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martes, 13 de febrero de 2018

La educación en el proceso electoral

El Premier canadiense Justin Trudeau tiene razón al decir que hay que mejorar las condiciones laborales de nuestros trabajadores. Al hacer comparaciones entre los sueldos promedios de los trabajadores de los tres países integrantes del Tratado de Libre Comercio es abismal el caso de México con respecto a sus socios. Mucho se habla de que al gobierno y a los empresarios les conviene mantener bajos salarios pero en mi opinión las causas son mucho más profundas. En el centro de la discusión está sin duda el sistema educativo porque de los tres países del bloque Canadá tiene el mejor y por ende salarios más altos. Con esta base me temo que no hay ningún incentivo para pagar mejor a nuestros trabajadores porque con ese sistema educativo tener altos sueldos es algo para lo que nuestra mano de obra no vale. Y esto es una verdad muy dolorosa pero las cosas se tienen que llamar por su nombre si es que queremos mejorar.
Nuestro sistema educativo es un fracaso de acuerdo con la prueba PISA de la OCDE que evalúa la capacidad de razonamiento matemático y comprensión lectora. En México se aplica a estudiantes de tercer año de secundaria y se demuestra que tras nueve años de educación formal los estudiantes mexicanos no comprenden lo que leen y son incapaces de resolver problemas con las operaciones elementales. Algo que no evalúa la prueba PISA es la capacidad de redacción que se nota en la pésima ortografía y en que se cantinflea para escribir cuando se evalúan los textos de los alumnos y son vicios que se corrigen con el hábito de la lectura. Para rematar esto en una ocasión me topé con una manifestación de profesores y al ver los panfletos con sus peticiones de derogar la Reforma Educativa encontré 32 errores entre faltas de ortografía y redacción. Para lo último basta con ver las publicaciones en Facebook de las personas que usualmente concurren en la popular red social. Y son múltiples los factores que han llevado a nuestro sistema educativo a tener resultados inaceptables que han llevado a tener un nivel de vida por debajo de las posibilidades económicas del país y que en buena medida esto ha causado la emigración de la que ahora se queda Donald Trump y que solo nosotros podemos detener.
Los factores que en mi opinión tienen al sistema educativo contra las cuerdas son el desinterés de las partes involucradas, el gasto en la materia está distorsionado, el poco interés de los mexicanos por educarse y los vicios de los sindicatos de maestros. En desinterés de las partes involucradas se refiere a los padres de familia (que son los primeros interesados), profesores, autoridades, empresarios y una larga lista. Esto a su vez origina que los recursos educativos no se inviertan de forma adecuada a pesar de que México somos uno de los países que más porcentaje del PIB destina al rubro (paradójicamente) que representa alrededor del 5.2 del PIB y con resultados bastante malos. Los vicios sindicales como la venta y herencia de plazas, los aviadores y los comisionados con lo que se premia la mediocridad en los docentes y se margina a los que hacen bien su trabajo o denuncian estos vicios. Nada de lo anterior se debe seguir tolerando y aquel que diga lo contrario los engaña de la peor manera. En otras palabras: el diagnóstico es terrible y lo peor del asunto es que a pocas personas les interesa el porvenir de la educación en nuestro país. Y en este asunto pues aunque todos tienen propuestas para reducir la pobreza tal parece que la herramienta más importante no está en el centro de ninguna campaña electoral. Ahora bien, la Reforma Educativa de la actual administración pone en cintura a los docentes pero todo lo demás queda a la deriva.
En la única campaña en la que vi propuestas educativas es en la del candidato de la coalición “Juntos haremos historia”, aunque dista de ser lo que necesitamos. Tienen razón los que dicen que la Reforma Educativa es de corte laboral, pero no se puede avanzar manteniendo los vicios de los sindicatos magisteriales. Por lo tanto la propuesta de López Obrador de derogar la reforma es algo que bajo ningún motivo debemos dejar pasar. Si los sindicatos recuperan los privilegios inaceptables que mencione anteriormente lo poco que se avanzó en mejorar la calidad del sistema educativo nacional se perderá. En lugar de andar cooptando votos de parte de líderes sindicales corruptos, AMLO debería promover la participación de la sociedad en general para mejorar la educación pero el construir un sistema educativo a base de méritos es algo que bajo ninguna circunstancia debe estar a discusión, se tiene que hacer le guste a quien le guste. De los otros aspirantes a la presidencia no se ha escuchado hasta el momento propuesta alguna y eso es malo (el aumentarle el sueldo a los maestros no es mejora educativa por sí solo). En otras palabras: hay una clara indiferencia marcial con respecto a la educación porque no se están tomando en cuenta las necesidades del país y los que terminan pagando los platos rotos son los estudiantes. Les estoy dando una señal de alarma porque una educación de calidad es esencial para poder avanzar como nación y asegurar un futuro brillante para las futuras generaciones.    

  

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