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martes, 1 de agosto de 2017

Problemas del México moderno

Tal parece que nuestro país está condenado a vivir en eternas crisis sociales que se han visto prácticamente desde la independencia. Todas se derivan del hecho de que no hemos podido  construir un Estado funcional ante la falta de una transmisión del poder en forma pacífica. Prácticamente desde la caída del Primer imperio hasta los años 30 del siglo pasado el método habitual para obtener el poder era el golpe de Estado, el típico “quítate tú para ponerme yo”. Todo esto nos llevó a tener cruentas guerras civiles siendo la Reforma y la Revolución las más importantes. Las facciones triunfadoras de esos conflictos nunca han tenido un programa político claro más que ver el poder como su patrimonio personal. Esto es más notorio cuando el Estado mexicano es inoperante tal como sucede el día de hoy y eso se explica con la cantidad de aspirantes que hay a la presidencia. Y para echarle más sal a la herida me temo que el país ha sido más funcional en periodos dictatoriales que bajo regímenes democráticos.
Aun el día de hoy en nuestra clase política se ve el poder como un fin, no como un medio y una parte del patrimonio personal. En los últimos comicios que hubo en el país, en especial los del Estado de México, las dos facciones políticas se pelearon en la entidad para tener una mayor ventaja en las elecciones presidenciales de 2018. Los mexiquenses deben entender que no importaba quien ganara, ellos iban a ser los perdedores. Las opciones realmente apestaban: un raterazo como Alfredo del Mazo o una especie de Maximato donde López Obrador iba a manejar a Delfina Gómez o, igual de terrible, los caciques de Texcoco y no tengo la menor duda que en el caso de los dos aspirantes buscan que su partido tenga ventaja en los comicios del año que bien y no un mayor bienestar para la ciudadanía del mayor electorado del país. Lo siento por los que quieren alternancia en el Estado de México, pero siendo así las cosas no veo los beneficios para los ciudadanos. Estoy convencido de que ambos grupos dedicarían sus esfuerzos en hacer que los candidatos presidenciales de sus partidos obtengan la presidencia y otros cargos de elección popular.
El gobierno federal es inoperante en la actualidad y eso es un problema puesto que cuando el estado no puede garantizar ni su existencia menos puede hacerse cargo de sus obligaciones. Esto se ha hecho evidente durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, aunque ha ido gestándose desde hace cuatro décadas. Me he cansado de decir que Peña se ha quedado corto con el desafío de un país que tiene muchos años en crisis. Con la renuncia de Peña o de su gabinete la verdad es que no veo cómo demonios mejoraría nuestra situación puesto que a  la oposición solo le interesa obtener el poder por el poder. Apoyar a alguna de las facciones políticas en este momento es un error pues al ver la lista de aspirantes a la presidencia casi todos han tenido actuaciones cuestionables en sus anteriores cargos públicos. Con estos antecedentes me temo que estamos ante una situación similar a la del Estado de México: la alternancia no serviría de nada puesto que todos los aspirantes tienen las uñas bastante afiladas y eso me temo que la mayoría no lo ve. Así que les voy a decir la cruda realidad: este país ha funcionado mejor bajo dictaduras (Porfiriato, PRI, Virreinato) que bajo regímenes democráticos. Con esto no quiero decir que apoyo una dictadura pero es necesario dar los hechos por crudos que sean.

En cuanto a la sociedad mexicana moderna me temo que el asunto es bastante grave puesto que pierde el tiempo en tonterías. Por un lado protestan porque exigen la salida del director técnico de la selección mexicana de futbol, pero no del Secretario de Comunicaciones y Transportes. Con esto me doy cuenta que la sociedad en general pierde el tiempo y se desgasta en estupideces. Además, la polarización política impide ver que la clase política en su totalidad tiene responsabilidad en el México actual. Y los que se sienten informados, me temo que piensan que sacando al PRI y al PAN de la presidencia se arregla el problema pero tengo motivos para pensar que esto no es así puesto que el principal opositor al régimen actual está aplicando matices priistas en su partido. Además creo que la narcocultura no ayuda a la situación de inseguridad que asola a nuestro país desde hace una década y se traduce en corridos, series de televisión, telenovelas y películas, pues de cierto modo ayudan a que la población vea a la delincuencia como los héroes que no son. También creo que las personas que se la pasan despotricando en internet demuestran una ignorancia enorme pues piensan que nuestros problemas son recientes y no que empezaron hace mucho tiempo y por esto estamos condenados a repetirlos. Así que temo que en nuestro país hace falta una revolución pero del pensamiento y de tipo moral pues de lo contrario seguiremos en el mismo círculo vicioso.  

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