Esta semana que termina
me deja un mal sabor de boca por los acontecimientos que me producen una mezcla
de rabia, tristeza y asco. Los jóvenes son el futuro de nuestro país en estos
casos me doy cuenta que la juventud de este país deja mucho que desear con su educación
recibida en casa y en esto tiene mucho que ver la desatención por parte de los
padres de familia o el mal ejemplo que le dan a sus hijos. Estos hechos que
están para pensarse como parte de nuestra decadencia son las niñas que se
prostituyen en Zacatecas y la chica que envenenaron en Guanajuato con un
pesticida en un alimento que tomó en la escuela. Y es tal y como dijera el
genial cómico Mario Moreno “Cantinflas” en su película “Su excelencia”: “… una época
en la que el hombre científica e intelectualmente es un gigante, pero
moralmente es un pigmeo…” Y esas palabras a mi parecer tienen más actualidad
que nunca.
Como siempre, hablare
primero del asunto que a mi parecer es el menos desagradable para el público
que me lee. Leía esta semana en el diario “El Universal2 acerca de cómo niñas
de secundaria venden su cuerpo a sus compañeros a cambio de $20, $50 pesos y
hasta por celulares. Esto es algo que me asquea enormemente y antes que nada yo
me preguntó dónde están los padres y maestros ante esta situación. Lo peor del
caso es que no estamos hablando de mujeres adultas prostituyéndose sino de
niñas cuyas edades rondan los 13 y 15 años. En mi opinión esto es un problema
de múltiples aristas y la verdad es que no culpo a la educación sexual sino a
la educación en casa. Para desgracia de los buenos educadores, la mayoría de
los jóvenes en edad escolar toman a burla todo lo que les dicen los profesores
en la escuela y la educación sexual no es la excepción. Yo también agregaría que
tiene mucho que ver la cultura que nos rodea en la actualidad: música donde se
denigra a la mujer a poco menos que un objeto, es acceso fácil a la pornografía
en internet y la violencia domestica diría yo que tiene mucho que ver. Además de
todo tenemos que el inicio de la sexualidad activa es cada vez menor, e incluso
he sabido de caso en los que la primera relación sexual fue antes de los 12
años.
El segundo caso lo
considero más grave por el hecho de que ya se atentó contra la vida de una
menor y no solo contra su integridad física como en el caso anterior. A una
jovencita de una secundaria de Salvatierra, Guanajuato la envenenaron sus
compañeros agregando un pesticida a un alimento que posteriormente ella
consumió. Por fortuna, la niña en cuestión sobrevivió al incidente, sin
embargo,, si paso varios días en el hospital debido a que su estado de salud
fue delicado. En esta ocasión me temo que a los compañeros que le gastaron esta
“broma” (no le veo la gracia como muchos de ustedes) es evidente que les
enseñaron en su casa el más mínimo respeto y que hay de juegos a juegos. En este
caso el bullying es el problema ya que
es un fenómeno más común de lo que la mayoría cree. Ya había hablado de las
consecuencias más graves de este problema cuando fue el tiroteo en el colegio
privado de Monterrey y el de Columbine que sin duda tuvieron su origen en el
acoso escolar ignorado por alumnos, docentes, padres de familia y autoridades
educativas. Como prueba están los miles de videos en YouTube de estudiantes
agrediendo a sus compañeros.
Sin embargo, a la
mayor parte de la sociedad mexicana no le interesa saber cómo resolver estos
problemas y la mayoría prefiere voltear la cabeza a otra parte. Y en realidad
es como si estuviéramos en la Roma antigua: cada vez que alguien saca su
celular para grabar una pelea entre sus compañeros pareciera que estamos en el
Coliseo viendo un espectáculo sangriento al ver como personas, muchas veces
inocentes, morían devoradas por los leones. Estas son situaciones que deberían ponernos
a pensar que estamos haciendo no solo un horrible uso de las nuevas tecnologías
sino que estamos degradando la dignidad humana de una manera atroz sin darnos
cuenta. En el caso de las prostitutas tan jóvenes es un ejemplo claro de la
violencia contra la mujer tan arraigada en nuestro país. En muchas ocasiones a
la mujer se le trata como un objeto erótico y no como lo que en realidad es: un
ser humano. Ignoro si este lamentable fenómeno se replica en otras partes del país,
por lo menos sí puedo afirmar que niñas de esas edades se retratan y mandan fotografías
desnudas a sus novios con los que incluso ya tienen actividad sexual y no se
dan a respetar pero tampoco se le ha enseñado a los varones a respetar al sexo
opuesto. Ya había hablado en la entrada anterior acerca de la violencia sexual
que sufren las mujeres en la Ciudad de México y el resto de la Zona
Metropolitana y por eso hay transporte “preferencial” para ellas. Lo peor del
caso es que el gobierno de la Ciudad de México quiere presentarse como la meca
del progresismo a la entidad y de respeto hacia los demás, pero en la Zona
Metropolitana están muy lejos de ella. Con esto mi intención es decir el
problema para darle solución que no tendrá volteando para otro lado.
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