Empezaré diciendo algo: la corrupción no tiene ideología, se puede dar en el seno de los gobiernos de todo el mundo, independientemente de si son países desarrollados o no.
Brasil es el país más rico de América Latina en términos monetarios, que ha hecho una gran clase media informada y educada, aplicando medidas sociales que ayudaron a gran parte del pueblo brasileño a dejar la pobreza, base sentada durante el gobierno de Fernando Enrique Cardoso y continuado por su sucesor, Luiz Inácio Lula da Silva. Sin embargo, tal parece que las cosas han ido explotando para el gobierno de este país sudamericano. las protestas en contra de la presidenta Dilma Rousseff van de mal en peor, ya que en las manifestaciones gritan consignas en contra del antecesor de Dilma, Lula. Explicaré detalladamente los hechos.
Todo comenzó en 2013, en el marco de la Copa Confederaciones que fue la antesala del mundial celebrado al año siguiente. Los brasileños salieron a protestar por los altos costos que representaban las justas deportivas antes mencionadas y los Juegos Olímpicos, próximos a celebrarse este mes de agosto. Creo que en el fondo la dupla Lula-Dilma fue víctima de sus propias creaciones, ya que los brasileños han abierto los ojos y ahora esperan que su gobierno invierta en salud y educación antes que en eventos deportivos. Y es que parece ser que el desarrollo de Brasil en la primera década del presente siglo sirvió como tapadera de toda clase de negocios sucios en las cúpulas de gobierno del país carioca. Se inflaron los precios de la infraestructura perteneciente tanto al mundial como a los juegos olímpicos, desfalcos en la principal empresa del país, Petrobras, y tal parece que sobornos a los mandatarios antes mencionados.
Lula es tornero mecánico, proveniente de una familia humilde, trabajó como obrero en una empresa metalúrgica donde se involucró en el sindicato de la misma. Aquí empezó su carrera política. En 2002 ganó las elecciones presidenciales de su país y tomó posesión del cargo en enero del año siguiente. En aquel entonces, vivía modestamente, al parecer. Ahora resulta que el y sus hijos tienen poseen mansiones en la mejor zona de Sao Paulo, y dicen las malas lenguas que es cortesía de Petrobras. A principios de este año el Ministerio de Justicia de Brasil abrió una investigación en su contra, y su alumna Dilma le respondió haciéndolo jefe de su gabinete con fuero incluido. Si alguien pensaba que eran inocentes con esto los dos se ahorcaron (estrangularon) c9on su propia cuerda. La Suprema Corte de Brasil revocó el nombramiento, pero eso no los salvó del escándalo posterior, ya que si Lula y Dilma eran inocentes de los cargos que les imputan la verdad se han comportado como si tuvieran algo que ocultar.
Dilma fue miembro de una de las familias más ricas de Brasil. Sin embargo, esto no impidió que se uniera a grupos marxistas de guerrilla urbana que se dedicaban al robo, asalta bancario y al secuestro. Gracias a esto se ganó unas lindas vacaciones en la cárcel. Se unió al grupo de Lula para las elecciones de 2002, y cuando ganó su mentor ocupó varios ministerios de gobierno. En 2010 se postula a la presidencia. Ganó con un amplio margen y tomo posesión al año siguiente. En 2013, como ya dije, comenzaron las protestas en contra de su gobierno supuestamente por inflar los costos de los contratos para la construcción y remodelación de las instalaciones deportivas para la Copa del Mundo Brasil 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Además, en un intento por proteger a su mentor y padre político de una investigación por malversación de fondos, iba a otorgarle el puesto de jefe del gabinete con fuero incluido, pero el poder judicial lo impidió.
Ahora, en mayo de 2016 cesaron 180 días a Dilma Rousseff de su cargo para investigar sus supuestas imputaciones por corrupción. Como dije antes en este post, el hecho de haber intentado darle fuero a Lula fue contraproducente, y como decimos los mexicanos, se ahorcaron con su propia cuerda. Mucha gente piensa que esto esta ocurriendo por intervención de los norteamericanos, sin embargo, el hecho de que Dilma intentará proteger a su mentor da a pensar que tienen cosas que ocultar. Por lo tanto concluyo con dos reflexiones: la primera es que la corrupción no tiene ideología, puede darse en ambos espectro políticos; y la segunda es por mucho que un político halla aportado a su país ayudando a mucha gente a salir del infierno de la pobreza, no de da derecho a "servirse con la cuchara grande", expresión muy mexicana.
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