Como lo dije en Posts anteriores, la salida de Manlio Fabio Beltrones Rivera del CEN del PRI era algo inminentes, debido al desastroso desempeño en las pasadas elecciones. Muchos especialistas han dicho que esta debacle se debe a los errores del partido tricolor al frente de gobiernos en los tres niveles. Esto es parcialmente cierto, lo otro tiene que ver con la falta de renovación de los cuadros del instituto político, ya que se ve que conforme avanza el tiempo también envejecen los militantes del PRI, y de hecho, conforme siga avanzado este podemos decir que llegará el día en el que el partido más odiado de México perderá su registro electoral, aunque no pasara en un futuro cercano.
Cuando recuperaron la presidencia en 2012, los priístas creyeron que podían gobernar el país como si todavía estuviéramos en 1994 u otros tiempos anteriores. Pensaron que el país volvería a estar tal y como lo dejaron, que podían mandar usando las misas estructuras que les dieron poder durante 70 años, que podían censurar a los medios de comunicación como pudieran y no habían abandonado sus costumbres cleptómanas, al contrario, fue en aumento y esto se evidenció con las deudas estratosféricas dejadas por algunos gobernadores. Además, la administración federal no ha sabido estar a la altura de las circunstancias de un país azolado por la guerra, la pobreza y los políticos chafas. De hecho, los gobiernos tanto locales como el federal se han dedicado a diseñar programas asistencialistas que en realidad son paliativos y no resuelven los problemas de la sociedad de fondo.
He de reconocer que cuando Beltrones tomó la presidencia del partido se comenzaron a ver cambios en la administración de Peña Nieto, como las acciones tendientes a disciplinar a los maestros de la CNTE. Sin embargo, es de recordar que todo lo que hizo el gobierno para evitar este tipo de problemas fue encarcelar a Elba Esther Gordillo con el propósito de evitar este tipo de manifestaciones con las consecuencias que vimos en el pasado. Y es que, como dijo Brozo en su programa, al gobierno le hizo agua la canoa con problemas que tienen 30 años de existir y con la complicidad de varios presidentes y gobernadores de los estados donde la Coordinadora tiene mayor presencia. En lugar de hacer frente a las peticiones absurdas de un grupo de vándalos que tienen secuestrada la educación en los estados más pobres del país.
Por otra parte, las otras reformas estructurales no han sido tan exitosas, en especial la energética, que ha sido de las más criticadas (aunque la verdad, los argumentos no tienen sustento) por la izquierda. El problema es que la reforma energética llegó mal y tarde, ya que esta debió darse hace unas dos décadas, debido a que ahora estamos transitando a tecnología que cada vez funciona con menos combustibles fósiles. Además, a finales de 2014 se dio una supercaída en los precios del barril de crudo de cerca de 100 dólares a menos de 30, con lo que se perdió el 30% del presupuesto para 2016, además esta reforma iba de la mano con la fiscal, debido a esta situación.
Como lo he sostenido en Posts anteriores, la reforma más desperdiciada fue la fiscal porque en realidad no aporta nada. El primer punto que se debió tratar fue el porcentaje de que proviene de los recursos petroleros, esto es el 30%, con lo que una caída puso en riesgo la capacidad recaudatoria del estado. En otro rasgo fundamental, es necesario recordar que el país lo que necesita es crecer y generar empleos, cosa que no se puede hacer con altas tasas impositivas. En este caso, el principal problema fue que los priístas le hicieron caso a los izquierdistas, que quieren cobrarle altas tasas impositivas a la gente más adinerada con la esperanza de meter los recursos a programas sociales que en realidad no ayudan a resolver el problema de la pobreza en la que están sumidos millones de mexicanos. Tampoco hicieron recortes en el aparato burocrático, ya que estos en realidad no generan riqueza, de hecho, la consumen. Un gobernó con demasiada burocracia no necesariamente representa que el gobierno sea más eficiente. De hecho, está sólo merma el deseo de las personas por hacer negocios, además, ha sido este crecimiento el que ha fomentado la corrupción en todos los niveles. Todo esto no fue considerado en la miscelánea fiscal, además de que tampoco se tomaron medidas para revisar con lupa el presupuesto de egresos, ya que se gasta mucho dinero en estupideces, como el rescatar empresas quebradas como Pemex y las deudas estatales aumentan sin ningún control.
Por todo esto que ha pasado, no es de extrañarse que Beltrones renuncie a la presidencia de su partido, ya que este no ha dado el ancho en estos cerca de 4 años de administración de Peña Nieto. La inseguridad es otro factor que ha enfurecido a los mexicanos, en especial a los de las zonas rurales de la región norte del país, donde hay comunidades enteras en las que la gente abandono sus hogares por temor a perder la vida. Otras personas han cerrado sus negocios por la extorsión que ejercen grupos criminales con el llamado "derecho de piso", que los deja sin recursos para operar sin problemas, ya que son insaciables y con el tiempo piden cada vez más dinero. La verdad el PRI no lo ha hecho muy bien este sexenio, por lo que se antoja muy difícil que el partido tricolor retenga la presidencia en 2018. Estas elecciones deberían ser una lección para los priístas, pero al paso que vamos, todo va de mal en peor. Solo espero que la gente recupere la cordura pronto, ya que la oposición no se caracteriza por ser mejor que aquellos a los que critican, en especial MORENA. Se los dejo de tarea.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Se acepta todo tipo de comentarios, menos insultos hacia el público o al editor.