embargo, queda claro que los políticos que gobiernan dicha entidad están haciendo este documento a sabiendas de que esto no va a resolver los problemas que aquejan a la urbe más poblada del país. Esto es algo bien sabido por estas autoridades, pero lo que buscan Miguel Ángel Mancera y su sequito es darle atole con el dedo a los chilangos para obtener votos en las elecciones de 2018 tanto para la presidencia de la república como para el gobierno de la Ciudad de México. El problema es que los habitantes de la capital del país piensan que su ciudad es le máximo y todo lo que pase aquí debe ser replicado en el resto de la nación.
La Ciudad de México es la única en todo el continente que tiene el fenómeno del centralismo en toda la extensión de la palabra. Por un lado tiene una contaminación atmosférica mayor a Los Ángeles a pesar de tener una fracción del parque vehicular, la saturación del transporte es espantosa y tienen problemas de agua. Esto se da por el hecho de que la urbe creció en el descontrol total puesto que desde tiempos remotos siempre ha tenido mejores trabajos, más servicios de todo tipo y subsidios para todo. Esto causó inmigración desde diversos puntos de toda la república de gente buscando mejores oportunidades que no había en sus respectivos estados. Esto hizo que mucha gente invadiera terrenos causando el crecimiento irregular de la ciudad, todo con el beneplácito de los gobiernos federal y capitalino que toleraron los asentamientos irregulares con tal de proporcionar votos a las urnas. Es a partir de entonces que empezaron a crecer los municipios del Estado de México siendo los más destacados Ecatepec, Los Reyes-La Paz, Chimalhuacán e Ixtapaluca, entre otros. Esto ha sido la causa de los problemas de transporte, vivienda, medio ambiente y servicios públicos que afectan a la capital y los municipios conurbados.
Otro problema en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México que no se ha querido reconocer (en especial por el gobierno del Distrito Federal) es el de la violencia contra la mujer. La máxima expresión de este problema se da con los feminicidios en la zona oriente del Estado de México, especialmente en el municipio de Chimalhuacán. Sin embargo,  no considero que el problema sea únicamente en el Estado de México, sino también del Distrito Federal. Esto es porque en ambas entidades existe un “transporte preferencial”: vagones del metro exclusivos para mujeres y niños y lo mismo para el Metrobus y Mexibus, taxis rosas y peseros solo para féminas; la justificación es que “los hombres acosan a las mujeres por lo que es mejor que viajes separadas por comodidad” (de ahí es de donde saco que el problema es más desestimado en el DF). Esto es algo que se presume a nivel mundial: exclusión de los hombres. Sin embargo nos debería dar pena alardear de esto en el mundo puesto que demuestra que nos falta educación a los hombres y son políticas que nos ponen en ridículo y no resuelven de fondo el problema que evidentemente es educativo y requiere prevención.
El asunto que más me da risa es el del crimen organizado en la capital, pero no el problema en sí mismo, sino la afirmación de Miguel Ángel Mancera de que no ha presencia del crimen organizado en la entidad que gobierna. Sin embargo, la evidencia demuestra lo contrario por varios motivos: desaparición de personas, tiroteos, ejecuciones, cadáveres colgados en puentes y narcomantas. Además han capturado a líderes del crimen organizado en la Ciudad de México en zonas aparentemente tranquilas Polanco, la Zona Rosa, la Colonia del Valle, Lomas de Chapultepec y otras. En la administración de Mancera en la capital ha habido balaceras en el aeropuerto, la desaparición de jóvenes en la Zona Rosa y más recientemente la nadadora olímpica herida de bala mientras viajaba en un Uber en la Colonia del Valle debido a que se iban tiroteando por la venta de droga en dicha zona integrantes del crimen organizado. Entonces con esto se le cae a pedazos a Mancera su afirmación de que el crimen organizado es inexistente en la Ciudad de México y a este hombre no le interesa en realidad sus ciudad.

La razón de ser de la Constitución de la Ciudad de México tiene que ver con las aspiraciones presidenciales del Dr. Mancera y no resolverá por sí sola los problemas de una ciudad que siempre está al borde del colapso. Esto es muy común de la izquierda: cuando hay problemas siempre buscan la manera de distraer la atención de las personas para no darles solución. Este es el motivo oculto de la Constitución de la Ciudad de México y tal parece que los “informados y cultos” habitantes no se han dado cuenta de este detalle.   

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