Hace dos posts dije que iba a hablar de esta polémica ley. Sin embargo, el conflicto magisterial acaparo los reflectores. Pero ahora voy a hablar de ello. Para empezar, por enésima vez voy a retomar el tema de las elecciones. Hay que recordar que el PRI fue el gran perdedor, ya que los 12 estados donde hubo elecciones, perdieron 6 y en uno repitió el PAN. Y como dijo Víctor Trujillo "Brozo", con la aprobación de esta ley el partido tricolor podía haberse reivindicado con la sociedad en general. Sin embargo, tal como lo sostuvieron los legisladores del Partido Acción Nacional, se aprobó la ley sin la presencia de estos, ya que la aprobación se dio cuando los diputados del partido albiazul estaban almorzando, lo que en México llamamos "madruguete".
Y es que los actuales problemas de corrupción a nivel nacional y local han llegado a niveles que horrorizarían a cualquiera. El caso más ejemplar es el de las deudas estatales, las cuales ya representan en muchos estados un problemas, ya que tienen que asignar recursos al pago de la misma, y tal parece que a nadie le interesa resolver el problema. Otra es la manera discrecional en la que se asignan los recursos públicos, que generalmente son dados a empresas más cercanas al gobernante en turno o miembros del gabinete, y no las que ofrecen mejores condiciones. De ahí que se construyan pasos a desnivel o puentes, transporte público, escuelas u hospitales con un costo superior al del mercado, e incluso estas obras tengan una calidad inferior. Todo esto se hace a través de contratos en lo oscurito y licitaciones amañadas. Un punto muy importante, tiene que ver con el desvío de recursos públicos, ejemplos evidentes es la Casa Blanca de Angélica Rivera y la de Ixtapan de la Sal de Luis Videgaray.
Todas estas situaciones se trataban en la "Ley 3 de 3", en la que se obligaba a transparentar a todos su dinero, sus propiedades y sus posibles conflictos de interes. Los diputados del PRI en la cámara baja del Congreso de la Unión voltearon los papeles al hacer que los empresarios sean los que tienen que dar estas declaraciones. Esto ha causado un enojo mayúsculo en diversos sectores sociales con toda la razón del mundo. Hasta suena ridículo que sean los empresarios los que tengan que hacer estas declaraciones, porque es empresario el dueño de la tienda de la esquina, el del puesto de elotes o la de la fonda de enfrente de la oficina. El PRI se echa la soga al cuello al rasurar esta ley debido a que estan poniendo en evidencia que tienen contratos sucios con empresarios de diversos ramos, haciendo que compañías cercanas al gobernante en turno sean las que obtengan contratos del gobierno.
Todo esto es inadmisible en cualquier sociedad civilizada, ya que el hecho de tener que sobornar a las autoridades para obtener un contrato o permiso para hacer negocios merma la productividad de las empresas. Esto también ha permitido el deterioro ambiental en diversas regiones del país, sino hay que recordar los derrames tóxicos en el río Sonora. Hay que mencionar la corrupción ha causado tragedias con innumerables víctimas, como fue el caso de San Juanico en 1984, las explosiones del drenaje en Guadalajara en 1992, el incendio de la discoteca Lobohombo en 2000, el caso New´s Divine en 2008 y el incendio de la guardería ABC en 2009.
Como se puede observar, el problema ha alcanzado grandes proporciones tanto en dinero como en pérdidas humanas. No podemos permitir que la corrupción siga permeando en la sociedad, ya que es un lastre que impide el desarrollo económico y dotarnos de infraestructura digna, además de que este problema ha ocasionado que muchas ciudades de nuestro país tengan una planificación urbana pésima, basta con ver la contaminación en la Ciudad de México y su Zona Metropolitana, ya que esta mancha urbana se dejó crecer sin control alguno.
La corrupción es un problema bastante complejo, pero nadie en la clase política tiene deseo de resolver, quizá por que no les es posible renunciar a seguir lucrando con nuestros impuestos. Es ahí donde debemos actuar como sociedad civil.
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