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jueves, 23 de junio de 2016

La tragedia del PRI

El pasado 5 de junio los mexicanos vimos una demostración de lo que puede pasar cuando se tienen malos gobiernos. Y es que parece que a mis connacionales ya les colmó la paciencia que sus gobernadores se la pasen saqueando los estados sin que nadie haga algo por evitarlo. Basta con ver los datos de Hacienda para comprender lo que estoy diciendo. También puede atribuirse este descalabro fuerte al partido tricolor a la mala administración de Enrique Peña Nieto, que se ha caracterizado por quedarse pasmado ante los problemas, basta con ver lo sucedido con la CNTE y el problema de los estudiantes de Ayotzinapa, ahora buena parte de la población pide su renuncia sin saber que por el momento representaría un error, y si no lo creen, volteen a ver a la oposición, que la verdad está para llorar.
 
Para ver esto más claramente, veamos el problema de Veracruz, donde el Gobierno del Estado no ha pagado a los proveedores, algunos de los cuales han quebrado y otros han demandado a la administración de Javier Duarte por incumplimiento. Hasta las puertas de la Secretaría de Finanzas están cerradas para evitar la entrada de proveedores que con justa razón exigen que se les liquide el pago de sus servicios. La verdad, no entiendo como el Gobierno de Veracruz puede pagar la nomina de sus trabajadores cuando no puede enfrentar la deuda a sus acreedores.
 
El caso de Chihuahua está para indignarse demasiado. Cesar Duarte, el gobernador del estado no sólo endeudo la entidad con 41 mil millones de pesos, además usó, evidentemente, dinero del erario público para ser socio del Banco Unión Progreso, con sede en la capital del estado, aunque lo nieguen los socios. Duarte Jaquez será recordado no sólo como saqueador de las arcas de Chihuahua, sino por hacer obras públicas de dudosa calidad, tal es el caso de un paso a desnivel en Hidalgo del Parral, que parece que tiene goteras derivados de fugas de agua por tuberías hechas con materiales de agua calidad, evidentemente. Con todo esto, era de esperarse que ganará la gubernatura Javier Corral, superando por nueve puntos a Enrique Serrano, su rival del PRI, que fue impuesto por el propio Duarte. Tal parece que este último no previno que algo asó podía pasar, el nunca pensó que los chihuahuenses estarían muy enojados con el PRI, porque además el PAN gano las alcaldías de Cuauhtémoc, Chihuahua, Delicias, Camargo y Nuevo Casas Grandes, incluso municipios tradicionalmente priístas como Rosario tuvieron alternancia con el PAN, mientras que los ayuntamientos de Juárez y Parral fueron ganados por candidatos independientes.
 
Tamaulipas no tiene los problemas financieros de Veracruz o Chihuahua, pero sí una inseguridad terrible. Para poder circular por el estado es necesario ser escoltado por la Policía Federal, de lo contrario, el crimen organizado se encargara de hacer pasar un mal rato a aquel osado. Esto fue lo que llenó el hígado de piedritas a los tamaulipecos, que decidieron darle su voto al PAN con Francisco Cabeza de Vaca. Lo que más enfureció a la gente de Tamaulipas fue la inacción del gobierno del estado ante la inseguridad que se vive. También contribuyó a la caída del PRI en la entidad las investigaciones hechas en Estados Unidos contra dos ex gobernadores, siendo el más sonado Tomás Yarrington, investigado por nexos con el crimen organizado y lavado de dinero. Además, el PRI organizó una campaña verdaderamente sucia para desprestigiar a Francisco Cabeza de Vaca al inventarle nexos con el crimen organizado. Sin embargo, tal parece que no funciono la estrategia, porque  el PAN se llevó el "carro completo" (esto es mayoría de alcaldías y diputados del congreso local).
 
E PRI debe comprender que los hemos reprobado como gobierno, tal parece que la salida del PRI en 2018 será inminente y todavía le falta a la oposición arrebatarle su principal bastión: el Estado de México, y dadas las circunstancias de la entidad más poblada del país será difícil, sino imposible, hacer caer al PRI en la entidad, esto debido a la división de  la oposición.   

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