Estas líneas están
inspiradas sin duda en las palabras de López Obrador en su último mensaje para
los chairos. Hizo una alusión muy clara a la novela del escritor británico George
Orwell “Rebelión en la Granja”. Y es que como dice el periodista Ricardo
Alemán, el Peje y su sequito no han leyeron la novela. ¿Por qué digo esto? Pues
porque es una descripción de los totalitarismos en general. En su tiempo se
consideró una sátira del régimen soviético, pero ahora que la estoy leyendo
puede decirles que tiene mucha similitud, pero la Unión Soviética no fue el único
totalitarismo que Orwell describió. Cuando él publicó la novela en 1945 acababa
de finalizar la Segunda Guerra Mundial en Europa y sin duda su intención era la
de retratar a los nazis. Sin embargo, la novela se popularizo una década más
tarde, después de la muerte de Orwell, y, en el contexto de la Guerra Fría, se
utilizó como propaganda contra el comunismo soviético, en especial en Estados
Unidos.
La novela relata lo
sucedido en la Granja Manor, administrada por el señor Jones. En eso, un cerdo
viejo al que todos llaman Mayor organiza una junta con todos los animales de la
granja y les dice que tuvo un sueño en el que los animales eran libres de los
seres humanos y todos vivían como hermanos. Mayor muere tres días después y sus
ideas son retomadas por dos cerdos de nombres Napoleón y Snowball. En un
momento en la granja entra en un periodo de escasez de alimentos por la desatención
del señor Jones. Esto colma la paciencia a los animales y una noche logran
expulsar al señor Jones de la granja. Los cerdos son considerados los animales
más inteligentes, toman el control de la misma, siendo Snowball y Napoleón los líderes.
Sin embargo, al pasar el tiempo queda claro que Napoleón y Snowball tienen
diferencias irreconciliables. Después de una sangrienta batalla, Snowball tiene
la idea de construir un molino de viento que Napoleón rechaza. El día que los
animales votarían por el proyecto, Napoleón echa a Snowball de la granja
perseguido por perros que han sido entrenados por el primero. Esto hace que
Napoleón se erija como el líder absoluto y diga que sí quiere construir el
molino. Con el tiempo, los cerdos van adoptando los defectos de los humanos, y
violando y modificando a su conveniencia los mandamientos que escribieron en el
granero. Los cerdos obligan a los demás animales a trabajar como esclavos,
tanto para construir el molino como para cosechar comida. El más trabajador de
ellos es un caballo de nombre Bóxer al que prometen que se va a retirar, sin
embargo, es traicionado de manera cruel casi al final de la novela al ser
entregado a un descuartizador de caballos. Al final de la novela, los cerdos
empiezan a caminar sobre sus patas traseras y a usar la ropa que dejo el señor
Jones, a pesar ser algo mal visto al inicio de la rebelión.
Esta novela parece
retratar de manera casi perfecta los vicios del régimen soviético. Desde los
ideales de Lenin, el empoderamiento de Stalin hasta la huida de León Trotsky. Sin
embargo, me temo que esto es reproducible con cualquier rebelión. En la novela
se muestra como Napoleón infunde temor a los demás animales diciéndoles que si
no hacen lo que el dice, regresara el señor Jones. Esto es común de todos los
totalitarismos, tanto para los de izquierda, representados por el comunismo,
como los de derecha, representados por el nazismo y el fascismo. En resumen,
Orwell describe cómo las rebeliones para tirar un gobierno que usa la tiranía como
instrumento de control puede llevar a regímenes más tiránicos que el original.
Lo que en realidad estoy
tratando de resaltar es que López Obrador y su sequito pretenden aprovecharse
de la ignorancia de las masas para llevar agua hacia su molino. Les aseguro que
la mayoría de los seguidores del Peje no ha leído “Rebelión en la Granja”, de
lo contrario mucha gente estaría diciendo pestes de él en las redes sociales. Estoy
completamente de acuerdo en que el PRI usó los instrumentos descritos en la
novela de Orwell para mantenerse en el poder, sin embargo, el Peje ahora
pretende utilizar los mismos instrumentos que otrora el partido tricolor
utilizó para justificar su tiránico régimen. Ahora bien, quizá sea idea de
López Obrador vendernos que lo sucedido en “Rebelión en la Granja” como un
ejemplo de cómo los animales pudieron poner un régimen acorde a sus ideas, y el
pretende hacer lo mismo que los cerdos: asaltar el poder para desplazar a la elite
gobernante por la suya. Como quiera que sea, les recomiendo que lean la novela
y se desengañen. “Rebelión en la Granja” es una sátira de cualquier régimen autoritario,
no de cómo una rebelión ayudo a unos animales a tener una vida mejor. Se los
dejo de tarea.
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