Si algo tenia que salir absolutamente mal, fue la mal llamada reforma fiscal, que no es otra cosa que una pequeña probada de lo que seria la propuesta de Andres Manuel Lopez Obrador. Actualmente lo que necesita México es crecer, generar empleos e incentivar a los emprendedores. Con las leyes recaudatorias actuales, el excesivo gasto público y ese maldito revanchismo del pobre sobre el rico, tenemos la receta perfecta para el desastre financiero.
La meta de la mal llamada reforma fiscal es sacar mas recursos para los ineficientes programas sociales, que únicamente sirven para tener contentas a las clientelas electorales, muy a pesar de que han sido ineficientes en reducir la pobreza; la reforma fiscal es muy eficiente, pero para aumentar los indices de pobreza.
La idea del titular de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público de exprimir mas al contribuyente cautivo, ocasionara el cierre de empresas y por ende el despido de muchos trabajadores. Entre las ideas de Luis Videgaray esta el de dejar de deducir impuestos por las prestaciones que muchos patrones otorgaban a su planta laboral, y por ende muchos optaran por dejar de dar muchas prestaciones a sus empleados. Otra "brillante" idea de este señor, fue el cobrar una tasa impositiva a las acciones que se cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, lo que podría derivar en una fuga de capitales; ademas de cobrar impuestos a las transacciones inmobiliarias. También se aprobó gravar los alimentos para mascota, derivado en que los ricos son los únicos que pueden poseer un animal de compañía. Lo mas nocivo que se aprobo fue la homologación del IVA en la frontera y el gravamiento de las importaciones temporales, lo que ha provocado el cierre de comercios y maquiladoras. En lo que respecta al comercio en la frontera, el secretario de hacienda parece no comprender que la competencia de los comerciantes de esta región se encuentra en Estados Unidos. Ademas, la incorporación de los refrescos y la comida chatarra al IEPS ocasionara el cierre de muchas pequeñas y medianas empresas. Eso sin contar con que no todos tienen acceso a una computadora, por lo que la idea de la factura electrónica no fue muy buen, debió de haberse incorporado poco a poco.
Lo que necesita el país con mucha urgencia es la reducción del impuesto sobre la renta y sobre el producto del trabajo, reducir el IVA, la eliminación de ciertas tasas impositivas y la exención a las empresas de reciente creación habrían sido mas benéficas para la economía nacional. Ademas, no se corta de tajo la dependencia del país del petroleo, cuyo precio cayo a finales del año pasado poniendo en riesgo a las finanzas públicas. Todo esto sin contar con que no se amplia la base de contribuyentes ya que no se tocan las grandes fortunas (con tasas impositivas bajas, claro esta) ni a los vendedores ambulantes ya que no se facilita en nada su inserción al padrón fiscal. Se agrega el hecho de que México es un país donde es muy difícil calcular los impuestos y no se hizo nada por hacer las cuentas al fisco mas sencillas.
Otra medida seria reducir el tamaño del aparato burocrático de la república, ya que cuesta mucho dinero mantenerlo y es muy ineficiente. El Estado Mexicano no cumple cabalmente con sus obligaciones como es la procuración de justicia, otorgar las condiciones para el crecimiento económico, un sistema de salud de calidad y una educación que tenga lo necesario para otorgar las herramientas tanto intelectuales como sociales para tener buenos ciudadanos. Cada año se crean nuevos organismos que de poco han servido contra fraudes financieros, contra el consumidor, desastres ambientales como el del rió Sonora, combatir el rezago educativo, entre otras cosas.
Mientras no tengamos una reforma fiscal de acuerdo a las necesidades de la nación, nunca saldremos del agujero donde estamos, la pobreza seguirá aumentando y las clientelas electorales que tanto daño han hecho seguirán existiendo.
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