Estamos en plena
efervescencia electoral por la sucesión presid3encial del próximo año y tal
parece que ahora la lista de aspirantes es bastante larga. Nuestro país está en
un largo periodo de decadencia y tal parece que en esos periodos de inoperancia
gubernamental cuando aparecen más aspirantes a los cargos de elección popular. También
en estos periodos es cuando es más probable que las naciones caigan en
populismos de toda índole y eso ha pasado en países desarrollados donde
aparentemente la población es más educada siendo Alemania, Italia, Japón y
otros países de los más afectados por este tipo de fenómenos políticos. Sin embargo,
tal parece que los países subdesarrollados como los de América Latina son los
más proclives a caer en este tipo de situaciones. La lista de dictadores de
este lado del Atlántico da para escribir una enciclopedia con muchos volúmenes bastante
gruesos.
En esta ocasión voy a
hablar de las distorsiones económicas que usa la clase política para de ese
modo ganar más votos aun cuando sus políticas hagan daño a largo plazo. Esto,
por lo menos en México, fue una constante durante el siglo pasado con la “Dictadura
Perfecta”, aunque una buena parte de los mexicanos parece que todavía añoran
las políticas altamente perjudiciales. Los máximos representantes de lo que
estoy diciendo fueron Lázaro Cárdenas, Adolfo López Mateos y José López
Portillo. Todos ellos tomaron rumbos que aparentemente eran los de estadistas
responsables y sin embargo sus políticas a la larga causaron más daño que los
problemas que pretendían solucionar. Además de todo, tal parece que los dos
primeros presidentes seguirán siendo héroes nacionales aunque diga yo lo
contario. Ambos presidente llevaron a cabo las mayores nacionalizaciones de la
historia del país: la petrolera, la industria eléctrica y los ferrocarriles. En
todos los casos a la larga llevaron a la quiebra a los sectores antes señalados
con el costo social y gubernamental que esto lleva implícito. La mayoría de los
opositores al régimen priista de la actualidad apoyan conservar este tipo de
aberraciones a pesar de que la ineficiencia, la corrupción y la quiebra técnica
de los tres sectores son patente.
Otros temas que tienen
que ver con distorsiones económicas fueron cometidos durante los mandatos de
Echeverría y López Portillo. Las políticas populistas de ambos llegaron al
extremo de restringir la importación de ciertos productos lo que ocasiono una
terrible escasez de pasta de dientes (dentífrico para extranjeros) y jabón por
los aranceles excesivos que hacían imposible la importación de productos químicos
para su elaboración. Durante el gobierno de ambos personajes también hubo una inflación
generalizada que llevó a imponer límites a los precios de algunos productos básicos
como el azúcar, que llevó a una escasez persistente del producto y casi lleva a
la extinción a la industria azucarera con la consiguiente pérdida de empleos y
aumento de la pobreza en las regiones que vivían (o viven) de la producción del
azúcar. Sin embargo, la mayoría de los mexicanos de hoy en día ignoran esto y
piden control de precios para la gasolina aun cuando está probado que esta
postura la aplicó Richard Nixon durante el embargo petrolero a inicios de los ’70
y causó una persistente escasez de hidrocarburos en Estados Unidos. Sin embargo,
tal parece que a nadie le interesa indagar en el pasado.
En la época actual tal
parece que podríamos volver a caer en los mismos errores del pasado pues ahora hay
personas que nos ofrecen que todo va a ser más barato pero el cómo no deja de
convencerme. Estoy hablando sin duda de Andrés Manuel López Obrador que ha
prometido bajar los precios de la gasolina y la electricidad aunque en el
pasado este tipo de distorsiones han causado a la larga más problemas que
beneficios. Todo por un supuesto “beneficio para los que menos tienen”, aunque
a la larga ellos serán los primeros en pagar los platos rotos de sus
populismos. El revertir la Reforma Energética en mi opinión es un grave
retroceso pue PEMEX ha sido desde su fundación sangrada brutalmente pos los
gobernantes, el sindicato y, en años más recientes, los partidos políticos y no
veo como mejoría esta situación cuando en MORENA han entrado sinvergüenzas que
le deben su carrera política al PRI y en gran medida son responsables de dicho
saqueo. La verdad es que no entiendo tampoco a mi generación, pues muchos se
dicen progresistas y la verdad es que son los conservadores más furibundos del
estado de las cosas, de aquellas situaciones del siglo pasado de las que dicen
quieren alejarse pero en realidad quieren preservar. La verdad es que considero
que vivimos en tiempos paradójicos en los que se desea alejarse del pasado pero
se desconocen los detalles de ese pasado, en el que los progresistas son los
conservadores más furibundos y en el que los políticos nos prometen un futuro
mejor con recetas sacadas del bote de la basura de la historia. Paradojas a fin
de cuentas.
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