Este tema es uno de los más escabrosos del México actual. Es multifacético, ya que no es un factor sino varios lo que han desencadenado este problema. Al ser un asunto con varias aristas, hay que revisar cada una de ellas con detenimiento, sin embargo, aunque las causas sean profundas. Sin embargo, aunque las causas sean profundas, es necesario aclarar que una vez que han hecho efecto no debes dejar de solucionar las causas sin tratar los efectos, ya que en esto se ubica primordialmente el fracaso de las políticas para paliar este problema. Las causas pueden ser pobreza, mala educación, policía corrupta y sistema de justicia ineficiente.
- Pobreza. al ser un país donde la mitad de la población está en situación de pobreza, no es difícil suponer que esto es un campo minado que al explotar dé como resultado un aumento en los índices de criminalidad. La gente pobre no tiene ni con que medio alimentarse buscara formas rápidas de obtener riqueza, aunque esto implique dedicarse a actividades ilegales, aunado al reconocimiento social que obtienen los grupos criminales, no sólo en este estrato sino también en los más altos. Sin embargo, esto no significa que tenga este tipo de personas alguna justificación, y que la sociedad intente adornar delitos como el robo a tiendas de autoservicio como "robo famélico", que en realidad no aporta nada a remediar la situación, más bien a agravarlos, porque se esta justificando la acción del delincuente. Para remediar esta situación, es necesario aplicar políticas públicas tendientes a disminuir la pobreza sin caer en populismos, ya que estos últimos resultan contraproducentes a largo plazo.
- Mala educación. Desde luego que me estoy refiriendo tanto a la educación recibida en el hogar como en el sistema educativo formal. Este es un asunto que nos debería importar tanto a maestros, como a gobierno y sociedad en general, pero, como lo he dicho antes, esta triada está rota. Debido al extenuante ritmo de vida actual, muchas veces los hijos se quedan sin la guía de sus padres, lo que los deja en garras de malas influencias; esto por un lado, por el otro tenemos padres demasiado permisivos que dejan que sus vástagos hagan lo que quieran y les dan todo a manos llenas, en ambos casos se generan monstruos capaces de vivir en sociedad. En el caso de la educación formal, el fenómeno del "bullying" es cada vez más frecuente y y va en aumento en lo que respecta al nivel de violencia hacía las víctimas, ya que se han dado casos donde los agresores persiguen a sus acosadores hasta la muerte. Nuevamente hay que atribuir el fenómeno a la educación en el hogar, en la que por supuesto tiene que ver el ambiente en que se desarrollan las personas desde temprana edad. En definitiva, esto no tiene que nada que ver con el estrato socioeconómico, ya que estos casos se dan tanto en escuelas públicas como privadas, y no siempre el delincuente sale de familias disfuncionales.
- Corrupción en la policía. Factor importantísimo. La policía es una de las profesiones más antiguas del mundo, ya que se encargan de velar por la paz, o en teoría eso es lo que debería ser. Sin embargo, en México nuestras corporaciones policiacas tienen deficiencias de equipo, entrenamiento y sueldos miserables hacen que estos sean fáciles de corromper, dándose casos donde los uniformados se convierten en una amenaza para su comunidad. La policía debe tener un entrenamiento adecuado, reconocimiento social y sobre todo debe ser bien pagada debido a que debe considerarse como un trabajo de alto riesgo.
- Sistema de justicia ineficiente. Esto va relacionado con el punto anterior. La principal queja de la sociedad contra los ministerios públicos como los integrantes del poder judicial es que son corruptibles, ya que un juez o ministerio público se pueden vender al mejor postor. Por un lado, hay una sobresaturación del sistema penitenciario debido a que hay condenas severas para delitos menores, como el robo a tiendas de autoservicio que se castiga con prisión preventiva. Por otro lado, hay casos donde se tardan en dar sentencia o de plano se libera a delincuentes bastante peligrosos (recuérdese el caso de la activista Marisela Escobedo). De nada sirve que existan leyes estrictas si no atrapan a los criminales peligrosos y se les mantiene fuera de las calles y en las prisiones. Es evidente que se necesita una reforma muy profunda en el sistema judicial penal, sin embargo como dije en el post anterior, la clase política esta más ocupada echándose la bolita de quién ha sido más corrupto que en unirse y combatir problemas comunes a la sociedad.
Como se ve, el problema de la inseguridad tiene varias aristas. Colombia puede que tardara varios años en salir del problema, pero se atrevieron a dar el primer paso que es reconocer las causas y darles solución pero sin dejar de combatir los efectos, tal como lo dijo Jaime Mayor Oreja, político español que combatió a la ETA, con un plan definido y con el apoyo de las fuerzas políticas diferentes y el de la sociedad en general. El problema tiene solución, solo hay que dar el primer paso.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.