Parece que la ética es
algo que en MORENA se desconoce y para muestra los últimos acontecimientos que
han ensombrecido al partido del “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
Y no voy a negar que el sexenio que termina no lo hace del mejor modo, sino al
contrario más porque el gobierno de Enrique Peña Nieto se mostró bastante
timorato ante el desafío que tuvo enfrente. Sin embargo, la administración que
relevara a la actual tengo el fuerte presentimiento de que en el mejor de los
casos pasara sin pena ni gloria ante los grandes desafíos que representa el país
actualmente. Lo digo y lo sostengo, estamos en un punto medio donde tenemos
mucho que ganar, pero también mucho que perder y la pregunta más importante es
si deseamos ganar lo mucho que se puede obtener o perder todo lo que tenemos. La
decisión parece fácil, pero no lo es, porque este país lo quiere todo lo más rápidamente
posible, independientemente de si la vía es la mejor o no.
Durante años la gente se
ha quejado de los llamados “moches”, es decir, pagos ya sea con dinero o en
especie para legisladores o magistrados del poder judicial otorgados por el
ejecutivo a cambio de apoyo para ciertos proyectos. La verdad es que no tengo
idea desde cuando se utiliza esta horrenda práctica, pero creo que es desde
hace bastante tiempo. Lo que sí sé es que esta lamentable manera de hacer
gobierno fue una de las preferidas por el otrora poderoso Partido
Revolucionario Institucional, más que nada para controlar al poder judicial y a
la oposición y de ese modo mantener un poder absoluto y ser el amo y señor durante
setenta años. La alternancia tampoco acabó con tan funesta práctica, pues los
gobiernos de Fox y Calderón utilizaron sete horrendo mecanismo para obtener ciertas
prebendas y concesiones durante sus administraciones. Los que en los últimos
años estuvieron denunciando estos lamentables hechos fueron los partidos de
izquierda que se la pasaron denunciando la práctica, aunque muchos legisladores
de dicho signo político fueron beneficiarios de estos actos tan bajos. Obviamente
que la administración de Peña Nieto lo utilizó para poder hacer muchas cosas,
aunque de poco sirvió y los resultados están a la vista.
El mal llamado Movimiento
Regeneración Nacional cuyo lema es “no mentir, no robar y no traicionar al
pueblo” se han dedicado últimamente a mentir, robar y traicionar al pueblo de
México. La última gracia de este partido, que en lugar de encabezar la “cuarta transformación
nacional” encabezan una transformación nacional de cuarta, es que el Partido
Verde Ecologista de México cedió varios diputados a MORENA para completar la mayoría
absoluta que necesitan para “transformar a México en una potencia” a cambio de
dejar regresar a Manuel Velasco a su puesto de gobernador de Chiapas dejando su
curul en el Congreso de la Unión. Cero y van dos, pues lo del fideicomiso
tampoco crean que fue muy ético que digamos. De lo que estoy seguro es que con
ambos escándalos los miembros de MORENA, empezando con Andrés Manuel López
Obrador, ya estarían pegando el grito en el cielo si los hubieran cometido
otros partidos políticos, al igual que todos los que apoyaron la transformación
nacional de cuarta. ¿Hasta cuándo se les va a justificar este tipo de
cuestiones? ¿Cuándo haya otra estafa maestra, otra Casa Blanca u otro
Odebrecht? No debemos justificar este tipo de acciones ajustando la realidad
para mantener una esperanza que conforme pasa el tiempo da cada vez más
muestras claras de que no existe.
Pero, ¿qué podíamos esperar
de alguien que se educó políticamente en las prácticas más rancias del régimen de
la Revolución? La verdad es que esto a mí no me sorprende, puesto que López
Obrador quiere tener el control absoluto de todo el país, y al justificarlo le
otorgamos más poder. Todo esto es bastante preocupante puesto que vamos
saliendo de una administración federal que no se caracterizó por su honestidad
y tal parece que vamos a otra. Pero también, ¿qué podemos esperar de alguien
que estaba más interesado en saber cómo se obtuvieron pruebas de que su
subordinado recibía sobornos que del hecho de que recibía sobornos? Con estos
antecedentes y con el hecho de que la futura administración federal tenga a su
servicio a personas de probada deshonestidad la verdad es que nos espera un
largo sexenio. Lo que en serio me preguntó y se los cuestiono directamente:
¿qué va a pasar cuando en la administración de López Obrador haya una estafa
maestra, la van a justificar?, ¿o cuándo a la primera dama le salga una casa en
las Lomas de Chapultepec, van a decir que son las regalías de sus libros? No
señores, lo que estoy viendo es que el Partido Verde tiene una ética aún más
reprobable de lo que pensé, que López Obrador está dispuesto a hacer lo que sea
con tal de tener el control de todo y a una bola de idiotas que todo lo
justifican con tal de no perder una esperanza que cada vez queda más claro que
nunca ha existido. Lo siento mucho, pero no puedo darle mi voto de confianza a
quien no ha hecho algo por tenerlo.
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