En la época
actual en la que se ha generalizado el uso de la computadora en bastantes países
del planeta y por eso mismo nos hemos vuelto dependientes de esa máquina. Se utiliza
para casi todos los aspectos de nuestra vida: ahí están nuestros historiales médicos,
información de cuentas bancarias, las cotizaciones de la bolsa y tantas cosas. El
mundo moderno no se puede entender sin internet, sin computadoras y es un
requisito indispensable conocer su manejo para acceder a empleos, pues
prácticamente han ocupado el espacio de otros aparatos en las oficinas, por
ejemplo, como la máquina de escribir, la calculadora y hasta la agenda y el
calendario (tomando en cuenta que el smartphone es una computadora en
miniatura). Hasta los automóviles modernos tienen controlados todos sus
sistemas mediante computadoras.
Sin embargo,
y como lo he sostenido en anteriores entradas, las computadoras son un medio y
no un fin. Y aunque considero que se debe enseñar su uso desde la educación básica,
hay otros conocimientos que no se deben dejar de lado, como el saber
investigar, redactar correctamente, entender lo que se está leyendo, razonar y
hacer cálculos son co0nsas que considero que no se deben dejar de lado ni ahora
y, a mi parecer, nunca. Y no solo lo digo porque yo no escribo las entradas
directamente en la computadora (aun lo hago con papel y tinta) sino porque son
cosas que van a ser utilizadas durante toda la vida. También es porque hay
gente que es un as para la informática pero demuestran una pobre cultura. Esto es
propio sobre todo de las nuevas generaciones de las que yo formó parte, y la
verdad es que me decepciona la educación que tienen. Estamos viviendo tiempos
interesantes, pues el desarrollo tecnológico nos permite comunicarnos en menos
de un segundo con el otro lado del planeta per la gente demuestra tener una
ignorancia en sus comentarios en la mayoría de los casos, incluso en países que
se considera que tienen un nivel educativo mayor y por ende cultural en muchos
aspectos.
Tomando en
cuenta lo anterior y partiendo del hecho de que una computadora promedio no
puede pensar, me temo que los errores que aparecen en las computadoras en
realidad errores humanos. Cuando una persona tenga un error en un trabajo hecho
en la computadora y le eche la culpa a la máquina, recuerden que no puede
pensar y que solo trabaja con los datos que los seres humanos le proporcionamos.
De pilón tengo que decir que algunos de los programas que la mayoría usamos,
como Microsoft Office Word®, tienen un corrector ortográfico y temo que muchos
ni siquiera lo utilizan, por decir algún ejemplo. Ahora imagínense con
programas más laboriosos de utilizar como Excel®, metiendo datos numéricos y
ecuaciones más complejas que las operaciones que puede realizar de manera usual
y los cálculos son erróneos, quiere decir que metimos mal los datos y hay que
revisar (esto me ha pasado varias veces). Esa frase de que “me falló la
computadora” es más común de lo que la mayoría puede pensar y el motivo de la equivocación
en muchos casos es porque no ejercitamos las habilidades que describí en los párrafos
de arriba y ni siquiera tenemos el hábito de revisar lo que estamos haciendo. Y
lo vuelvo a recalcar: vivimos tiempos donde hay nuevas formas de ignorancia en
las nuevas generaciones y en las venideras.
Prueba de
lo que acabo de decir fue el error que se cometió en la revisión del examen de
entrada al bachillerato en la Zona Metropolitana del Valle de México. Dado que
el examen se califica con una computadora que compara las respuestas utilizando
un sensor de grafito y que lee la información del aspirante. Para evitar a los
tramposos, se dan varios cuestionarios al azar a cada estudiante y esta información
se incluye en la hoja de respuesta. Para mí es evidente que alimentaron con
datos erróneos las bases de datos de las respuestas con las que se comparan las
de las hojas que contestaron los aspirantes. La razón de este error, que ha
causado, con toda razón, la ira de padres y aspirantes, y el hecho de que
generó incertidumbre entre ellos y temo decir que el motivo de este fue lo que
expuse en párrafos anteriores. Este tipo de errores pueden costar mucho, desde
dinero hasta credibilidad, sin embargo, creo que el error más grave fue no
hablar con franqueza desde el principio. De hecho es evidente que las
instituciones involucradas se echan la bolita para evadir su responsabilidad en
el asunto que fue provocado por un error humano sin lugar a dudas. En realidad
temo decir que esto es más común en el mundo de lo que la mayoría pudieran
pensar y muchas veces se culpa a la computadora, que no puede pensar sobre los
errores humanos siendo que es una forma de evadir nuestra responsabilidad,
aunque debemos entender que no podemos ni debemos hacerlo de ningún modo.
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