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lunes, 14 de agosto de 2017

Errores humanos y computadoras

En la época actual en la que se ha generalizado el uso de la computadora en bastantes países del planeta y por eso mismo nos hemos vuelto dependientes de esa máquina. Se utiliza para casi todos los aspectos de nuestra vida: ahí están nuestros historiales médicos, información de cuentas bancarias, las cotizaciones de la bolsa y tantas cosas. El mundo moderno no se puede entender sin internet, sin computadoras y es un requisito indispensable conocer su manejo para acceder a empleos, pues prácticamente han ocupado el espacio de otros aparatos en las oficinas, por ejemplo, como la máquina de escribir, la calculadora y hasta la agenda y el calendario (tomando en cuenta que el smartphone es una computadora en miniatura). Hasta los automóviles modernos tienen controlados todos sus sistemas mediante computadoras.
Sin embargo, y como lo he sostenido en anteriores entradas, las computadoras son un medio y no un fin. Y aunque considero que se debe enseñar su uso desde la educación básica, hay otros conocimientos que no se deben dejar de lado, como el saber investigar, redactar correctamente, entender lo que se está leyendo, razonar y hacer cálculos son co0nsas que considero que no se deben dejar de lado ni ahora y, a mi parecer, nunca. Y no solo lo digo porque yo no escribo las entradas directamente en la computadora (aun lo hago con papel y tinta) sino porque son cosas que van a ser utilizadas durante toda la vida. También es porque hay gente que es un as para la informática pero demuestran una pobre cultura. Esto es propio sobre todo de las nuevas generaciones de las que yo formó parte, y la verdad es que me decepciona la educación que tienen. Estamos viviendo tiempos interesantes, pues el desarrollo tecnológico nos permite comunicarnos en menos de un segundo con el otro lado del planeta per la gente demuestra tener una ignorancia en sus comentarios en la mayoría de los casos, incluso en países que se considera que tienen un nivel educativo mayor y por ende cultural en muchos aspectos.
Tomando en cuenta lo anterior y partiendo del hecho de que una computadora promedio no puede pensar, me temo que los errores que aparecen en las computadoras en realidad errores humanos. Cuando una persona tenga un error en un trabajo hecho en la computadora y le eche la culpa a la máquina, recuerden que no puede pensar y que solo trabaja con los datos que los seres humanos le proporcionamos. De pilón tengo que decir que algunos de los programas que la mayoría usamos, como Microsoft Office Word®, tienen un corrector ortográfico y temo que muchos ni siquiera lo utilizan, por decir algún ejemplo. Ahora imagínense con programas más laboriosos de utilizar como Excel®, metiendo datos numéricos y ecuaciones más complejas que las operaciones que puede realizar de manera usual y los cálculos son erróneos, quiere decir que metimos mal los datos y hay que revisar (esto me ha pasado varias veces). Esa frase de que “me falló la computadora” es más común de lo que la mayoría puede pensar y el motivo de la equivocación en muchos casos es porque no ejercitamos las habilidades que describí en los párrafos de arriba y ni siquiera tenemos el hábito de revisar lo que estamos haciendo. Y lo vuelvo a recalcar: vivimos tiempos donde hay nuevas formas de ignorancia en las nuevas generaciones y en las venideras.

Prueba de lo que acabo de decir fue el error que se cometió en la revisión del examen de entrada al bachillerato en la Zona Metropolitana del Valle de México. Dado que el examen se califica con una computadora que compara las respuestas utilizando un sensor de grafito y que lee la información del aspirante. Para evitar a los tramposos, se dan varios cuestionarios al azar a cada estudiante y esta información se incluye en la hoja de respuesta. Para mí es evidente que alimentaron con datos erróneos las bases de datos de las respuestas con las que se comparan las de las hojas que contestaron los aspirantes. La razón de este error, que ha causado, con toda razón, la ira de padres y aspirantes, y el hecho de que generó incertidumbre entre ellos y temo decir que el motivo de este fue lo que expuse en párrafos anteriores. Este tipo de errores pueden costar mucho, desde dinero hasta credibilidad, sin embargo, creo que el error más grave fue no hablar con franqueza desde el principio. De hecho es evidente que las instituciones involucradas se echan la bolita para evadir su responsabilidad en el asunto que fue provocado por un error humano sin lugar a dudas. En realidad temo decir que esto es más común en el mundo de lo que la mayoría pudieran pensar y muchas veces se culpa a la computadora, que no puede pensar sobre los errores humanos siendo que es una forma de evadir nuestra responsabilidad, aunque debemos entender que no podemos ni debemos hacerlo de ningún modo. 

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