Buscar este blog

viernes, 3 de marzo de 2017

México en la era de Trump

En estos tiempos un tantos difíciles que vivimos los mexicanos por enésima vez hay que decir algunas verdades como un primer paso hacia la solución del problema. Aclaró que el camino a seguir definitivamente no será fácil, pero no queda de otra para salir aunque sea al paso. Lo que muchos de los miembros de la comentocracia de Estados Unidos y México no dicen es que el primero no tiene la obligación de recibir a los migrantes que expulsa en segundo. Hay detalles que he dado a conocer en este espacio que no son del agrado del público, pero ni modo, se tiene que decir de todas maneras porque son los hechos y hay cosas que no se pueden eludir de ninguna manera. Esto es lo que hace mejor la opinión pública últimamente, no decir una verdad muy amarga.
Tenemos sobre la mesa en primer lugar el tema del muro que Donald Trump pretende construir en la frontera en común con nuestro país. Claro que las intenciones son evitar la entrada de inmigrantes ilegales desde el sur de la frontera de México y Estados Unidos y por supuesto que el narcotráfico. Lo que sí es que no creo que se logre construyendo una barda para frenar ambas situaciones pero hay que precisar algunas cosas muy importantes. La inmigración ilegal es producto del fracaso en muchos países latinoamericanos en la construcción de un sistema político y económico funcional y por lo menos en México la gente piensa que es obligación del gobierno de Estados Unidos abrir las puertas de par en par a la inmigración. Ya no es válido excusarnos en que “los mexicanos hacen los trabajos que ni los negros quieren hacer” y debemos hacer un ejercicio de autocrítica. Es cierto que a los norteamericanos de su primer lugar en consumo de drogas pero eso no nos corresponde a nosotros. Hay cosas que se necesitan cambiar en la relación entre México y Estados Unidos eso es seguro.
En nuestro país hay grandes pendientes para mejorar la calidad de vida de los habitantes y son dos: educación y sistema económico. En el primer caso podemos afirmar que nuestro fracaso en materia educativa que en mi opinión es lo primero que requiere un cambio de fondo ya que es la principal causa de la mayoría de nuestros problemas. Esto es algo que todos sabemos pero la mayoría ignora olímpicamente. Todos los que han leído este blog saben que yo apoyo la reforma educativa a pesar de que no soy muy afecto a Peña Nieto y lo he dicho en este espacio. Los dos problemas son originados por el desinterés de la triada (gobierno-maestros-sociedad), la existencia de sindicatos charros que impidan la entrada de los mejores al servicio docente y la negativa de la población a ser educada. La falta de educación en la población es sin duda una de las principales causas de los bajos ingresos en nuestro país debido a la falta de conocimientos. Temo decir que esto no es algo que es exclusivo de las clases bajas, me temo que se da incluso en las de mayores ingresos y basta con ver las publicaciones en la red. Entonces para detener la inmigración ilegal pues debemos poner énfasis en dotarnos de un mucho mejor sistema educativo para mejorar los ingresos.
Aunque el sistema educativo tiene bastante influencia sobre la economía, no lo considero como una variable única pero sí primordial. Otra variable importante es el sistema fiscal ya que altas tasas impositivas frenan inversiones productivas. Además, el gobierno mexicano históricamente gasta demasiado dinero en proyectos improductivos de tamaño faraónico sin que estos reditúen con una baja en el índice de pobreza. Entonces pues también deberíamos combatir los monopolios, algo que ya ha comenzado con el desmantelamiento de Pemex y la CFE y debería continuar con empresas privadas. Todo lo anterior ha causado que tengamos una economía disfuncional. Esto desde luego causa una incongruencia pues mientras se piden acciones contra Televisa y Telmex pero no en contra del monopolio petrolero aun cuando ha causado más estragos que beneficios. Además, los programas sociales en buena medida evitan que la gente se dedique a trabajar y de este modo dejar de depender del estado que es el fin de las políticas para combatir la pobreza. Por último referiré que las remesas son una aberración económica ya que son la mayor expresión de que hemos fracasado en darles a nuestros compatriotas en dar oportunidades y de ese modo se arriesguen a violar las leyes de otra nación. Además de todo, debemos dejar de poner el destino de nosotros en manos de otra nación y tomarlo en nuestras manos si es que queremos salir adelante.     


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.